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¡P1ÉA1
GRAMÁTICA CASTELLANA,
DEDICADO
A IíA JUVENTUD AMERICANA
DK LOS PUEBLOS QUE HABLAN LA LENGUA ESPAÑOLA,
POR E1L LICENCIADO
El verdadero progreso de las
ideas está íntimamente enlazado,
en cada pueblo, con el conoci-
miento del idioma patrio.
Santiago ,
Imprenta del Crepúsculo.
>.;
B»- 1844. —
ADVERTENCIA.
Habiéndose depossitado en la Biblioteca Nacional el número
de ejemplares, de la presente obra que la lei exije, se prohibe su
reimpresión sin licencia del Autor.
Dedicado desde algürios años a la enseñanza de la
Gramática Castellana, he podido apreciar por mí mis-
ino, la imperiosa necesidad que habia de una obra se-
mejante a la que tengo el gusto de ofrecer a la Juven-
tud Americana de ambos sexos.
Con el objeto de satisfacer esta necesidad, he procu-
rado reunir en este librito cuanto he creido es necesario
estudiar para adquirir ün mediano conocimiento de
nuestro hermoso idioma, y para inspirar a los jóvenes
afición a la lectura de nuestros escritores antiguos, sin
<uyo requisito me parece imposible el que adelante un
paso nuestra literatura. Me he abstenido de tocar nin-
guno de aquellos puntos en que están discordes los li-
teratos, ya porque según mi modo de pensar, la resolu-
ción de tales dudas no pertenece a la Gramática, ya
porque mi dictamen sobre materias de esta naturaleza,
solo seria un voto mas (harto iusignifante por cierto)
IV
en favor de la opinión que yo pudiera abrazar. Me he
limitado, pues, a sentar los principios jeneralmente ad-
mitidos, y que me parecen mas ciertos, sobre aquellas
cuestiones que no era posible omitir en este tratado sin
dejarlo incompleto.
Presento reunidas en un mismo paraje las reglas que
sirven para explicarse las unas a las otras, y que por lo
regular se hallan esparcidas en diferentes partes de la
Gramática : por este motivo he comprendido en la Ana-
lojía varias reglas de Sintaxis, y en la Ortografía la
primera parte de la Prosodia (llamada Ortolojia), lo-
grando por este medio la doble ventaja de dar a conocer
de una vez al principiante, la íntima conexión de unos
y otros principios, y el evitar citas y repeticiones solo
buenas para aumentar el volumen del libro.
Las observaciones que hago en la Ortografía sobre
los defectos de pronunciación, que mas jeneralmente se
notan en América, si no me equivoco, son de la mayor
importancia, para que lijándose los maestros y alumnos
en ellos, se consiga la rectificación del lenguaje y déla
escritura, que van ligadas en nuestro idioma. Para lo-
grar un objeto tan digno de atención, bastaría que los
maestros de primeras letras y los de Gramática Caste-
llana, se empeñasen en hacer notar a los niños la pro-
nunciación que corresponde a cada letra, no, dándoles
reglas acerca del modo de colocarla lengua, labios, Sea.,
sino haciéndoles pronunciar cada una de ellas y sus
combinaciones como corresponde, y no abandonando
jamas este ejercicio en la lectura. Por este medio sen-
cillo y fácil, se conseguiría en poco tiempo la mejora
de que se trata : basta para ello, lo repito, la atención
de les encargados de la enseñanza primaria, y la coo-
peración de los padres de familia.
He añadido a la Gramática un tratadito de Métrica,
tomado todo de la quinta edición de la Gramática de
D. Vicente Salva, al que he agregado algunas observa
eiones sacadas de la obra del Sr. Sicilia, y principal-
mente de la del Sr. Bello. De esta última he tomado
cuasi todo lo que digo del acento y cantidad de las sí-
labas, presentando, por decirlo así, a la letra, sus mis-
mos preceptos. También debo al Sr. Bello la definición
que doi del verbo, y varias otras cosas importantes.
Las obras que he consultado para el presente traba-
jo, y cuyos mejores principios he procurado reunir en
este tratado, son, fuera de las mencionadas : la Gramá-
tica y Ortografía de la Real Academia Española , el
tratado déla Proposición del Sr. canónigo D. Francisco
Puente, la Analojía de la Gramática de los Sres. Dávila
y Alvear, y algunos compendios anónimos. También he
tenido presentes la obra de D. Gregorio Garces, el Arte
de Hablar de D. José Gómez Hermosilla, la Gramática
de Condillac, y por último la Gramática de las Gramá-
ticas de Girault-Duvivier.
No me lisonjeo de haber conseguido el objeto que
me propuse ai empezar esta obra ; mas espero, sí, q e
con ella los jóvenes adquirirán alguna facilidad para
poder internarse en estudios mas profundos sobre lite-
ratura.
£n cuanto al estilo, tan solo tengo que decir que he
procurado ser claro y conciso a la vez, para ponerme al
alcance del mayor número de lectores.
En conclusión advertiré que no he adoptado la forma
dialojística, porque la considero mas bien perjudicial que
provechosa : en efecto, siguiendo semejante método se
acostumbran los principiantes, a no responder sino^a la
pregunta que se les dirije en los mismo términos en que se
halla la del libro por el cual han estudiado ; el maestro
mismo contrae, sin advertirlo quizá, el hábito de orde-
nar siempre sus interrogaciones de un mismo modo; de
dónde resulta que fiado el alumno en su memoria, no
VI
medita lo qne estudia, ni reflexiona sobre ello, y qua,
solo entiende imperfectamente las cosas.
Sa?it¿ago , Enero 16 de 1844.
Nota. — Antes de empezar el capítulo del Verbo, véase lo
que se dice en la Sintaxis acerca del Sujeto y Atributo.
TRATADO
mAWU^WÁ QASVIBQi&iAHAi
Definiciones. — 1." La Gramática Castellana es ei arte de
hablar y de escribir correctamente y con propiedad la lengua
castellana o .española. Llámase arte el conjunto ordenado de
aquellas reglas que han de observarse para hacer bien una cosa.
2.° La Gramática consta de cuatro partes : Analojía, Sin-
taxis, Ortografía y Prosodia. — La Analojía explica la naturale-
za y propiedades de los signos de nuestras ideas (de las pala-
bras) considerados en sí mismos. — La Sintaxis nos enseña a
combinarlas palabras y oraciones unas con otras, para formar,
las proposiciones y periodos, según la índole de nuestra lengua,
y explica las relaciones y dependencia que tienen entre sí en el
discurso — La Ortografía enseña -el uso acertado y verdadera
pronunciación de las letras con que repiessntamos por escrito
las palabras, y el de los acentos, puntes y notas, que se han
adoptado para indicar la verdadera intelijencia de lo que se es-
cribe.— La Prosodia trata del acento y cantidad de las sílabas.
Analojía. — 3.° Todas las palabras de nuestro idioma se ha*
lian ordenadas y comprendidas por les gramáticos, en ocho cla-
ses : estas ocho clases tienen la denominación jeneral de partes
de la oración o del discurso.
4.° Las partes del discurso, son : artículo, nombre, pro-
nombre, verbo, adverbio, preposición, conjunción e interjec-
ción.— El artículo y nombre admiten números y jéneros; el
pronombre, ademas, tiene personas y casos. El adverbio, pre-
posición, conjunción e interjección son invariables, loque quie-
re decir que no admiten ninguno de los accidentes expresados:
el verbo es conjugable.
5." Los números son dos: singular y plural. El singular
comprende un solo objeto, v. gr. : caballo; el plural abraza
dos o mas cosas, v. gr. : caballos. Número es pues, aquella mo-
dificación de las palabras declinables, que da a conocer ú se
habla de uno o muchos objetos. — Las personas son tres : 1.a ,
2 a y 3.a La primera es la que habla, y se expresa en singu-
lar con la palabra yo, y en plural con las dicciones nos, nosotros,
nosotras; la segunda se representa con la voz tú, en singular, y
vos, vosotros, vosotras én plural, y expresa la persona a quien se
di rije la palabra; la tercera significa la persona o cosa de que
se habla, y se expresa con las palabras él, ella, ellos, ellas, cuan-
do no se usa el nombre mismo de la cosa de que hablamos.
6.6 Los jéneros son seis : masculino, femenino, neutro, epi-
ceno, común de dos y ambiguo. — Masculino es el que compren-
de a los hombres, animales machos y a todas aquellas cosas ina-
nimadas, que por su terminación u otra circunstancia, se Barí
comprendido en este jénero, como: Pedro, niño, león, tintero—
El femenino abraza todos los nombres de mujeres, animales
hembras, y los que sin tener jénero por la naturaleza, se usan
como femeninos, v. gr. : Juana, niña, leona, tinta* Los nom-
bres que representan cosas inanimadas, se dicen masculinos o"
femeninos por adopción. — El jénero neutro solo se aplica a los
adjetios que se usan aisladamente, esto es, sin sustantivo, y ca-
rece de plural. El neutro no es propiamente jénero, sino caren-
cia de él : así cuando digo el adjetivo lo bueno es neutro, por
ejemplo, significo que no pertenece al jénero masculino ni al
femenino \ y la cosa no puede menos de ser así, puesto que el
jénero es propio de los objetos y que el adjetivo no ios expre-
- sa. — Jénero epiceno es el de aquellos nombres, que bajo una
misma terminación y artículo comprenden al macho y a la hem-
bra, v. gr. : buho, anguila. Se aplica solo a algunas especies
de irracionales, principalmente de pájaros.— Jénero común de
dos es el de aquellos nombres, que sin variar de terminación,
comprenden a los dos sexos ; pero que mudan de artículo, se-
gún se habla del hombre o de la mujer, v. gr. : rírjen, mártir,
testigo, homicida; pues hablando del varón se ha de decir el
testtgo, y de la mujer la testigo. - Jénero ambiguo es el dé
aquellos nombres, que por no tenerlo determinado, pueden usar-
se como masculinos, o como femeninos indiferentemente ; tales
son : arte, azúcar, dote, márjen y mar. Este último nombre
solo es ambiguo, cuando no va acompañado de algún caliricati-
3
vo, pues sí lo lleva es precisamente masculino, v. gr. ; el mar
Pacifico ; pero sus compuestos bajamar, pleamar, estrellamar
son femeninos. — No deben tenerse por ambiguos aquellos nom-
bres, qué si bien se emplean unas veces como masculinos, y
ortas como femeninos por admitir diversos significados, tienen,
sin embargo, para cada uno de ellos un jénerofijo e invariable.
De algunos nombres, que según lo que significan toman el jé-
nevo masculino o femenino.
Águila significando un pez, es masculino; y femenino en sus
ciernas acepciones. Aroma es ambiguo como nombre jenérico de
las gomas, yerbas, &c. que tienen un olor fragante ; y mascu-
lino cuando significa la ñor del aromo. Atalaya, por el hombre
que está atalayando, es masculino ; y femenino en sus demás
acepciones. Centinela parece ser masculino por el hombre que
esta guardando un puesto, y femenino en los demás significa-
dos. Cólera, enfermedad, es masculino; y femenino en las otras
acepciones. Cometa, significando un cuerpo celeste, es masculi-
no ; y femenino en otro sentido. Consueta, apuntador en un
teatro, es masculino; y femenino, cuando es el añalejo^ y cuan-
do en plural significa ciertas conmemoraciones de la iglesia.
Contra significando lo contrario a lo que alguno dice o hace es
masculino: y femenino o ambiguo, designando contradicción,
obstáculo, dificultad. Corbata en el sentido del adorno que se
pone al rededor del cuello, es femenino ; y masculino en los de-
mas. Fantasma, es femenino, cuando significa espantajo para
asustar ; y masculino en los otros sentidos. Faramalla por en-
redo, es femenino; y masculino por el enredador. Levita^ por diá-
cono, o de la tribu de Leví, es masculino; y femenino signifi-
cando un traje de los hombres. Planeta, cuerpo celeste, es mas-
culino; y femenino como especie de casulla. Beclula, por sol-
dado que ha sentado voluntariamente plaza, es masculino; y fe-
menino significando la leva o reemplazo de tropa. Salvaguar-
dia es masculino por la guardia que se pone a alguna cosa ; y
femenino en cualquiera otro sentido. Sola, subalterno de algu-
no, es masculino: y femenino expresando una figura de los nai-
pes. Tema, significando proposición, o asunto de algún discurso,
es masculino y femenino expresando obstinación, manía. Trom-
peta, instrumento, es femenino; ymasculino por el que lo toca.
'Vista solo es masculino por el que ocupa el empleo de tal en
4
una aduana. Zaga es masculino significando el último en el
juego. Clave es masculino por clavicordio. Consonante, hablán-
dose de las letras del alfabeto es femenino, y masculino ha-
blándose de versos. Corte por residencia de un monarca, comi-
tiva, obsequio es femenino. Creciente, significando uno de los
cuartos de la luna, o alguna figura de los escudos de armas, es
masculino ; en sus demás acepciones, femenino. Menguante es
femenino, menos cuando significa uno de los cuartos de la ¡una.
Parte es masculino por correo extraordinario, o por el despa-
cho que lleva. Pendiente, por el adorno de las orejas, es mas-
culino. Extravagante por raro, o lidíenlo, es masculino; y fe-
menino por las disposiciones pontificias. Frente es femenino,
menos cuando significa la fachada, el objeto exterior o delan-
tero de alguna cosa. Mimbre por la mimbrera es femenino ; y
masculino por las varitas que produce. Postre es femenino en
esta frase adverbial : a ¿a postre. Canal es masculino signifi-
cando los de navegación, y figuradamente el medio por el que
se consigue, o por el que se sabe alguna cosa, y los conductos
de la sangre ; en las demás acepciones es femenino. Moral, ár-
bol, es masculino; y femenino por el arte que arregla las cos-
tumbres. Orden es masculino, cuando significa la colocación,
clase, serie o sucesión de las cosas, o el sacramentó de este
nombre ; cuando denota mandato de un superior a un inferior,
y alguna corporación o su estatuto, es femenino. Pares es mas-
culino, menos cuando significa placenta.
8.° Careciendo de la declinación latina nuestros nombres,
suplimos su falta por medio de algunas preposiciones. — Los ca-
sos son seis : nominativo, jenitivo, dativo, acusativo, vocativo y
ablativo. En nominativo se pone la persona o cosa que ejecuta
la acción expresada por el verbo, o aquella de quien se afirma o
niega el atributo, o la cosa o persona de que se habla, ejemplos:
El virtuoso ama a Dios; el caballo corre por los campos ; el
virio desaplicado no prosperará. El oficio del jenitivo es dar a
conocer el dueño o poseedor de la cosa de que se habla, v. gr. :
la casa de Juan es magnífica. En dativo está la persona o cosa
a que se dirije o encamina la significación del verbo, o aquella
a quien le resulta daño o provecho de la misma, v. gr. : escri-
bo a Juan ; este libro es para mi hermano. El acusativo repre-
senta la persona o cosa que es término de la acción del verbo,
o lo que es producido por el sujeto, v. gr. : tú escribes un% car-
ta : Juan estudia la lección. En vocativo se pone siempre la
palabra qué representa la persona con quien se habla, v. gr.
jóvenes, aplicaos. Por último, el ablativo determina la materia
de que está hecho el objeto, el instrumento con que se hace al-
guna cosadla causa porque se ejecuta &c. v. gr. : hablaba con
bocina.— A veces se confunde^ por falta de examen, el acusati-
vo con el dativo, cuando concurren ambos en la misma oración;
para distinguirlos basta volver la oración por pasiva,' pues el
acusativo pasa a ser nominativo, mientras que el dativo no va-
ría. Ejemplo : Yo escribo una carta a Pedro / esta oración
vuelta por pasiva, dice: una carta es escrita a Pedro por mí;
lo que manifiesta que cartu es el acusativo, y- Pedro el dativo.
Del artículo— 9.° . Artículo es la parte de la oración que se
antepone al sustantivo, o a otra palabra que haga veces de tal,
para entresacarlo de los demás de su especie, o para empezar a
determinar la especie a que pertenece, y siempre señala su jé-
nero y número, -s • . c . ■• ■- t ■■■ - :■•'-.;■•
\ 10. Hai dos clases de artículos: determinado e indefini-
do.— Artículo determinado es el qne señala el individuo de que
se habla, distinguiéndolo de los demás de su especie, v. gr. :
préstame el libio. Aquí se habla necesariamente del libro a que
se refieren los antecedentes del discurso.— El indefinido solo
señala la especie a que pertenece el objeto, v. gr. : préstame
un libro. En este caso no pido objeto alguno determinado; de
suerte que la última oración, equivale a esta otra : préstame
cualquiera libro. ''Ji'M: •
lili ,, Los artículos determinados, son : el, la, lo, lós9 las.—~
El acompaña a los sustantivos apelativos masculinos en singu-
lar, y también a los femeninos del mismo número, que empie-
zan con « acentuada, v. gr. ; el caballo, el rio, el agua. Los
concierta siempre con los masculinos plurales.— -La precede a
los femeninos del singular, y las a todos los del plural, aunque
lleven en el singular el artículo el, por la razón dicha. — El ar-
tículo lo concierta con los adjetivos indeterminados, y designa
el j enero neutro.— El artículo indefinido es un para el masculi-
no singular, una para el femenino singular : unos, unas para el
plural. '-■'■■■•
Del nombre — 12 .Nombre es la parte de la oración, que
significa algún objeto o alguna cualidad. El nombre se divide
en sustantivo y adjetivo. El sustantivo representa siempre un
objeto real o abstracto, y puede por sí solo estar en la oración, «
porque sin necesidad de otra palabra especifica claramente la
6
cosa, v. gr. : llave, lluvia, entendimiento. El adjetivo califica al
sustantivo, y no puede sin él existir en la oración, v. gr. : ama-
ble.} caritativo, en que hai que suplir los sustantivos que tengan
estas cualidades. Para distinguir el sustantivo del adjetivo, ad-
viértase que al adjetivo se le puede juntar la palabra cosa, o
persona, y forma con ambas o con cualquiera de ellas buen sen-
tido, loque no se verifica respecto del sustantivo. Por ejemplo,
puede decirse sin que choque : cosa brillante, luego brillante
es adjetivo. Por el contrario a todos disuena : cosa farol, per-
sona farol, luego faroles sustantivo.-— Muchas veces se sustan-
tivan los adjetivos, y otras se usan los sustantivos como adjeti-
vos ; cuando digo, el joven estudioso es recomendable ; el . ad-
jetivo joven hace veces de sustantivo : en este ejemplo, un pue-
blo rei es el que solo obedece, a las leyes, empleo como adjetivo,
al sustantivo rei. Los adjetivos que significan profesión, ocupa-
ciones, sectas relijiosas, y los nacionales, son los que se usan,
como sustantivos con mas frecuencia, \ ;, ■ .
De los números.— 13. El plural se forma en los nombres del
singular: éste puede acabar en vocal breve, en vocal larga o en
consonante. Cuando el singu!ai\termina en vocal breve, se for-
ma el plurar añadiendo al nombre la letra s, v. gr. casa, casas,
si el singular acaba en. vocal larga, diptongo acentuado, o en
consonante, se le añade para el plural la sílaba es v. gr. alelí,
alelíes; buei, bueyes; cardenal cardenales. De los acabados en
vocal larga, forman el plural con solo añadir una s al singular:
LMos nombres papá, mamá, sofá. 2.° Ips acabados en é acen-
tuada, como \pié, café, té (planta) : 3.' \ fricando, ambigú, rondó,
tisú. , Maravedí tiene dos plurares: maravedís, maravedises.
Lord, hace lores. Flamen, virago y testudo íormanfiámines, viré -
jines, testíidines. Ónix, sardónix, hacen ónices, sardónices. Val
(síncopa de valle) forma vulles. Los nombres que en singular
terminan en S, y son graves o esdrújulos, no varian de un nú-
mero a otro, v. gr: el éxtasis, los éxtasis; el martes, los martes;
pero si son agudos, siguen la regla jeneral, v gr. inglés, ingleses;
cortés, corteses; anis, anises. Los compuestos cuyo segundo sim*
pie está en plural no varian de un número a otro, v. gr.: el besa*
manos, los besamanos. Algunos compuestos forman el plural dan-
do Ja terminación de tal a ambos componentes, así jentileshom-
bres forma jentilhombre. Otros solo llevan la terminación plural
en el primero, v. gr: hijodalgo, cnyo plural es: hijosdalgo. Pero
es lo mas común dar la terminación plural al último, v. gr: ha-
bacana, barbacanas; lo que ha ele observarse forzosamente siem-
pre que alguno de los componentes padezca alteración, v. gr: pe-
licorto, pelicortos.— -El plural se forma en los adjetivos del mis-
mo modo que en los sustantivos. La mayor parte de los nombres
tienen ambos números; pero algunos hai.que carecen de plural,
y. otros de singular. Jeneralmente carecen de plural: 1.° Los
nombres propios de las personas y de las cosas, v. gr. Manuel
Chile: 2.° los nombres de virtudes y vicios, como caridad, gu~
la: 3.° algunos nombres colectivos, v. gr: artillería, caballería,
infantería, cristianismo: 4.° los de ciertos frutos, arroz , canela:
5,° los de ciencias y artes„ como /¿loso fía , gramática, pintura, de
que se exceptúa matemáticas por usarse en ambos números:
é.° los de metales, como: oro, plata, cobre; y algunos otros, como
sed, fama, 8$c. 7." Los infinitivos presentes siempre que hacen
de sustantivos.— Por el contrario, no tienen singular, los adjeti-
vos numerales cardinales después de uno, porque su significa-
ción es de plural, ni los siguientes: angarillas, trébedes, despa-
biladeras, efemérides, nonas, maitines, completas fyc. — Ciertos
nombres hai que significan cosas mui diversar en un número
que en otro, como algodones y cendales por los que se echan en
el tintero; esposas y grillos, especie dé prisiones; panes sinóni*
mo de mieses; celos, desconfianza amorosa, &c. Finalmente hai
nombres, que aunque expresan cosas únicas en su especie, pue-
den usarse en plural, cuando así lo exije el contexto de la frase,
v. gr. Santiago tiene mas población que tres Valparahos; esta
é,s una licencia que uo destruye las jeglas sentadas.
\ De los jéneros. — 14. El jénero de los nombres se conoce: por
su significación, por su terminación y por la concordancia. Son
masculinos en razón del significado: 1." Los nombres propios y
apelativos de los varones, y anímales machos, como: José, hom-
bre; Bucéfalo, cordero. De esta regia seeceptímsolo/aca o ha-
ca por ser femenino, sin embargo de significar caballo pequeño:
2." los que designan profesiones,, empleos, ocupaciones y oficios
de hombres, v. gr: abogado, rejidor, poeta, carpintero. 3.° los
que denotan sus grados de parentesco, v. gr. tio, sobrino: 4.* los
nombres de mares, Pací/ico; de rios, Mapocho;\o& de montes»
volcanes y vientos, como: Chimborazo, Etna, JYorte, Sur; estos
últimos con la sola excepción de Brisa y Tiamontana, femeni-
nos: 5.a los de los meses del año: Enero, Octubre: 6.° los de las
notas de la música, v. gr: el do, el sol. — Por la significación son
femeninos: 1.* Los propios y apelativos délas mujeres y anima-
les hembras, como Elisa, niño; Amal¿ea,obe/'a: 2.a los que sig-
nifican dignidades, ocupaciones, estado, u oficios propios de mu-
jeres, como emperatriz, poetisa, monja, bordadora: 3.° los que de-
notan sus grados de parentesco: madre, sobrina-. 4.° los nom-
bres de ciencias y artes, v. gr. Filosofía, Arquitectura-, se ex-
ceptúan por masculinos el derecho, el dibujo, el grabado: 5.* los
de las figuras de gramática retórica y poética, como la silepsis ;
exceptúanse por masculinos hipérbaton, metaplasmo, pleonasmo,,
polisíndeton; hipérbole es ambiguo: 6." los nombres de, las le-
tras: la a, la b. — Por la terminación son femeninos, jeneralmen-
te hablando, los acadados en nna de estas dos letras: a o d, y
masculinos los terminados en cualquiera otra; mas esta re-
gla tiene muchísimas excepciones. Por lo que respecta a la con-
cordancia, son masculinos los nombres que se ajustan con el ar-
tículo el o los, según el número en que se hallen, o con la prime-
ra terminación de los adjetivos que tienen dos, y femeninos los
que se usan bien con el artículo la estando en singular y con
¿as en el plural, o con la segunda terminación de los adjetivos»
Según esta regla es masculino ardid, porque se dice el ardid, y
también ardid injenioso; y femenino flor, porque se dice l-dflor,
e igualmente flor hermosa. Las pocas dudas que puedan ocurrir,
teniendo presentes estas reglas, se desvanecerán con el uso del
diccionario de la Academia. -
15. Los nombres que solo se usan en plural, son cuasi todos
del jénero que por su terminación del singular les coresponderia,
si tuviesen este número, v. gr: albricias víveres; el primero es
femenino, y masculino el segundo.
16. Son ambiguos: albalá, anatema arte, azúcar, cisma, cu-
tis, dote emblema; mar jen, mar, modales, neuma, puente, puches,
y algunos otros.
17. Los nombres compuestos conservan el jénero de su se-
gundo simple, si este se halla en singular, por lo cual son feme-
ninos portabandera tragaluz;^ masculinos guardacantón, por-
tafusil. Cuando el segundo de los componentes está en plural,
toman los compuestos el jénero masculino, como se ve en corta-
plumas.— Los aumentativos y diminutivos siguen el jénero de
sus primitivos; menos los acabados en e, in, on, los cuales son
masculinos, aun cuando se deriven denompers femeninos; y los
en a femeninos, aunque se formen de masculios, orno se ve
en pipote, peluquín, y cortczon, que salen depipa, peluca y cor-
teza; y en destr aleja, de destral.
D-eVsuÜdtUim. 13. El nombre sustantivo se divide en pro-
pio y común oapletivo. Nombre propio es el que conviene a una
sola persona o cosa, como Pedro, -Babieca, Coquimbo. El nom-
bre propio se usa sin artículo y sin plural : sin artículo porque
está determinado por sí mismo, y sin plural porque no se aplica
mas que a un individuo.
19. El sustantivo común o apelativo, conviene a todas las co-
sas de su especie, lleva artículo que lo determine, y admite nú-
mero plural, porque se aplica a muchos objetos.
Del wljetivo. Z\. Los adjetivos, jeneralmente hablando, son
de una o de dos terminaciones. Los acabados en a, e, i, l,s o z
son de una sola terminación, como: persa, grande, turquí, azul,
cortés, feliz, con excepción de algunos nacionales que añaden
una a para el femenino; v. gr. española, inglesa, andaluza.
Los adjetivos de dos terminaciones acaban siempre la feme-
nina en a. Los adjetivos de una sola terminación conciertan sin
variarla, dentro de un mismo número, con los sustantivos mas-
culinos y femeninos, v. gr : el hombre prudente , la mujer pru-
dente.
22. Los adjetivos bueno, malo, uno, alguno, ninguno, primero
y postrero, pierden la última vocal cuando se anteponen al sus-
tantivo masculino con el cual conciertan; también los posesi-
vos mió, tuyo, suyo, mia, tuya, suya, con sus plurales correspon-
dientes, pierden la última síbala delante de sustantivo. Ejem-
plos: buen libro, mal caballo, un chasco, algún negocio, ningún
objeto, primer dia, postrer suceso ; mi casa, tu pañuelo, su pe-
sar; mis casas, tus pañuelos, sus pesares, El adjetivo santo pier-
de la sílaba to, siempre que precede a nombres propios, v. gr:
San Juan, San MntQnió; menos con los siguientes: Santo To-
mas, Santa Tomé, Santo Toribio y Santo Domingo. El adjeti-
vo ciento pierde la final to antes de sustantivo, v. gr: cien pesos;
pero no la pierde si le sigue otro mineral cardinal, v. gr: ciento
ochenta. Grande pierde por lo común la sílaba de, cuando pre-
cede a sustantivo que empieza por consonante, v. gr: gran cofre.
Tercero pierde a veces la última letra, y a veces no, pues se di-
ce: al tercer o al tercero dia. Para que tengan lugar estas va-
riaciones, no es preciso que los sustantivos sigan inmediatamen-
te a los adjetivos, pudiendo mediar entre ellos otra palabra,
V. g: algún diestro diplomático.
De varias especies de nombres y de sus divisiones. 23. Los
nombres a mas de dividirse en' sustantivos y adjetivos, en pro-'
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propios y comunes, se subdividen en primitivos, derivados, jen-
tilicios o nacionales, patronímicos, aumentativos, diminutivos,
nominales, verbales, individuales, colectivos, simples, compues-
tos y numerales.
24. Nombre primitivo es el que no se forma ni se deriva de
otra palabra de nuestra lengua, v..gr: cielo, tierra, mar. Deri-
vado es el que sale o proviene de alguna voz de nuestro idioma.
De esta definición se sigue que pertenecen a la clase de deriva-
dos: los nacionales, patronímicos, aumentativos, diminutivos>
nominales y verbales. Nombre jentilicio o nacional es aquel que
da a conocer la nación, jente o patria del sujeto, como : chileno
de Chile, limeño de Lima, cristiano de Cristo. Patronímicos
o apellidos, como se llaman ahora, son los nombres que desig-
nan la familia a que cada uno pertenece, o el tronco de que des-
ciende, como: Sánchez, Pérez. Estos nombres se formaron en
el principio de nombres propios, mudando en ellos algunas le-
tras. Para distinguirlos unos de otros puede decirse, que el nom-
bre propio es el de un individuo determinado, y el apellido el de
toda una familia. Aumentativo es el que engrandece la signifi-
cación del primimitivo de que se deriva, como: de hombre, hom*
bron; de libro, libróte. Diminutivo es el que disminuye la sig-
nificación del primitivo, .como: de niño, mnito; de plaza, pía-
zuela. Las terminaciones mas frecuentes de los aumentativos v
disniinutivos, son estas: cws azo, ote, para los primeros: ito, illa,
ico, uelo, para los segundos. Los disminutivos en in, ejo, ete y
on son poquísimos, y estas terminaciones no pueden emplearse
sino con aquellas palabras en que están autorizadas por el uso,
Nj todas las dicciones que terminan como los aumentativos o
diminutivos lo son; pues para ello es preciso tengan un primitivo
cuya significación engrandezcan o disminuyan, y de no tenerlo
serán primitivo?, como lo son,, por ejemplo, polvorin, sablazo,
comezón. Todos ios sustantivos forman aumentativos y diminu-
tivos simples, a excepción de unos pocos en que el uso no los
permite, como en ciudad, por ejemplo, no pudiendo decirse eiu-.
dad iza ni ciudadita. — Nombres nominales son todos aquellos
que se derivan de nombre, como: librero de libro. — Verbal es el
que se deriva de verbo, y depende de él, como: lector de leer,
corrección de correjir. No se deducen nombres verbales sino de
los verbos activos, porque aquellos expresan acción o efecto de
ella, o el actor de la misma. Los verbales que significan la per-
sona que ejecuta la acción del verbo, acaban en or, como: de
11
correr corredor', de escribir, escritor. Los que significan acción
o efecto de la misma, o ambas cosas, acaban por lo regular en
on ion, como: de armar armazón, de prevenir, prevención.
Otros acaban en ura como: de escribir, escritura; muchísi-
mos terminan en ent.o, como: de abundamiento. Otios sig-
nifican facilidad, o imposibilidad, o dignidad y merecimiento
de la acción, y la mayor parte de éstos termina en ble, y son
adjetivos, como: amable, aborrecible: algunos terminan en ero
como: perecedero de perecer, hacedero de hacer. — Se llaman in-
dividuales los nombres que comprenden una sola cosa, como:
Pedro, tigre. Colectivo es el que significa muchedumbre de
personas o cosas, y tiene terminación de singular, como: arbo-
leda, tropel. Los colectivos son determinados e indeterminados,
los primeros declaran por sí mismos la especie a que se refieren;
los segundos no la expresan: arboleda, es determinado, tropel es
indefinido. — El nombre simple consta de uua sola voz como me-
sa. El compuesto resulta de la unión de dos o mas palabras, ya
enteras, ya con alguna mutación, v. gr: sacabotas, barbilampiño.
Los compuestos se forman, o de dos sustantivos, v. gr: carrico-
che; o de sustantivo y adjetivo ? car ¿redondo; o de nombre y ver-
bo, paraguas; o de nombre y adverbio, bienaventurado; o de
nombre y preposición, antecámara; o de dos verbos, ganapier-
de; o de dos verbos y un prenombre, hazmereir; o de verbo,
pronombre y adverbio, hazteallá; el nombre correveidile se
compone de tres verbos, una conjunción y un enclítico; por úl-
timo otros se componen de un nombre y alguna partícula pre-
positiva, como: adjunto, imposible, — Los nombres numerales
designan los números, y se dividen en cuatro clases: absolutos o
tardinales, ordinales, colectivos y partitivos: los colectivos y
partitivos son sustantivos; son adjetivos los cardinales y ordi-
nales. Los absolutos o cardinales expresan sencilla y absolu-
tamente el numero de las cosas, y son desde uno hasta mil,
y. g: diez, quince, veinte. Los ordinales señalan el orden y colo-
cación respectiva délas cosas, sin hacer referencia a su número
o cantidad, como: primero, segundo, tercero, cuarto, fyc. Los
colectivos designan una colección o reunión fija de unidades,
como: par, decena, docena, centena, millar, millón, cuento. Se
reducen a esta clase los nombres terceto, cuarteto, octava, déci-
ma y otros de que se usa en la poesía, por comprender un nú me •
ro determinado de versos; y también los que significan multi-
plicidad de cantidades, como: duplo, triplo, décuplo. Partitivos
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sor; los que signifícala partes determinadas de algún todo, v. gri
mitad, tercio, una ochava, el diezmo.
División del adjetivo. 25. La principal división del nombra
adjetivo* es en positivo, comparativo y superlativo. Estas tres
modificaciones se expresan con la denominación de grados de
significación en los adjetivos.
26. Se dice que el adjetivo está en grado positivo, cuando sig-
nifica sencillamente la calidad del sustantivo, sin aumento, dis-
minución ni comparación, y se forma con solo anteponer o pos-
poner el adjetivo al sustantivo, v. gr: carroza brillante.-— Rst&
al adjetivo en grado comparativo, cuando explicamos la calidad
del sustantivo comparándola con la de otro, corno: Pedro es mas
aplicado que Juan, en que no solo calificamos a Pedro; sino
que también comparamos la calidad de aplicado qué se halla en
éste con la aplicación de Juan. En todo comparativo o compa-
ración, entran dos términos: la cosa que se comparara y aquella
con la cual se compara. En el ejemplo precedente los dos tér-
minor, son: Pedro y Juan — Hai tres clases de comparativos:
de superioridad, de igualdad y de inferioridad. — El de superio-
ridad se forma anteponiendo al adjetivo positivo la palabra mas
y posponiendo la conjunción que, v. gr: la virtud es mas apre-
ciadle que el talento.— YA comparativo de igualdad se forma an-
teponiendo al positivo el adverbio tan y posponiéndole la pala-
labra c(?no,\. gr: la aplicación es tan útil como el talento: el de
inferioridad anteponiendo la palabra menos al positivo y pospo-
niéndole la que v. gr: la mujer es menos fuerte que el hombre ;
o ccn las voces no tan como, v. gr: la mujer no es tan fuerte ca-
vío el hombre. — El superlativo es absoluto o relativo. Uno y
(Otro elevan la calidad del sustantivo ai sumo grado: el absoluto
sin referirla a otra cosa; el relativo haciendo relación a los sus-
tantivos de la misma especie que el calificado. El primero se for-
ma de dos maneras':% bien anteponiendo al adjetivo positivo el
adverbio mui, como de grande, muí gr mide, o sustituyendo a la
terminación del positivo, si acaba en vocal, la terminación ist-
mo o ísimai y si en consonante, añadiéndole la mencionada ter-
minación, como: de diestro, diestrísimo; de hábil, habilísimo; y
ei segundo anteponiendo al comparativo de superioridad o de
inferioridad, el artículo determinado que concierte con el sustan-
tivo, v. gr: Sócrates será siempre considerado como el mas ilustre
de lo* filósofos a?<t:guos ; Alaria es la mas feliz de las mujeres.
Adviértase que no puede usarse para el superlativo a un tiemp
del adverbio mui y de la terminación bimo.
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27. De los adjetivos positivos, comparativos y superlativos
absolutos, se forman los adverbios en mente, del siguiente mo-
do: si el adjetivo es de dos terminaciones, a la femenina se ana-
de :a adverbial mente; si es de una, no se hace mas que agre-
garle dicha terminación, v. gr: liberal, nías libera/, mui liberal,
l/l.cra'ísimo; literalmente, mas literalmente, mui bberidniente;
liberatísimamente ; bueno, bonísimo; bu en a mente, bo¡ icariamente:
IiMa es la formación regular délos comparativos y superlativos;
Algunos adjetivos hai que se apai tan de las reglas jenerales.
Los acabados en eo y go, loman quísimo y guísimo para el su-
perlativo en simo, v. gr: riquísimo, vaguísimo. Los en ¿o, con-
vierten e.sta terminación en ísimo, para evitar la unión de las dos
z*0?j v. g: amplio, amplísimo', exqeptiianse filis ¡mn de frió, }íi-
sivw (te pioy agríisimo poco usado. Los adjetivos «jn ble mudan
esta terminación en bilísimo, para el superlativo, v. gv: respeta-
ble, respetabilísimo. Acre, forma acérrimo; amigo, amUísimo, o
amiguísimo; antiguo, antiquísimo, áspero, aspé/ rimo y asperísi-
mo; be/ é/ico, ben'ejivenijsimo; benévolo, beuevodentísimo; <é ebre,
celebérrimo; fiel, fidelísimo; fuerte, fortísimo; íntegro, iniejé ri-
mo-, Ubre, Uiti rimo; magnífico, mcrgnificéntísimo; uñero, notísi-
mo; pobre, pobrísimo y ¡>au¡ érrimo; sagrado, sacratísimo; salu-
bre, salubérrimo; sabio, sapientísimo. Tenemos ademas en caste-
llano el superlativo ubérrimo, aunque no positivo del cual dedu-
cirlo. Los terminados en iente pierden por lo jeneral la i en el
superlativo, como ardentísimo ele ardiente; ferventísimo de fer-
viente; lucentísimo de luciente; valentísimo de valiente. Cierto
y tierno hacen certísimo, ternísimo. Bueno, gnu so, luengo y
nuevo, convierten el diptongo ue en o : bonísimo, grosísimo, ton-
guísimo y novísimo. El superlativo en ísimo, parece encarecer
algo mas la calidad que el formado con el adverbio mui. Algu-
nos adjetivos tienen siempre significación de superlativos, como:
Omnipotente, omnisciente, infinito.
23. Tenemos seis adjetivos llamados anómalos o irregulares,
.porque fuera de formar sus grados de significación según las re-
glas jenerales, tienen también en ciertos casos, comparativos y
superlativos simples. He aquí estos adjetivos con sus respectivos
comparativos y superlativos anómalos:
P. Bueno- C. Mejor S. Óptimo»
Malo Peor Pésimo.
Grande Mayor Máximo.
Pequeño
Menor
Mínimo.
Alto
Superior
Supremo
Bajo
Inferior
ínfimo.
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En cuanto a la formación de los adverbios de estos irregula-
res, muchos de ellos'son adverbios en los casos correspondientes
sin variar de terminación tales, como: bueno, malo, mucho, poco,
mejor, peor. Otros no forman adverbios porque no están admiti-
dos por el uso, tales, como: muchísimo, poquísimo»
De los demostrativos. 29. Se llaman adjetivos demostrativos
los que demuestran o señalan la persona o cosa de que se habla,
y son tres; este, ese, aquel. Cada uno de ellos tiene cuatro ter-
minaciones para concertar en j enero y número con los sustanti-
vos. Las terminaciones del primero, son: este para m. s., esta
para f. s., estos para m. pl. y estas para el f. pl. Las del segun-
do ese, esa, esos, esas. Las del tercero aquel, aquella, aquellos,
aquellas. Usamos de este y sus respectivas terminaciones, cuan-
do Ja cosa que se muestra, la tiene cerca o en su mano o persona
el que habla, y cuando hablamos del pueblo, lugar o punto en
que nos hallamos; nos valemos de ese cuando hablamos de un
objeto que está mas inmediato al que oye que al que habla, o
del lugar en que se encuentra la persona a quien nos dirijimós.
Se usa de aquel cuando se habla de un objeto que está distante
de los dos. — Las terminaciones esto eso, aquello son verdaderos
sustantivos.
De los posesivos. 30. Los adjetivos posesivos denotan pose-
sión o pertenencia, y tienen terminación masculina, femenina y
neutra: los masculinos son: mió, tuyo, suyo, nuestro, vuestro; los
femeninos: mid tuya, suya, nuestra, vuestra: en estas dos ter-
minaciones tienen plural. Los de neutra: lo mió, lo luyo, lo suyo,
lo nuestro, lo vuestro. Los dos primeros adjetivos, denotan siem-
pre un solo poseedor, el tercero uno o muchos; los dos últimos
indican siempre que son varios, menos en ciertos casos en que
hablan personas de gran dignidad, o cuando hablamos con ellas,4
pues suelen tales personajes usar de nuestro, aunque el poseedor
no sea mas que uno solo, y por cortesía usamos del vuestro al
hablar de sus cosas.
31. Algunos adjetivos hai que no conciertan con ningún sus-
tantivo determinado, por lo cual se llaman indefinidos, v. gr:
alguno, ninguno: como los adjetivos demostrativos y posesivos
determinan ai sustantivo, éste no lleva artículo cuando va con
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ellos. — El adjetivo cada es del todo indeclinable; tal no tiene
terminación femenina; pero hace tales en plural.
32. Por ultimo, no todos los adjetivos forman comparativos y
superlativos. Algunos hai que forman comparativo y no super-
lativo; otros forman superlativo con el adverbio muí, y no con
la terminación simo. No forman comparativo ni superlativo los
demostrativos, posesivos, indefinidos, nacionales, numerales, ni
los compuestos, como no consten de sustantivo y adjetivo, y de
éstos ninguno forma el superlativo en simo. Los aumentativos y
diminutivos forman comparativo, pero no superlativo en simo.
Tampoco forman superlativo en simo muchos de los acabados en
/, y algunos otros fáciles de conocer.
Del Pronombre. 23. Pronombre es la palabra que se pone en
lugar del nombre para evitar su repetición.
34. Hai dos clases de pronombres : personales y relativos.
Personales son los que significan las personas, y se declinan del
siguiente modo.
1 p persona s. c. a ambos jénercs.
N. Yo.
Y. De mí.
D. A o para mí, me.
A. Me, a mí.
Ab. Por mí, conmigo.
Plural masculino.
N. Nos, nosotn s.
Y. De nosotros.
D. A o para nosotros, nos.
A. Nos, a nosotros.
Ab. Por nosotros.
Plural femenino.
N. Nos, nosotras.
Y. De nosotras.
D. A o para nosotras, nos.
A. Nos, a nosotras.
Ab. Por nosotros.
Seg. pers. c. a ambos jéne roa.
N. Tú.
Y. De tí.
D. A o para tí, te.
A. Te. a tí.
V. Tú.
Ab. Por tí, contigo.
Plural mase.
N. Vos, vosotros.
Plural femenino.
N. Vos, vosotras.
Y. De vosotras.
D. A o para vosotras, os.
A. A vosotrras os.
V. Vosotras.
Ab. Por vosotras.
Tercera pers. s. m.
N, El.
Y. De él.
D. A o para él, le.
A. A él'le.
Ab. Por él.
Plural m.
N. Ellos.
Y. De ellos.
D. A o para ellos, les.
A. A ellos, los.
Ab. Por ellos.
Sing. f.
N. Elia.
Y. De ella.
D. A para ella, le.
A. A ella, la.
Ab. Por ella.
Plural f.
N. Ellas.
16
Y. De vosotros. Y. De ellas.
D. A o para vosotros, es. D. A o pira olas, les.
A. A vosotros, os. A. A ellas, las.
V. Vosotros. . Ab. Por ellas.
Ab. Por vosotros.
25. Los pronombres yo y t'i, son puramente personales, por-
que en el común modo cíe hablar se ponen siempre en lugar de
persona; pero él, se pone en lugar de aquello de que se habla
sea persona o cosa.
36. La terminación neutra es el pronombre ello y lo, que per-
tenecía la tercera persona: la primera y la segunda no admiten
tal j;'nero.- — También es de tercera persona el pronombre recí-
proco y reflexivo se, el cual es masculino, femenino y neutro*, y
£e declina: I. De sí. D. A o para sí, se. A. se, a sí, ab. Por sí,
consigo: su plural es igual en todo al singular.
37. Por la declinación de estos pronombres se ve, que solamen-
te la segunda persona tiene vocativo, lo que consiste en que en
este caso se pone siempre aquella con quien se habla, lo cual no
puede ser primera ni tercera.
38. Los pronombres vosotros y vosotros, son unos compues-
tos de nos y vos y del adjetivo plural otros. Nos y vos son co-
munes a ambos j eneros. Pos hace os en el dativo y acusativo,
v. gr. ; yo os lo manió; yo os castigaré, en vez de vos lo man-
do, vos castigaré, como se decia antiguamente. Aunque nos y
vos son plurales por su naturaleza, se usan en sentido de singu-
lar cuando hablan personas constituidas en dignidad superior, ó
cuando hablamos con ellas; y cuando en nuestras oraciones nos
di rij irnos a Dios, a la Vírjen o a los santos. Es de advertir que
podemos emplear en este último caso el pronombre tú; pero nun-
ca el V. Este que es de la segunda persona, tiene la particula-
ridad, común a todos los tratamientos de cortesía, de conceitar
siempre con el verbo en tercei i persona, v. gr. ; V. es bueno;
ustedes son buenos.
39. Para distinguir cuando las palabras el, la, lo, los, las son
artículos de cuando son pronombres, téngase presente que les
artículos preceden siempre al nombre, mientras que ios pronom-
bres van con algún verbo, precediéndolo o siguiéndolo, y ha-
ciendo relación a un nombre anterior. Ejemplos: el libro, la ca-
sa, lo bueno, los fui') i tos, las cárceles; en estos casos el, la, lo, los}
las son artículos: son pronombres en los siguientes: anduve con
él, el vino, la vi, lo dije, los compuso, las encontié.
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40. En lo antiguo , cuando la preposición de precedía a los
pronombres él, ella, ello, ellos, ellas, perdia la e, y formaba con
ellos las dicciones del, del la, dello, delíos, deílas; mas ahora
nunca se contrae esta preposición sino con el artículo, y \<á
mismo ha de entenderse de la preposición a ; por esto se dice:
del pueblo es lo ove viene de él; a él le vi hablar al muchacho.
Pronombres relativos. 41. Pronombres relativos son los que
se refieren a persona o cosa ya dicha : esta persona o cosa sé
llama antecedente, y totlo relativo lo supone por precisión. Los
relativos son : que, cual, quien, cuyo. Los tres primeros río tie-
nen mas que una sola terminación para ambos jéneros ; pero
cuyo tiene la feminina cuya. Quien se usa siempre sin artículo.
Todos los relativos, menos que; tienen terminación plural. Al-
gunos llaman al pronombre cuyo relativo posesivo, porque ade-
mas de referirse a cosa ya dicha, significa posesión, v. gr. : aquel
cuya sea la hacienda la cuide. Cual y quien forman los com-
puestos cualquier o cualquiera, quienquier (poco usado) y quien-
quiera; el plural del primero es cualesquier o cualesquiera, y el
del segundo quienesquiera. El simple quien tiene dos plurales
en uso, el mismo quien y quienes.
42. Cuando las oraciones interrogativas o admirativas prin-
cipian por las palabras que, cual, quien, dejan estas de ser pro-
nombres y pasan a adjetivos interrogativos o admirativos, como
en los ejemplos : ¿ Qué hora es? ¡ Qué grandeza se descubre
en los designios del Alt simo! Las mismas reciben otras varias
denominaciones, según los diferentes oficios que desempeñan
en la oración; pero solo son pronombres cuando les corresponde
la de relativos. El pronombre quien no puede referirse a cosa
sino a persona únicamente.
Del Verbo. 43. Verbo es la palabra que significa el atributo
de la proposición , indicando juntamente ei número y persona
del sujeto, el tiempo del atributo y el modo de la proposición.
— Significa el atributo de la proposición, o por si solo o combi-
nado con otras palabras que lo modifican y determinan.
44. La división de los verbos depende de'su sentido y de su
construcción. Atendiendo a su sentido, se dividen los verbos:
en sustantivos, adjetivos, auxiliares, activos, neutros, recíprocos
e impersonales.
45. Verbo sustantivo es el que significa simplemente la exis-
tencia de las personas o cosas : ser, existir. — El verbo adjedvo
es el que supuesta la existencia de los objetos, declara ademas
3
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su modo de existir o sus acciones, v. gr. : el hombre ama; con
o! verbo ama, se expresa que el hombre existe amando. Sigúe-
se de lo dicho, que todas las clases de verbos que se han men-
cionado, exceptóla de sustantivos, están comprendidas en la de
adjetivos.
46. Verbo auxiliar es el que sirve para la formación de los
tiempos compuestos, y para formar la construcción pasiva de los
verbos activos que son los único que lo admiten.
Activos son aquellos que expresan una acción que pasa de
un objeto a otro, que es su término, con preposición o sin ella,
como: amar a Dios ; aborrecer al vicio. — Todo verbo activo
responde bien a estas preguntas: a quién ? qué cosa?
47. Verbos neutros o intransitivos son aquellos cuya acción
o significación no pasa del nominativo, v. gr. : Pedro corre,
duerme.
48. Los recíprocos, reflexivos o pronominales, son aquellos
cuya significación se reciproca en el mismo sujeto, por medio
de un pronombre, como : alucinarse, arrepentirse, abroquelarse.
Los verbos de esta clase se conjugan en todas sus personas y
números, con dos pronombres : el primero representa el nomi-
nativo, y el segundo el acusativo, o el dativo, y llevan siempre
el pronombre se añadido a la terminación del presente de infi-
nitivo. Los pronombres de las respectivas personas, en esta
clase de verbos, son : yo, me, para la 1.a de s. ; tú, te, para la
2.a de s.; él o ella, se, para la 3.a de s.; nosotros o nosotras,
nos, para la 1.a de pl. ; vosotros o vosotras, os, para la 2.a de
pl. ; y ellos o ellas, se, para la 3.a de plural.
49. Se llaman impersonales los verbos que se conjugan sin
nominativo determinado, solo en las terceras personas de singu-
lar y en el infinitivo, v. gr. : nieva, tronaba. Los verbos de esta
clase carecen de imperativo, porque su sentido no permite que
lo tengan.
50. En cuanto a su construcción se dividen los verbos : en
simples, compuestos, regulares, irregulares y defectivos. — Sim-
ples son los que significan por sí solo sin agregación de otra
partícula o palabra, como : clamar, tener, sentir; compuestos
son los formados de un verbo simple castellano, o de alguna
partícula o palabra que se le agrega, como : aclamar, contener,
disentir ; de manera que todo verbo de esta especie puede des-
componerse en otro simple, y en la partícula o palabra que en-
tra en su composición. Todo verbo compuesto conserva alguna
19
analojia de significado con su simple; asi, por ejemplo : disentir
significa lo contrario de sentir como otro ; reclamar vale tanto
como clamar con enerjía, &a.
51. Verbos regulares son los que conservan las letras radi-
cales de su presente de infinitivo, sin ninguna alteración, en
todos sus tiempos, números y personas, y que reciben las mis-
mas terminaciones que el verbo que sirve de modelo a su res-
pectiva conjugación. Irregulares son, por el cortrario, los que
mudan alguna de las letras radicales de su presente de infinitivo,
o que no se conforman en alguno de sus tiempos , números o
personas, con las terminaciones del modelo. — Se dice que un
verbo sigue la conjugación de otro, siempre que las terminacio-
nes respectivas de ambos son exactamente las mismas.
52. Verbos defectivos se llaman los que carecen de algunos
tiempos, ya porque nunca los tuvieron, ya porque han caido en
desuso. Tales son : yacer, podrir.
Modificaciones del Verbo. 53. En los verbos hai que atender
al número, la persona, al tiempo y al modo en que se usan. Al
cuadro de estas diversas modificaciones se llama conjugación.
También es preciso fijarse en la radical y terminación de cada
verbo ; y asimismo examinar (siendo activo) si el nominativo
obra o padece : en el primer caso se dice que está en la voz
activa, en el segundo en la pasiva.
54. Número en los verbos, es aquella modificación que indica,
si son rejidos por uno o muchos objetos : en el primer caso el
verbo está en singular, v. gr. : yo leo; Pedro aprende; en el se-
gundo en plural, v. gr. : los aplicados aprenden.
55. La persona en los verbos da a conocer si el nominativo
de la oración es la persona que habla, aquella a quien se dirije
la palabra, o la persona o cosa de que se habla.
56. Por tiempo en los verbos se entiende aquella modifica-
ción, que denótala época en que se verifica loque expresan. — Los
tiempos son tres : presente, que indica que lo significado por el
verbo existe, 'sucede o se verifica en el momento actual, como :
yo escribo ; pretérito, que habla de una cosa ya pasada, como :
yo -anduve mucho ayer ; y futuro, el cual manifiesta que lo sig-
nificado por el verbo está por suceder o hacer, v. gr. : Polar
vendrá mañana a la clase. — El presente es indivisible: pero los
tiempos pretérito y futuro se subdividen en otros secundarios,
según que lo significado por el verbo se verifica en una época
mas o menos remota, o su cumplimiento pende o no del de otro
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acontecimiento. Estos tiempos secundarios, son : el pretérito
coexistente, el pretérito pi eximo, el pretérito remoto, el pretérito
absoluto coexiHente, el futuro anterior, el condicional simple y
el compuesto. Los tiempos primarios son simples : los secunda-
rios se dividen en simples y compuestos. Tiempos simples son
los que constan de un solo verbo, como : amaba; los compues-
tos se forman de un tiempo del verbo auxiliar, y del participio
de pretérito del verbo que se conjuga, menos en los futuros de
infinitivo en que se usa del presente de este modo, v. gr. : he
amado; habiendo de amar.
51. Modos en los verbos son aquellas diferentes maneras,
que tienen los mismos de expresar su significación. Los modos
son cuatro : indicativo, imperativo, subjuntivo, infinitivo.
Del modo indicativo. 58. El modo indicativo expresa la
significación del verbo de una manera positiva, cierta y abso-
luta, y sin dependencia de otro verbo. Este modo abraza todos
los tiempos primarios y secundarios. — El presente de indicativo
expresa sencilla y absolutamente que la acción o significación
del verbo existe ahora, como : los niños juegan — El pretérito
coexistente indica un acontecimiento pasado, que estaba pre-
sente al tiempo en que se verificó otro también pasado, y al cual
nos referimos, v. gr. : llovia cuando salimos anoche del teatro.
— El pretérito absoluto denota una acción pasada en un tiempo
del todo fenecido, v. gr. : yo salí ayer. — El pretérito próximo,
que es compuesto del presente de indicativo del auxiliar, expre-
sa un acontecimiento pasado en una época que todavía no ha
concluido, v. gr. : hoi me he levantado tarde; aquí usamos de
este tiempo porque la acción de que se habla se ha verificado
en una época que todavía está corriendo, cual es el dia de hoi.
Si se habla de un hombre que está vivo, deberá decirse, por
ejemplo, ha viajado mucho ; aunque haga muchos anos que no
viaja, porque nos referimos a su vida, que todavía dura; pero si
ha muerto, se dirá : viajó mucho, pues ya concluyó la duración
de su vida, que es la época a que hacemos referencia. Por lo
mismo diremos : el presente siglo ha sido fecundo en aconleci-
?nien.tos grandes; y : en dias pasados llovió mucho. — El preté-
rito remoto, que se compone del absoluto del auxiliar, puede
usarse por aquel, siempre que ocurre después de alguno de los
adverbios de tiempo : después que, luego que, así que ; de suerte
que puede decirse igualmente : así que hube visto la función salí
de la ciudad , o : así que vi la función &a. — El pretérito abso-
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lato coexisten te expresa una cosa que pasó antes que se verifi-
case otra también pasada, v. gr. :ya había aprendido mi lección,
cuando llego el maestro. Este, tiempo se compone del coexistente
del auxiliar. — El futuro absoluto manifiesta que la significa-
ción del verbo está por suceder, hacer o verificarse, v.gr. : esta
noche escribiré a Juan. — -El futuro anterior supone la existencia
de un suceso, y añade que en aquel tiempo ya estará concluido
y perfecto lo que el mismo manifiesta, v. gr. : los enemigos ha-
brán entrado untes que llegue el. socorro. Este tiempo se com-
pone del futuro absoluto dei auxiliar, como se ve en el ejemplo.
-—El .condicional simple expresa un suceso cuyo cumplimiento
pende del de una condición, v. gr. : yo leería si tuviese libros. —
El condicional compuesto, que se forma del condicional simple
del auxiliar, manifiesta que la significación del verbo se habria
verificado, si hubiese sucedido lo que se pone por condición, v.
gr. : Pedro habria venido si le hubiese llamado.
Imperativo. 59. Este modo expresa mando, prohibición o
súplica, v. gr. : ven acá ; no mientas ; hazme ese favor. El im-
perativo no tiene mas qu « un tiempo, llamado presente y futu-
ro : es presente en cuanto al acto de mandar, y futuro en cuanto
a la ejecución de lo que se ordena, pues nadie manda una cosa
hecha ya, o que se está ejecutando. El tiempo del modo que
nos ocupa, carece siempre de primera persona de singular, por-
que si bien uno se puede mandar, o vedar alguna cosa a sí mis-
mo, lo hacemos mentalmente y no por medio de palabras ; pero
tiene primera de plural , porque podemos imponernos o prohi-
birnos algo, obligándonos a hacerlo o no en unión con otros, y
para expresar esto es indispensable echar mano de tai persona,
para evitar rodeos. Este modo cuando se le junta negación es
igual al presente de subjuntivo.
Del subjuntivo y de sus tiempos. 60. El modo subjuntivo
significa deseo o necesidad de que se verifique lo que expresa el
verbo, y necesita siempre de un verbo anterior, expreso o su-
plido, sin el cual no puede formar sentido alguno cabal, v. gr. :
es preciso que venga.— hos tiempos de este modo son : presente,
pretérito imperfecto, pretérito perfecto, pretérito pluscamperfec-
to, futuro simple y futuro compuesto. Las épocas que designan
estos tiempos dependen siempre del verbo que determina su sig-
nificación.— La 1.a personas, del presente de subjuntivo acaba
en e en los verbos de la primera conjugación, y en a en los
de la 2.a y 3.a —El pretérito imperfecto de subjuntivo tiene
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dos terminaciones,, que son : ara, ase para los verbos de la 1.*
conjugación, como amara, amase; y iera, iese para los de la
2.a y 3.a, como: temiera, temiese; partiera, partiese. Aunque
estas terminaciones pertenecen a un mismo tiempo, no siempre
pueden usarse la una por la otra ; ademas, en ciertos casos el
condicional simple se emplea por alguna de ellas. Para aclarar,
pues, este punto, daremos las reglas siguientes : 1.a Cuando, la
oración de pretérito imperfecto de subjuntivo empieza sin con-
junción condicional, puede usarse de la 1.a terminación de este
tiempo, o del condicional simple, v. gr. : yo hiciera o haría que
Q!,(ídeciesen, En semejante caso, siempre que haya de repetirse
el pretérito imperfecto en el 2.° miembro de la oración, se usa
en éste de la 2.a terminación, como se ve en el ejemplo que
precede. 2.a Si la oración de imperfecto de subjuntivo comienza
por alguna conjunción condicional, como: si, si no, aunque,
bien que, dudo que, &a., o por interjección que signifique deseo,
puede usarse de la 1.a o 2.a terminación, v. gr. : si reinara o
binase la buena fe, habría pocos pleitos; en el 2.° miembro se
echa mano del condicional simple. 3.a Cuando el pretérito im-
perfecto de subjuntivo tiene por antecedente alguno de los pre-
téritos de indicativo, de aquellos verbos que significan hablar o
pensar, se usa de cualquiera de Jas dos terminaciones del imper-
fecto de subjuntivo, o del condicional simple arbitrariamente,
v gr. : decia que vinieras, dijo que vendrías, había dicho que
vinieses. Habría juzgado que viniera, vendría o viniese. 4.a Si
el pretérito de indicativo es de algún verbo de los que significan
querer o desear, debe emplearse el imperfecto de subjuntivo en
la 1 .a o 2.a terminación, y no tiene cabida el condciona], v. gr.:
quería que viniera o viniese ; quiso que estudiar a\o estudiase;
había querido que aprendiera o aprendiese. — El p retérito pe -
fecto del subjuntivo se compone del presente del mismo modo
del auxiliar, v. gr. : Pedro haya aprendido. — El pluscuamper-
fecto de subjuntivo se forma del imperfecto del mismo modo
del verbo auxiliar, v. gr. : tú hubiera?» o hubieses adelantado. —
El futuro simple de subjuntivo acaba en are en los verbos de la
1 .a conjugación, y en iere en los de la 2.a y 3.a con el acento en
la penúltima vocal; menos en la 1.a y 2.a personas de plural,
las cuales lo tienen sobre la antepenúltima, V. gr. : tú hablares;
nos. habláremos, vos. hablareis. — El futuro compuesto se forma
del simple del auxiliar, v. gr. : 7ios hubiéramos hablado.
Infinitivo, 61. Modo infinitivo es el que expresa la significa-
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clon del verbo sin relación a tiempo, número ni persona, y que
como el subjuntivo necesita otro verbo que íije el sentido de la
oración y lo concluya.
62. El iufinitivo comprende los tiempos siguientes : el p re-
senté y pretérito inperfecto, el pretérito perfecto y pluscuamper-
fecto, que se compone del infinitivo presente del verbo auxiliar,
v. gr. : haber amado. — El futuro de infinitivo, que se forma de
los dos infinitivos presentes del auxiliar y del verbo que se con-
juga, separados por la preposición de, como: haber de estudiar.
— El mismo de pasado y futuro, compuesto del futuro de infini-
tivo del verbo auxiliar-, y del participio pasado del qne se con-
juga, v. g. : haber de haber leido. El jerundio: el participio
de presente, cuyo tiempo lo conservan muí pocos verbos: el par-
ticipio pasado, y el participio de futuro. Este último es formado
del jerundio del auxiliar, de la preposición de y del infinitivo
presente del verbo que se conjuga, v. gr. : habiendo de leer. — -
Los tiempos simples se forman todos del presente de infinitivo
del verbo qne se conjuga, con solo variar su terminación.
De la Constricción activa y pasiva. Nuestros verbos no
tienen voz pasiva como los latinos, porque carecen de termina-
ción pasiva; pero la suplimos valiéndonos de los verbos ser y
estar, según el tiempo que queremos demostrar, y añadiendo el
participio pasado del verbo que se conjuga. También suplimos
la voz pasiva con el pronombre se, mas esto solo puede tener
lugar en las terceras personas de ambos números, y por lo je-
neral representando el nominativo cosa inanimada. — La cons-
trucción activa expresa que el objeto ejecuta le acción significa-
da por el verbo, v. gr, : el juez castiga a los malhechores : la
pasiva indica que la acción del verbo recae en el nominativo o
sujeto, v. gr. : los malhechores son castigados por el juez. Se
vuelve pues una oración activa por pasiva, mudando el acusati-
vo en nominativo, éste en ablativo, y anteponiendo al participio
pasivo del verbo de que se trata el tiempo que corresponda, de
alguno de los auxiliares ser o estar.- — Las conjugaciones de los
verbos castellanos, son tres. Los verbos de la 1.a conjugación
tienen el infinitivo presente terminado en ar, como: bailar,
Cantar; cuyas radicales son: bail, cant; los de la 2.a lo hacen
en er, como: ver, vencer, verter; sus radicales son:^, vene, vert;
los de la 3.a en ii\ como: reir, sentir; sus radicales son: re,
sent. Por lo dicho se ve que se llama radical o raiz en los ver-
bos, la letra o combinación de letras que precede a la termina-
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clon del,presente de infinitivo, y que por esta se conoce la con-
jugación a que cada verbo pertenece.
Del Jerunclio. 66. Eljerundio es una palabra del modo in-
finitivo, que'unas veces hace funciones de verbo y otras de ad-
jetivo; acaba en ando si sale de verbos de la primera conjuga-
ción, y en iendo si de verbos de la segunda o tercera, v. gr. :
amando, aborreciendo, inquiriendo : se acomoda a todos los Je-
naros y números sin variar de terminación. La calidad de adje-
tivo se conoce en que no puede estar en la oración sin un sus-
tantivo, expreso o suplido, con quien concierte, v. gr. : la mu-
jer callando), las fuentes manando. Los jerundios tienen el
mismo réjimen que los verbos* de donde salen, de manera que
los de verbos activos pueden rejir un nombre en acusativo, v.
gr. : le encontré leyendo la gaeeta. El tiempo que significa el
jerundio es indeterminado : su determinación pende unas veces
del verbo que se le junta para completar el sentido, y otras no.
Cuando la acción del verbo precedente expresa coexistencia con
la del jerundio, y ésta es enteramente relativa al verbo, el tiem-
po del jerundio es uno mismo con el del verbo; pero si las dos
no espresan coexistencia, y la del jerundio no es absoluta-
mente relativa a Ja del verbo, no basta éste para señalar el tiem-
po del jerundio, sino que es necesario resolver este último, y
eatónces significa el tiempo en que puede resolverse formando
buena construcción. Por ejemplo: me voi paseando, significa,
tiempo presente, porque las dos acciones son coexistentes, y en
todo relativas ; mas en : le encontré leyendo, el tiempo del verbo
es pretérito, y el del jerundio presente, porque aunque, las ac-
ciones son coexistentes, no son del todo relativas, siendo la del
verbo primera persona, y tercera la del jerundio, cuya resolución
será : yo le encontré que leia.
A veces precede al jerundio otro jerundio del verbo estar.
cuando el sentido de la oración es de quietud, y en otras oca-
siones el del verbo ir, cuando el sentido es de movimiento, co-
mo : estando comiendo, llegó Pedro; yendo paseándome cojí
/lores. En estas oraciones nada varia eljerundio precedente la
significación del segundo. — Como el jerundio es de la natura-
leza o especie de los participios, suple a menudo y con mucha
elegancia y propiedad por el de presente.
Cuando incluye alguna condición o ha de resolverse con al-
guna partícula conjuntiva condicional, significa tiempo futuro,
5 por consiguiente determinado, como : siendo esto así, habiendo
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esa circunstancia, que se resuelve : siento es, si ha?\ si hubiera,
o con tal que haya esa circunstancia. — Precedido de la prepo-
sición en, unas veces significa tiempo futuro, y otras pretérito.
Por ejemplo : en explicando esto pasaremos a otra cosa; en di-
ciendo esto se salió de la junta : en la primera oración signi-
fica tiempo futuro, y en la segunda pretérito. — Cuando se re-
suelve con propiedad en la primera voz del infinitivo, significa
tiempo presente, y no tanto expresa la aGcion, como la conti-
nuación y ejercicio de ella, como : estudiando se aprende ; ha-
blando nos entendemos : cuyas expresiones equivalen a : con el
estudio, con el habla, porque estos infinitivos con las preposi-
ciones de ablativo, no son otra cosa que nombres sustantivos.
— El jerundio de haber se haila usado solo, y como auxiliar
del participio de pretérito de otros verbos. Cuando se emplea
solo, como : habiendo esa circunstancia, está absoluto en abla-
tivo, y en la significación propia de existir; pero usado como
auxiliar, v. gr. : habienio dicho esto, no tiene mas significación
que la del participio dicho.
67. Para que se vea prácticamente el mecanismo de la con-
jugación, pondré aquí por entero la de los verbos auxiliares, que
son todos irregulares y tienen una conjugación peculiar, y a
continuación un verbo regular de cada conjugación, que sirva
de modelo para la de todos los regulares de la misma.
Conjugación del Verbo sustantivo y auxiliar HABER.
MODO INFINITIVO.
Presente imperfecto : Haber. '' . , .
Pretérito perfecto y pluscuamperfecto : Haber habido.
Futuro de infinitivo : Haber de haber.
Misto de pasado y f atiero : Haber de haber habido.
Jerundio : Ha bien rio.
Participio de pretérito : Habido.
Participio dej'uturo : Habiendo de haber.
MODO INDICATIVO.
Presente :
Yo he. Tú has. El ha.
Nosotros hemos o habernos. Vosotros habéis. Ellos han.
Pretérito coexiatcnie :
Yo habia. Tu hahias. E\ había.
N. habíamos. V. habéais. Ellos habían.
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Pretérito absoluto :
Yo hube. Tú hubiste. El hubo.
N. hubimos. V. hubisteis. Ellos hubieron.
Pretérito próximo :
Yo he habido. Tú has habido. El ha habido.
N. hemos habido. V. habéis habido. Ellos han habido.
Pretérito remoto :
Yo hube habido. Tú hubiste habido. El hubo habido.
N. hubimos habido. V. hubisteis habido. Ellos hubieron habido,
Pretérito absoluto coexisiente :
Yo había habido. Tú habias habido.. Eí había habido.
N". habíamos habido. V. habíais habido. Ellos habían habido.
Futuro absoluto :
Yo habré. Tú habrás. El habrá.
~N. habremos. V. habréis. Ellos habrán.
Futuro anterior :
Yo habré habido. Tú habrás habido. El habrá habido.
N. habremos habido. V. habréis habido. Ellos habrán habido,
Condicional simple :
Yo habría. Tú habrías. El habría.
N. habríamos. V. habríais. Ellos habrían.
Condicional compuesto:
Yo habría habido. Tú habrías habido. El habría habido.
N. habríamos habido. V. habríaishabido. Ellos habrían habido (1).
(Carece de imperativo como auxiliar.)
MODO SUBJUNTIVO.
Presente :
Yo haya. Tú hayas. El haya.
K. hayamos. V. hayáis. Ellos hayan.
Pretérito imperfecto :
Yo hubiera, hubiese. Tú hubieras, hubieses. El hubiera, hubiese.
N. hubiéramos, hubiésemos. V. hubierais, hubieseis. Ellos hubie-
ran, hubiesen.
Pretérito perfecto:
Yo haya habido. Tú hayas habido. El haya habido.
N. hayamos habido. V. hayáis habido. Ellos hayan habido.
Pretérito pluscuamperfecto :
Yo hubiera, hubiese habido. Tú hubieras, hubieses habido. El hu-
biera, hubiese habido.
( 1 ) Este verbo, ademas de la significación de auxiliar, tiene la de existir
(en la que es impersonal) e igualmente la de tener o poseer ; en esta tiene
el imperativo : haya él, hayamos, habed, hayan.
27
N. hubiéramos, hubiésemos habido. V. hubierais, hubieseis habido.
Ellos hubieran, hubiesen habido.
Futuro simple :
Yo hubiere. Tú hubieres. El hubiere.
N. hubiéremos. V. hubiereis. Ellos hubieren.
Futuro compuesto :
Yo hubiere habido. Tu hubieres habido. El hubiere habido.
I\ . hubiéremos habido. V. hubiereis habido. Eüoshubieren habido.
Conjugación del Verbo sustantivo y auxiliar ESTAR.
MODO INFINITIVO.
Presente y pretérito imperfecto : Estar.
Pretérito perfecto y pluscuamperfecto : Haber estado.
Futuro de infinitivo : Haber de estar.
Misto de pasado y futuro : Haber de haber estado»
Jerundio : Estando.
Participio de pretérito : Estado.
Participio de futuro : Habiendo de estar.
MODO INDICATIVO.
Presente :
Yo estoi. Tú estás. El está.
Nosotros es-tamos. Vosotros estáis. Ellos están»
Pretérito coexistente :
Yo estaba. Tú estabas. El estaba-.
N. estábamos. V. estabais. Ellos estaban.
Pretérito absoluto :
Yo estuve. Tú estuviste. El estuvo.
N. estuvimos. V. estuvisteis. Ellos estuvieron.
Pretérito próximo :
Yo he estado. Tú has estado. El ha estado.
N. hemos estado. V. habéis estado. Ellos han estado.
Pretérito remoto :
Yo hube estado. Tú hubiste estado. El hubo estado.
N. hubimos estado. V. hubisteis estado. Ellos hubieron estado.
Pretérito absoluto coexistente :
Yo habia estado. Tú habías estado. El habia estado.
N. habíamos estado. V. habíais estado. Ellos habiau estado»
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Futuro absoluto :
Yo estaré. Tú estarás. El estará.
N. estaremos. V. estaréis. Ellos estarán.
Futuro anterioc :
Yo habré estado. Tú habrás estado. £1 habrá estado.
N. habremos estado, V. habréis estado. Ellos habrán estado.
Condicional simple :
Yo estaría. Tú estarías. El estaría.
N. estaríamos. V. estaríais. Ellos estarían.
Condicional compuesto :
Yo habría estado. Tú habrías estado. El habría estado.
N. habríamos estado. V. habríais estado. Ellos habrían estado.
MODO IMPERATIVO.
Presente y futuro :
Está tú. Esté él. Estemos nos. Estad vos. Estén ellos.
MODO SUBJUNTIVO.
Presente :
Yo esté. Tú estés. El esté.
N. estéraos. V. estéis. Ellos estén.
Pretérito imperfecto :
Yo estuviera, estuviese. Tú estuvieras, estuvieses. El estuviera,
estuviese.
N. estuviéramos, estuviésemos. V. estuvierais, estuvieseis. Ellos es-
tuvieran, estuviesen.
Pretérito perfecto :
Yo haya estado. Tú hayas estado. El haya estado.
N. hayamos estado. V. hayáis estado. Ellos hayan estado.
Pretérito pluscuamperfecto :
Yo hubiera, hubiese estado. Tú hubieras, hubieses estado. El hu-
biera, hubiese estado.
N. hubiéramos, hubiésemos estado. V. hubierais, hubieseis estado.
Ellos hubieran, hubiesen estado.
Futuio simple :
Yo estuviere. Tú estuvieres. El estuviere.
N. estuviéremos. V. estuviereis. Ellos estuvieren.
Futuro compuesto :
Yo hubiere estado. Tú hubieres estado. El hubiere estado.
J\. hubiéremos estado. V. hubiereis estado. Ellos hubierenestado (1).
(1) Formándose los tiempDs compuestos de un mismo molo en todos
los verba?, sean o no regulares, los omitiré en los verbos siguientes, puea
bastan para muestra ios dos anteriores.
29
Conjugación del Verbo auxiliar y sustantivo SER.
MODO INFINITIVO.
Presente y pretérito imperfecto ; Ser.
Jerundio : ¡Siendo.
Participio de pretérito : Sido.
MODO INDICATIVO.
Presente ;
Yo soi. Tú eres. El es.
Nosotros somos. Vosotros sois. Ellos son.
Pretérita coexhíeule :
Yo era. Tú eras. Eí era.
K". éramos. V. erais. Ellos eran.
Pretérito absoluto :
Yo fui. Tú fuiste. El fué, %
N. fuimos. V. fuisteis. Ellos fueron.
Futuro absoluto :
Yo seré. Tú seras. El será.
N. seremos. V. seréis. Ellos serán.
Condicional simple:
Yo seria. Tú serias. El seria.
N. seríamos. V. seríais. Ellos serian.
Imperativo presente y futuro :
Sé tú. Sea él. Seamos nosotros. Sed vosotros. Sean ellos.
MODO SUBJUNTIVO.
Presente :
Yo sea. Tú seas. El sea.
N . seamos. V. seáis. Ellos sean.
Pretérito imperfecto :
Yo fuera, fuese. Tú fueras, fueses. El fuera, fuese.
]N .fuéramos, fuésemos. V. fuerais, fuésais. Ellos fueron, fuesen.
Futuro simple :
Yo fuere. Tú fueres. El fuere.
N. fuéremos. V. fuereis. Ellos fueren.
Conjugación de los Verbos regulares. — En la conjugación de
estos verbos, separo por medio de una rayita la radical de la
terminación; las letras que van antepuestas al guien forman la
radical en cada persona, las que lo siguen la terminación.
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Conjugación del Verbo activo AMAR,
MODO INFINITIVO.
Presente :~"Am — ar.
Jerundio : A ni — ando.
Participio presente : Am — ante
Participio pretérito : Ara— ado
MODO INDICATIVO.
Pre senté :
Yo am — o. Tú am — as. El am — a.
N. am — amos. V. am — ais. Ellos am — an.
Pretérito coexistenie :
Yo am — aba. Tú am — abas. El am — aba.
N. am — abamos. V. am — ábais. Ellos am — aban.
Pretérito absoluto :
Yo am — é. Tú am — aste. El am— ó.
N. am — amos. V. am — asteis. Ellos am — aron.
Futuro absoluto :
Yo am— aré. Tú am — aras. El am — ara.
N. am — aremos. V. am — aréis. Ellos am— aran.,
Condicional simple :
Yo am— aria. Tú am — arias. El am — aria.
N. am — aiíamos. V. am — aríaís. Ellos am — arlan,
Imperativo presente y futuro :
Am— atú. Am — eél. Am — éraosnos. Am — ad vos. Ara— en ellos.
Modo subjuntivo.
Presente :
Yo am — e. Tú am — es. El am — e.
N. am — eraos. V. am — eis. Ellos am— en.
Pretérito imperfecto :
Yo am — ara, am— ase. Tú ara — aras, am — ases. El am — ara,
am — ase.
]>jt arn — aramos, am — asemos. V. am — árais, am — áseis. Ellos
am — aran, am — asen.
Futuro simple :
Yo am — are. Tú am — ares. El am — are.
N. am — aremos. V. am — áreis. Ellos am — aren»
31
TEMER : Verbo activo de la segunda Conjugación,
MODO INFINITIVO,
Presente imperfecto : Tem — er.
Jerundio : Tem — iendo.
Participio de pretérito : Tem — ido,
MODO INDICATIVO.
Presente :
Yo tem — o. Tíi tem — es. El tem — e.
N. tem — emos. V. tem — eis. Ellos tem — en.
Pretérito coexistente :
Yo tem — ia. Tú tem — ias. El tem — ia.
N. tem — íamos. V. tem — íais. Ellos tem — ian.
Pretérito absoluto :
Yo tem — í. Tú tem — iste. El tem — ió.
N. tem — irnos. V. tem — isteis. Ellos tem— ieron
Futuro absoluto :
Yo tem — eré. Tú tem — eras. El tem — era.
N. tem — eremos. V. tem- — eréis. Ellos tem — eran.
Condicional simple :
Yo tem — eria. Tú tem — erias. El tem — eria.
N. tem — eríamos. V. tem — eríais. Ellos tem — erian,
Imperativo presente y futuro :
Tem~~e tú. Tem — a él. Tem — amosn. Tem — ed v. Tem — an ellos,
MODO SUBJUNTIVO,
Presente :
Yo tem — a. Tú tem — as. El tem — a.
N. tem — amos. V. tem — ais. Ellos tem— an,
Pretérito imperfecto :
Yo tem — iera, tem — i ese. Tú tem- — ¡eras, tem — ieses. El tem — íe-
ra, tem — iese.
N. tem — iéramos,tem — iésemos. V. tem-^iérais, tem — iéseis. Ellos
tem — ieran, tem — iesen.
Futuro simple.
Yo Éem — iere. Tú tem — ieres. El tem — ieré.
N. tem— ¡eremos. V. tem — iéreis. Ellos tem— iere»,
32
PARTIR : Verbo ativo de la tercera Conjugación.
MODO INFINITIVO.
Presente e imperfecto : Part — ir.
Jerundio : Part — iendo.
Participio de pretérito : Part — ido.
MODO INDICATIVO,
Presente :
Yo part — o. Tú part— es. El part— c.
N. part — irnos. V. part — eis. Ellos part — en*
"Pretérito coexistente :
Yo part — ia. Tú part— ias. El part— ia.
N. part— laníos. V. part — íais. Ellos part — ian.
Pretérito absoluto :
Yo part— í. Tú part — iste. El part— ió.
N. part — imos. V. part — ísteis. Ellos part-^ieron.
Futuro absoluto :
Yo part — iré. Tú part — irás. El part — irá.
N. part — iremos. V. part — iréis. Ellos parí— irán.
Condicional simple :
Yo part — iría. Tú part — irias. El part — iria.
N. part — iríamos. V. part — iríais. Ellos part— irían.
Imperativo presente y futuro :
Part--e tú. Part— a él. Part — amosn. Part— id v. Part — an ellos.
MODO SUBJUNTIVO.
Presente :
Yo part — a. Tú part — as. El part — a.
N. part — amos. V. part — ais. Ellos part— an.
Pretérito imperfecto :
Yo part — iera, part — iese.' Tú part — jeras, part — ieses. El part —
iera, part — iese.
!N". part — iéramos, part — iésemos. V. part — iérais, part — iéseis.
Ellos part — ieran, part — iesen.
Futuro simple :
Yo part — iere. Tú part — ieres. El part — iere.
N. part — iéreraos. V. paat — iéreis. Ellos part — ¡eren.
33
Conjvgaciondel Verbo recíproco ABROQUELARSE.
Este verbo pertenece a la primera conjugación , porque su
presente de infinitivo termina en ar. Su radical es abroquelas
regular y por consiguiente sigue la conjugación de amar.
MODO INFINITIVO.
Presente e imperfecto : A broquel — arse.
Jerundio : A broquel — ándose
Participio pasivo o de pretérito : Abroquel — ado.
MODO INDICATIVO.
Presente :
Yo me abroquel- -o. Tu te abroquel — as. El se abroquel — a.
N. nos abroquel — araos. V.os abroquel — ais. Ellos se abroquel — an.
Pretérito coexistenie :
Yo me abroquel — aba. Tú te abroquel — abas. El se abroquel — aba.
3Y. nos abroquel — abamos. V. os abroquel — ábais. Ellos se abro-
quel— aban.
Pretérito absolvió :
Yo me abroquel — é. Tú te abroquel — aste. El se abroquel — ó.
N. nos abroquel — amos. V. abroquel — asteis. Ellos se abroquel —
aron.
Futuro absoluto :
Yo me abroquel — aré. Tú te abroquel — aras. El se abroquel — ara.
N. nos abroquel — aremos. V. os abroquel — aréis. Ellos se abro-
quel— aran.
Condicional simple :
Yo me abroquel — aria. Tú te abroquel — arias. El seabroquel — aria.
N. nos abroquel — aliamos, V. os abroquel — aríais. Ellos se abro-
quelarían.
IMPERATIVO.
Presente y futuro :
Abroquel — ate tú. Abroquel — ese él. Abroquel — émonos n. Abro-
quel— aos v. Abroquel — ense ellos.
MODO SUBJUNTIVO.
Presente :
Yo me abroquel — e. Tú te abroquel — es. El se abroquel — e.
N. nos abroquel — emos. V.osabroquel — eis. Ellos se abroquel — en.
Pretérito imperfecto :
Yo me abroquel — ara, me abroquel — ase. Tú te abroquel — aras, te
abroquel — ases. El se abroquel — ara, se abroquel — ase.
5
34
N. nosabroquel — aramos, nosabroquel — asemos. V. os abroquel — ■
árais, os abroquel — áseis. Ellos se abroquel — aran, se abro-
quel — asen.
Futuro simple :
Yo me abroquel — are. Tú te abroquel — ares. El se abroquel — are.
N. nos abroquel — aremos. V. os abroquel — áreis. Ellos se abro-
quel— aren.
Conjugación de un Verbo activo vuelto por pasiva; PERDER.
MODO INFINITIVO.
Presente : Ser perdido.
Jerundio : Siendo perdido.
Participio de pretérito : Sido perdido.
MODO INDICATIVO.
V resente :
Yo soi perdido. Tú eres perdido. El es perdido.
N. somos perdidos. V. sois perdidos. Ellos son perdidos.
Pretérito coexistente :
Yo era perdido. Tú eras perdido. El era perdido.
N. éramos perdidos. V. erais perdidos. Ellos eran perdidos.
Pretérito absoluto :
Yo fui perdido. Tú fuiste perdido. El fué perdido.
N. fuimos perdidos. V. fuisteis perdidos. Ellos fueron perdidos.
Pretérito próximo :
Yo he sido perdido. Tú has sido perdido. El ha sido perdido.
N. hemos sido perdidos. V. habéis sido perdidos. Ellos han sido
perdidos.
Futuro absoluto :
Yo seré perdido. Tú seras perdido. El será perdido.
~N. seremos perdidos. V. seréis perdidos. Ellos serán perdidos.
Condicional simple :
Yo seria perdido. Tú serias perdido. El seria perdido.
N. seriamos perdidos. V. seríais perdidos. Ellos serian perdidos.
IMPERATIVO.
Presente y futuro :
Sé tú perdido. Sea él perdido. Seamos n. perdidos. Sed v. perdidos.
Sean ellos perdidos.
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MODO SUBJUNTIVO.
Presente :
Yo sea perdido. Tú seas perdido. El sea perdido.
N. seamos perdidos. V. seáis perdidos. Ellos sean perdidos.
Pretérita imperfecto :
Yo fuera, o fuese perdido. Tú fueras, fueses perdido. El fuera, fue-
se perdido.
N. fuéramos, fuésemos perdidos. V. fuerais, fueseis perdidos. Ellos
fueran, fuesen perdidos.
Futuro simple :
Yo fuere perdido. Tú fueres perdido. El fuere perdido.
N. fuéremos perdidos. V. fuereis perdidos. Ellos fueren perdidos.
De la misma manera que se forma la voz pasiva con el verbo
ser puede formarse con el estar, sin mas diferencia que la de
sustituir el segundo al primero.
69. Para conjugar los verbos con negación, no hai mas que
poner el adverbio no inmediatamente después del sujeto^ y an-
tes del verbo, en los tiempos simples ; antes del auxiliar en los
compuestos, y precediendo a los añjos que acompañen al verbo,
si los hai, v. gr. : yo no estudio ; tú no has aprendido la lección;
no te lo diré. Cuando el sujeto se pospone al verbo, el adverbio
no conserva siempre su lugar : no me gusta la casa de Pedro.
Pero si el nominativo es la palabra todos, debe ir ésta inmedia-
ta al verbo, v. gr : de los candidatos no todos merecen el empleo.
— En las oraciones interrogativas se suele posponer el nomina-
tivo, v. gr. : ¿ Cuando vendrá el ejército?
Conjugación de los Verbos irregulares. 70. Los verbos irre-
gulares, que son muchos en nuestra lengua, pueden reducirse a
seis clases. — Pertenecen a la primera clase de irregulares todos
aquellos verbos de la primera y segunda conjugación, que te-
niendo e en la penúltima sílaba, reciben una i antes de dicha
e, en el singular y tercera persona de plural, de los presentes de
indicativo, imperativo y subjuntivo. — Están comprendidos en
esta clase de irregulares, los verbos : acertar, acrecentar, ades-
trar, alentar, apacentar, apernar, apretar, arrendar, ascender,
atender, atentar, significando ir a tientas. Aterrar por echar por
tierra. Aterrarse en el sentido de arrimarse a la tierra. Atestar
por henchir apretando. Atravesar, aventar ; calentar, cegar,
cerner, cerrar, cimentar, comenzar, concertar, confesar ; decen-
tar, defender, dentar, derrengar, descender, desmembrar, des-
pernar, dispertar, desterrar, dezmar ; emendar o enmendar,
36
empedrar, empezar, encender , encerrar, encomendar, encu-
bertar , enhestar , ensangrentar , entender , enterrar , errar,
escarmentar, estregar," fregar; gobernar; heder, helar, hender,
herrar; incensar, infernar, invernar-, manifestar , mentar, me-
rendar, negar 9 nevar; pensar, perder, plegar; quebrar; recomen-
dar, regar, remendar, reventar, reverter; sarmentar, segar, sem-
brar, sentar, serrar, sosegar, soterrar; temblar, tender, temar,
trascender, trasegar, ti opezar; verter — En la presente y demás
clases de irregulares se omiten los verbos compuestos, porque
todos ellos siguen la conjugación de sus simples, menos atentar,
significando intentar, o cometer algún delito; contentar, deten-
tar, intentar, que son regulares, aunque no lo es su simple tentar.
Componen la segunda clase de irregulares, los verbos de la
primera y segunda conjugación, que teniendo la vocal o en la
penúltima sílaba, la convierten en el diptongo ue, en el singular
y tercera persona de plural de los presentes de indicativo, im-
perativo y subjuntivo — En la segunda clase de irregulares se
comprenden los verbos: absolver, acordar, acostar, afollar, afo-
rar significando dar fueros. Agorar, ulmorzar, amolar, amollar,
aporcar, aportar, aprobar, asolar, asoldar, avergonzar ; colar,
colgar, concordar, consolar, contar, costar; degollar, denodarse,
denostar, descollar, descornar, desflocar, desollar, desvergon-
zarse, discordar, disolver, doler; emporcar, encoclarse, encontrar,
encorar, encordar, encovar, engrosar, entortar; follar, forzar;
holgar, hollar; llover; moler, morder, mostrar, mover; oler; po-
blar, probar; recordar, recostar, regoldar, renovar, rescontrar,
resollar, resolver, rodar, rogar; solar, soldar, soltar, sonar, so-
nar; torcer, tostar, trascordarse, trocar, tronar; volar, volcar,
volver. — Los verbos en olver hacen el participio de pretérito
en uelto, como : absuelto, disuelto, vuelto. — Oler toma uua h
en todas sus personas irregulares, porque no puede pronunciarse
el diptongo ue en principio de sílaba, sin que le preceda la as-
piración. Los compuestos del verbo rogar son regulares, como
también consonar, compuesto del irregular sonar.
Están comprendidos en la tercera clase de irregulares, todos
los verbos cuyo infinitivo presente acaba en acer, ecer, ocer y
ncir. Su irregularidad consiste en que reciben un z antes de la
c radical, en la primera persona de singular del presente de in-
dicativo : en la tercera de singular, primera y tercera de plural
del imperativo, y en todo el presente de subjuntivo, como lo
hace el verbo padecer. — Los acabados en ncir tienen ademas
37
de las irregularidades dichas, la de mudar la c radical enj en
los tiempos siguientes í Pretérito absoluto: yo traduje. Tú tra-
dujiste. El tradujo. N. tradujimos. V. tradujisteis. Ellos tradu-
jeron.— Pretérito imperfecto de subjuntivo : yo tradujera, tra-
dujese. Tú tradujeras, tradujeses. El tradujera, tradujese. N.
tradujéramos, tradujésemos. V. tradujerais, tradujeseis. Ellos
tradujeran, tradujesen. — Futuro simple : Yo tradujere. Tú tra-
dujeres. El tradujere. N. tradujéremos. V. tradujereis. Ellos
tradujeren. -^-De esta regla se exceptúa lucir, que con sus com-
puestos sigue la conjugación de padecer. — Los verbos mecer y
empecer son regulares.— Hacer y cocer tienen una conjugación
peculiar.
En la clase cuarta de irregulares están comprendidos todos
los verbos de la tercera conjugación^ que teniendo la vocal e en
la penúltima sílaba, la mudan en i en los tiempos y personas
siguientes í en el singular y tercera persona de plural del pre-
sente de indicativo; en las terceras personas del pretérito abso-
luto; en el singular, primera y tercera persona de plural del im-
perativo j en todos los tiempos simples y en todas las personas
del subjuntivo; y en el jerundio. — Los verbos de la clase cuarta
son : ceñir, colejir, comedirse, competir, concebir, constreñir,
derretir, desleír \ elejir, embestir, engreír, estreñir; freír; jemir;
heñir, henchir; medir; pedir ; rejir, reír, rendir, reñir, repetir i
seguir, servir; teñir; vestir. Los verbos que tienen una e inme-
diata a la terminación ir la pierden en el jerundio y algunos otros
tiempos, por evitar la repetición dé las dos íes, v. gr. : de/reír,
frió, friera, friendo; de reír, rió, riera, riendo.
Componen la quinta clase todos los verbos de la tercera con-
jugación, que teniendo e en la penúltima sílaba, admiten una
i antes de esta e, en el singular y tercera persona del plural de
los presentes de indicativo, imperativo y subjuntivo ; y que mu-
dan la e radical en i : en las terceras personas de ambos números'
del pretérito absoluto ; en la primera persona de plural del
imperativo j en la primera y segunda personas de plural del
presente de subjuntivo ; en todo el imperfecto y futuro del mis-
mo modo, y en el jerundio. — Están comprendidos en la clase
quinta : adherir, advertir, aferir, arrepentirse; concernir, confer-
ir, controvertir, convertir; deferir, diferir, diferir, discernir,
divertir; herir, hervir, inferir, injerir, invertir; mentir; perver-
tir, pr e f ti ñr, proferir; referir, requerir; sentir } sujerir; trasferir,
zaherir.
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Componen la clase sexta los verbos que tienen el infinitivo
presente acabado en uir, cuando la u foma sílaba por sí, su irre-
gularidad consiste en que toman una y antes de la terminación:
en el singular y tercera persona de plural del presente de indi-
cativo; en el singular, primera y tercera persona de plural del
imperativo; y en todas las personas del presente de subjuntivo,
como lo hacen los verbos : argüir, atribuir, contribuir.
Verbos que tienen una Conjugación peculiar.
Adquirir: inquirir se conjuga como él. Andar: estar tiene las
mismas anomalías, y ademas, la de decir en la primera perso-
na de singular del presente de indicativo : yo estoi. Asir. liste
verbo es poco usado en sus personas irregulares. Caber, saber,
éaer, oir, cocer, dar, decir. De los compuestos de este verbo,
solo contradecir, desdecir y predecir se conjugan como él, me-
nos en la segunda persona de singular del imperativo. Los ver-
bos bendecir y maldecir se apartan mas de su simple, y tienen
dos participios de pretérito. Bendecido, bendito ; maldecido,
maldito. Susodicho no tiene mas tiempo que este participio de
pretérito. Dormir, morir, haber, hacer : todos los compuestos
de este último se conjugan como él, menos satisfacer. Ir, fu-
gar, poder, podrir o podrirse, poner, querer, saber, salir, &er>
tener, traer, valer, venir, ver.
Conjugación de los Verbos impersonales y defectivos.
71. Los verbos impersonales acaecer, acontecer, conducir,
constar, convenir y suceder se usan en las terceras personas de
singular y plural : los demás impersonales solo en la tercera de
singular. Son impersonales , a mas de los seis mencionados:
amanecer, anochecer, alborear, escarchar, diluviar, granizar,
helar, importar, significando ser conveniente. Llover, llovinar,
molliznar o molliznear , nevar, parecer, en significado de afir-
mación dudosa. Relampaguear, tronar, ventear, ventiscar.
Defectivos. 72. Abolir : carece de los presentes de indica-
tivo, imperativo y subjuntivo. Asir : no se usa, sino pocas veces,
en ia primera persona de singular del presente de indicativo, en
la tercera de singular, primera y tercera de plural del impera-
tivo, y en el presente de subjuntivo. Cocer : no están en uso su
primera persona do plural del imperativo, ni la primera ni se-
39
gunda del mismo námero del presente de subjuntivo. Erguir :
carece de los presentes de indicativo y subjuntivo, y todo él es
de poco uso. Nacer no se usa en la primera persona de singu-
lar del presente de indicativo, ni en el imperativo. Placer caiece
de la primera persona de singular del presente de indicativo, y
cuasi solo se usa en los tiempos y personas siguientes : plugo ;
plegué o plega ; pluguiera, pluguiese ; pluguiere. También se
le puede emplear como regular en el futuro absoluto Los com-
puestos de placer : complacer y desplacer no son defectivos, y
siguen en todo la conjugación de los irregulares de la tercera
clase. Podrir solo se usa en la primera voz del infinitivo ; en ei
participio podrido, en el condicional simple podriría, y en la
segunda persona plural del imperativo podrid. Pacer, raer,
soer carecen de la primera persona de singular del presente de
indicativo, y de todo el presente de subjuntivo. Soler : solo se
usa en el presente y en el pretérito coexistente de indicativo.
Yacer se usa en todos los tiempos simples, menos en ei preté-
rito absoluto y participio de pretérito.
73. Se ha dicho que son irregulares los verbos que mudan
alguna de las letras radicales de su presente de infinitivo ; mas
deben entenderse exceptuados de esta regla aquellos verbos, que
si bien cambian algo de su radical, es solo por conservar a las
letras de aquella, el sonido que tienen en el presente de infini-
tivo, o por observar las reglas de ortografía , pues tales muta-
ciones no constituyen irregularidad ; así, por ejemplo, no es
irregular el verbo tocar, aunque en algunas personas muda la c
radical en qu : yo toqué; toquemos; tú toques; pues esta alte-
ración es indispensable para conservar a la c el sonido fuerte
que tiene en el infinitivo. Tampoco es irregular amenazar , sin
embargo de que muda la z en c en el pretérito obsoluto : yo
amen acé, y en el presente de subjuntivo : yo amenace, &a., por
exijirÍo así una regla de ortografía. En castellano es un princi-
pio invariable, que las letras de la radical de un verbo deben
comervar en toda su conjugación, el mismo sonido qne tienen
en el presente de infinitivo.
De los participios. 74. Llamánse participios ciertos adjetivos
que participan del verbo en cuanto significan acción, pasión y
tiempo como él. Se dividen en activos, que significan acción y
terminan en ante, cuando salen ele verbos déla primera conju-
gación, y en rente si de la segunda o tercera ; no tienen termi-
nación feminina, y toman una s en el plural, v. gr. : amante,
40
vmarttés; perteneciente,* pertenecientes; y en pasivos, que signi-
fican pasión y terminan en acto, oda, si son de verbos de la pri-
mera, y en ido, ¿da, cuando de la segunda o tercera. — Los par-
ticipios activos significan tiempo presente : los pasivos tiempo
pasado. Hai también participios de futuro, los cuales son acti-
vos y pasivos. Activo, por ejemplo: habiendo de obedecer;
pasivo : habiendo de ser obedecido.— Son muí pocos los verbos
que forman en el dia participios de presente, y aun solo deben
tenerse por tales participios, a los que conservan el réjimen da
sus verbos, siendo I03 demás adjetivos verbales , o sustantivos,
como sucede en escribiente fiel, pues aquí escribiente es sustan-
tivo. Ei jerundio suple por el participio de presente en todos
los verbos que carecen de este tiempo. — Los participios de preté-
rito que no terminan en ado o ido son y se llaman irregulares,
tales, como : abierto, absueíto, cubierto, dicho, disueíto, escrito,
hecho, muerto, puesto, resuelto, visto, vuelto y sus compuestos,
v. gr. : encubie'to, predicho, 8fñ. — Algunos verbos tienen dos
participios de pretérito, uno regular y otro anómalo, como entre
otros, los siguientes : ahitar: ahitado, ahito; bendecir: bende-
cido, bendito ; compeler: compiido, compulso; injerir -.injerido,
injerto : prender : prendido, preso ; oprimir : oprimido, opreso ;
prescribir : prescribido, prescrito ; proveer i proveído, provisto;
recluir: recluido, recluso; romper : rompido, roto; soltar : sol-
tado, suelto. Es de advertir que los participios irregulares de
estos verbos, nunca entran en. la composición de los tiempos
con haber, y que mas bien son unos meros adjetivos verbales o
absoluto?, que no participios ; de lo dicho se exceptúan i preso,
prescrito, provisto y roto, que forman tiempos compuestos con
dicho auxiliar, lo mismo que los regulares ; y aun ahora es me-
jor dicho : ha roto, que no : ha rompido ; había prescrito, que
no : prescribido. También suelen usarse con haber : injerto^
opreso y supreso. Hai ademas participios de terminación pasiva
y de significación activa, como : leido, por el que ha leído mu-
cho ; Oiüdo, por el que tiene osadía , &a. , los cuales se consi-
deran como adjetivos derivados de verbos. — Todos estos parti-
cipios tienen también significación pasiva en otras expresiones,
lo que se conoce fácilmente por el sentido. Por ejemplo : hom-
bre sabido ; mujer sabida ; aquí el participio es activo; y pasivo
en : cosa sabida. A veces son verdaderos adjetivos verbales, o
nombres sustantivos, del mismo modo que los participios de
presente, v. gr. : terreno sembrado, paño tejido : sembrado y te-
41
fido son aquí adjetivos ; y sustantivos en : hai buenos sembra-
das ; se venden níalos tejidos.
El participio pasivo desempeña cuatro oficios en la oración :
el primero es usarse como adjetivó concertando en jénero, nú-
mero y caso con él sustantivo, vi <*r. : hombre aplicado. El se-
gundo juntarse con el verbo auxiliar haber , para formar los
tiempos compuestos de todos los verbos, en cuyo oficio es inde-
clinable, v. gr. : Pedro habrá renido ; María habrá venido. El
terceto es emplearse con los verbos ser y estar para formar la
construcción pasiva de los verbos ; en este caso concierta en
jénero y número con el nominativo, v. gr. : Pedro ha sido ab-
suelio, María ha sido absueltá; los buenos libros son leídos, las
buenas costumbres son o están apreciadas. El cuarto oficio del
participio de pretérito, es el usarse como absoluto, v. gr. : to-
mado el gusto al estudio no hai cosa que mas delecte.
Del Adverbio. 75. Adverbio es la parte de la oración, que
modifica y determina a Un adjetivo, a un verbo o a otro adver-
bio. — Hai adverbios simples, que son los que constan de una
sola voz, como : cerca, lejos ; y compuestos, que se forman del
simple y alguna sílaba ó palabra que se le agrega, como : a mas,
ademas, buenamente y todos las acabados en mente. Hai tam-
bién expresiones compuestas cíe dos o mas voces, que por tener
significado de adverbios, se llaman expresiones o modos ad-
verbiales, tales como : de donde, desde lejos, aquí cerca, &a.
Subdivídensé los adverbios en varias clases según su diferente
significación. 1.° Los que significan el lugar donde se verifica
lo que expresa el verbo sé llaman dé lugar, y son : ahí, allí,
allá, acá, acullá, cerca, lejos, donde, adonde, dentro, fuera,
arriba, abajo, delante, detras, encima, debajo : 2.° los que ex-
presan la época, o el momento en que se ajecuta a sucede lo
que el verbo significa, se llaman de tiempo, y son : hoi, ayer,
mañana, ahora, luego, tarde, temprano, presto, pronto, siempre,
nunca, jamas, ya, mientras : 3." los hai dé modo, que manifies-
tan como se hacen las cosas : bien, mal, así, quedo, recio, des-
pacio, alto, bajo, buenamente, malamente, y la mayor parte de
los acabados en mente : 4.° dé cantidad, que expresan abun-
dancia o escasez, como : mucho, poco, mui, harto, bastante,
tan, tanto, cuanto, algo, nada : 5.* de comparación, que la sig-
nifican entre las personas o cosas, como : mas, ménos^ mejor,
peor : 6.° de orden, que expresan el qua hai eñtie íos objetos,
cómo i primeramente, últimamente, sucesivamente, antes, des-
6
42
pues : 7.° de afirmación, que sirven para corroborar la signifi-
cación del verbo, como : sí, cierto, ciertamente, verdaderamente,
indubitablemente : 8.° de negación, que se usan para negar,
como : no, de ninguna manera, nada menos: 9.° da duda , los
que la significan, como : acaso, quizá, tal vez.
Advertencias particulares sobre algunos adverbios. 76. Jamas
se usa por nunca, y se suele juntar con él para dar mas fuerza
a la oración, v. gr. : nunca jamas lo haré. Cuando se junta ja-
mas con siempre, lo que comunica grande enerjía a la expresión,
toma un sentido opuesto al de nunca. Por ejemplo : por siempre
jamas me acordaré, equivale a : me acordaré en todo tiempo. —
.Yunca niega con extensión a todos los tiempos del verbo a que
se junta. — JYo, ademas de negativo, sirve para avivar la afirma-
ción, como: mejores el trabajo que no la ociosidad. Dos adver-
bios negativos, o dos palabras que significan negación , niegan
con mas fuerza en castellano, como : no salga ninguno. Esto se
ha de entender cuando las dos negaciones no se destruyen mu-
tuamente, como sucede en este ejemplo : no quiero sino verle,
que vale tanto como : quiero verle, y a este se reduce mi quertr.
Las des negaciones nunca han de ir juntas, sino separadas por
el verbo, v. gr. : no quiero nada. — -Mas y menos, a mas de jun-
tarse a los verbos, se unen también a los adjetivos positivos, y
a algunos sustantivos adjetivos para compararlos, v. gr. : los
?u'ños son menos prudentes que los ancianos ; Pedro es mas o
menos hombre que Juan. Asimismo se juntan con el verbo sin
poner sustantivo ni adjetivo, como: mas es hacer que decir ;
ménes es decir que hacer ; en cuyo caso se comparan entre sí
los verbos usados como sustantivos. También se juntan con
otros adverbios y con modos adverbiales, como : oye mas aten-
tamente.— Muí, por razón de dar calidad en grado, se junta
con los adjetivos, sustantivos adjetivados y adverbios, y lleva
siempre el verbo expreso o suplido, expreso : Pedro es mui bue-
no, suplido : mui bueno. — -Donde y cuando se anteponen a los
verbos y sirven para preguntar, como : ¿ Dónde vives? Cuándo
vienes? Y también para afirmar, como : Donde falta la virtud
no hai amistad; cuando vengas avisa. — Los adverbios en mente
denotan por lo común el modo de la acción de los verbos con
que se juntan, como : toca diestramente; y también el orden y
tiempo, como: primeramente, últimamente, sucesivamente ; o la
afirmación, como : ciertamente. Cuando vienen seguidos dos o
mas, pide el buen uso que se suprima la terminación mente
43
en lodos, monos en el ultimo , v. gr. : Cicerón habíala sa-
bia y elocv entórnente; César escribió clara, concisa y clegd?i-
tonoite.
77. Muchos adverbios pasan a ser adjetivos sin variar de ter-
minación, y muchos adjetivos pasan a ser adverdios con su ter-
minación masculina singular. Cuando ocurre duda sobre si una
palabra es adjetivo o adverbio, tengase presente que si admite
concordancia con algún sustantivo expreso o que pueda suplirse,
es adjetivo: cuando no la admite es adverbio. En este ejem-
plo.: el clia está claro, claro es un adjetivo que concierta con el
\susjantivo dia; en el siguiente : Pedro habló claro, claro es ad-
tyíg^io de modo, y determina al verbo hablar. De la misma es-
' pél|e y uso son : mal, oscuro, bajo, alto, mejor, peor, mucho,
ptiop, quedo, recio, temprano, presto, pronto y otros.
. 78. Otros hai que se usan como adverbios y como sustanti-
vos ¿ no conocen el bien que le hacen; la mañana está fresca;
la nada es lo que nos existe. En estos ejemplos las palabras :
bien, mañana y nada son sustantivos, y adverbios en los si-
guientes : habla bien; mañana vendrá ; nada me ha contado.
Por último, asi como se ha dicho de los acabados en mente, los
hai que pertenecen a dos clases, como : luego y después , que
son adverbios de tiempo, cuando se dice : luego iré ; vendrá des-
pués ; y de lugar, y aun de orden, diciendo : el presidente iba
el primero, después el vice presidente, luego el mas antiguo ; e
igualmente de los demás, que por el sentido de la oración es,
íácil conocer a que clase pertenecen.
De la Preposición. 79. Preposición es la parte de la oración
que sirve para indicar la relación que existe entre dos palabras
o ideas. En estas expresiones, por ejemplo : yo amo a Dios; tú
confias en Dios; aquel sustituye por Pedro ; el esclavo adquiere .
por su señor ; las preposiciones a, en, por, para, dan a conocer
las relaciones que hai entre Dios, Pedro y señor, con la otra
persona que entra en las precedentes expresiones.
80. Las verdaderas preposiciones castellanas se reducen a
estas : a, arte, con, contra, de, desde, en, entre, hacia, hasta,
para, por, según, sin, sobre, tras.
81. Las diferencias entre los adverbios y preposiciones, son
las siguientes : 1.a La preposición afecta a dos palabras, mién- ,
tras que el adverbio modifica a una sola; 2.a el significado de
las preposiciones es bastante vago, y su determinación depende
de las palabras cuyas relaciones expresan ; el de los adverbios
44
es mas determinado : por último, las preposiciones son palabras
simples, o primitivas , cuando los adverbios son cuasi todos o
derivados, o compuestos ; y algunos verdaderos nombres em-
pleados como adverbios
De la Conjunción. 82. Conjunción es la parte de la oración
que sirve para unir y enlazar las oraciones unas con otras. —
Las conjunciones son copulativas, disyuntivas, distributivas,
adversativas, condicionales } causales, comparativas, continua-
tivas, ilativas y finales.
83. Copulativas son las que enlazan simplemente las oracio-
nes unas con otras, como : y, e , en sentido afirmativo ; ni en el
negativo; que, para juntar los dos términos de una compara-
ción, o ios verbos de terminante y determinado, v. gr. : Pedio
y Juan vienen; ni Pedro ni Juan vienen; creo que Vd. se equi-
voca; mas sabe Pedro que Juan. Disyuntivas son las que sig-
nifican división, o alternativa entre las cosas : cuando desempe-
ñan este segundo oficio se llaman distributivas, tales son : o, u,
ora, ya, bien, siquiera, sea que. Ejemplos ; Juan o Francisco;
ya rié, ya llora; mujer u hombre. — Adversativas son las que
expresan alguna oposición y contrariedad entre lo dicho y lo
que se va a' decir, como : mas, pero, cuando, aunque, bien que,
dado que, sino, v. gr. : el dinero hace ricos a los hombres^ pero
no dichosos.— Condicionales son las que denotan alguna condi-
ción, o necesidad de que se verifique alguna cosa, como : si, si
no, como, con tal que, v. gr. : si tio estudiéis serás ignorante;
come \a prendas te premiaré ; si cumplen tus obligaciones serás
feliz. -—Causales son los que preceden a aquellas oraciones en
que se da el motivo, o razón de alguna cosa, como : porque,
pues, pues que, puesto que, ya que, v. gr. : no pudo ir porque
estaba ausente ; lo haré ya que lo mandas. — Comparativas son
las que comparan unas cosas y oraciones con otras, y. gr. : como,
asi, así como, tal como. Ejemplo : tos buenos consejos instruyen
así como los buenos ejemplos. — Las continuativas sirven para
continuar en la oración, como : pues, así que, puesto, supuesto
que, otrosí, entretanto, v. gr. : digo, pues, que salió; puesto
que te favorecen sé agradecido. - — ilativas son las que acompa-
ñan a la ilación o consecuencia que se saca de las premisas, v.
gr. : pues , por tanto , por lo mismo , de consiguiente , luego.
Pienso, luego existo.— Las finales señalan el fin y objeto de la
oración, como : para que, a fin de que, en fin, v. gr. : se propo-
nen los premios de la virtud para que la amemos.
45
84. Las conjunciones que constan de una sola palabra se lla-
man simples, como : y, e, ni, que, o; las que constan de. dos o
mas, ya se escriban separadas , ya juntas , como : porque, así
que, &a., se dicen compuestas. También hai expresiones con-
juntivas, las cuales constan de dos o mas voces, tales como es-
tas : aun cuando, a menos que, con tal que, fuera de que, entre
tanto que, mientras que, dado que.
85. La conjunción que se distingue del relativo que, en que
éste viene siempre después de nombre o pronombre, expreso o
suplido, y puede convertirse en el cual, la cual, los cuales, las
cuales, según el jénero y número del antecedente, sin que varié
el sentido; pero el que conjunción viene siempre ligando los dos
términos de una comparación, o dos verbos, y nunca puede va-
riarse por las expresiones antedichas.-^- Una misma conjunción
puede pertenecer, ya a una clase, ya a otra diversa.
De la Interjección. 86. La interjección es la parte de la
oración que sirve para expresar los diferentes afectos del ánimo,
y también para llamar la atención. Conio las interjecciones son
una manifestación espontánea de la pasión que nos mueve, pen-
de mucho su significación del tono con que las proferimos, o de
la acción con que las acompañamos ; y asi es que una misma
voz sirve para expresar afectos mui diversos, y aun á veces
opuestos. La interjección ai. expresa en ocasiones alegría, en
otras dolor, y en otras horror, sorpresa o. espanto. Con la inter-
jección he llamamos la atención., amenazamos, o denotamos no
haber entendido lo que, se nos dice, seg.ua los casos. Sin em-
bargo algunas están destinadas para indicar este o el otro afec-
to.—Las interjecciones de uso mas. frecuente, son :. ah, ai, as-
cuas, /iota, oh, carqmbg, cespita, Dios mío, Jesús, Válgame
Dios,, bravo; bueno, bueno; grandemente, lijido, SQ¿m, vaya; ta,
ta; tale, chito, ojalá, Virjen Santa, pluguiera a Dios; ánimo,
ce, ea0 puf, peste ; y las voces con que hablamos o animamos a
los animales : chus, zuzo, so. o xo, arre, pi pi q piq pió, &a. — _
Las interjecciones compuestas de muchas palabras, se conside-
ran conao verdaderas oraciones..
De las. Figuras de dicción. 87. Se llaman figuras de dicción
ciertas licencias que se han introducido en el uso de algunas
voces, ya quitando, ya añadiendo, o ya mudando algunas letras
o sílabas con, el fin de suavizar su pronunciación. Llámanse fi-
guras de dicción, porque se cometen solo en las palabras, a di-
ferencia de las de construcción, que pertenecen a la Sintaxis.
46
Las figuras de dicción están comprendidas bajo el nombre jené-
rico de Metaplasmo, que quiere decir transmutación o transfor-
mación.— El metaplasmo se divide en nueve figuras, que son :
Metátesis, Antítesis, Sinalefa, Aféresis, Síncopa, Apócope,
Prótesis, Epéntesis y Paragoje.— Metátesis es la figura por la
cual se mudaba en lo antiguo el orden de las letras, como : per-
lado por prelado; dejalde por dejadle.— La Antítesis u oposi-
ción se comete cuando no solo se muda el orden, sino las mis-
mas letras, como: calonj'ia pox canonjía ; decillo por decirlo. —
Por la Sinalefa, se suprima la vocal en que acaba una palabra,
porque la siguiente empieza también con vocal, v. gr. : del por
de el ; al por a el ; estotro, estotra; estotios, estotras; esotro,
esotra; esotros, esotras ; por este otro, esta otra; estos otros, es-
tas otras; ese otro, esa otra; esos otros, esas otras. — Por la Afé-
resis omitimos una letra o sílaba en principio de palabra, como:
norabuena, noramala ; por enhorabuena, enhor -amala. — La Sín-
copa o diminución es la figura por la cual quitamos alguna letra
o sílaba en medio de dicción, como : cornado por coronado; hi-
dalgo por hijodalgo; navidad por natividad; párrafo por pará-
grafo.— La Apócope o encojimiento se comete cuando supri-
mimos alguna letra o sílaba al fin de la voz, como : un, algún,
ningún, por uno, alguno, ninguno; gran por grande; sai? por
santo. — La Prótesis se cornete añadiendo letra o silaba al prin-
cipio de la dicción, como : abajar por bajar ; asentarse por sen-
tarse. — Cometemos la Epéntesis cuando añadimos letra o sílaba
en medio de dicción, como : corb?iica por crónica. — La Para-
goje se comete añadiendo al fin, como : amare por a?nar: felice
por feliz.
88. Tenemos una multitud de voces que en su orejen no se
usaban como ahora se emplean, sino por Metaplasmo, las cua-
les con el trascurso del tiempo y por las mejoras que ha recibi-
do nuestra lengua, se han convertido en dicciones propias, de
manera que ya no podemos separarnos de la práctica estable-
cida. En este caso se hallan, entre otras muchas-: estudio, en-
tra?nbos, dijeJ ciencia, por studio, entramos ¡ dix, sciencia, co-
mo se decia antiguamente. Hai muchas voces que se usan in-
diferentemente con Metaplasmo o sin él, tales, como por ejem-
plo : ñagaza y añagaza ; prisa y priesa; fleco y flueco; rigoroso
y riguroso; hierro y fierro.
89. Las figuras de dicción propiamente dichas , esto es, las
que lo son para nosotros, no pueden usarse en la prosa fuera
47
de aquellos casos en que están autorizadas por nuestros escrito-
res dignos de imitación , y por la conversación de las personas
ilustradas; y en la poesía cuando es permitido echar mano de
arcaísmos (palabras o frases anticuadas). No puede usarse de
arcoismos en la poesía, habiendo voces igualmente propias y
significativas en nuestro diccionario moderno, sino con las pre-
cauciones y en los casos siguientes : 1.° el poeta no ha de es-
tenderse a mas palabras que las que hayan sido empleadas con
aceptación por nuestros clásicos, y que no hayan caido en un
absoluto desuso : 2° es preciso que de su empleo resuelte algu-
na ventaja, ya produciendo impresiones mas enérjicas, ya en
favor de la armonía y ritmo del verso»
90. En cuanto a las palabras que indiferentemente se usan
con metaplasmo o sin él, podemos emplearlas a nnestro alve-
drío, cuidando, sin embargo, de adherirnos siempre el uso mas
recibido en la sociedad culta. —En el estado presente ele perfec-
ción a que ha llegado nuestro idioma, nadie debe creerse auto-
rizado a introducir novedades que no se funden en la mas evidente
necesidad y estrecha analojía.— Debemos resistir con empeño
toda alteración que empobrezca la lengua de sonidos propios
suyos, y que debilite el vigor de sus diversas pronunciaciones.
— Las voces extranjeras adoptadas por nuestro idioma deben
tomar una estructura propia del castellano , como ha sucedido
con la voz Psicolojia de oríjen griego, que escribimos y pro-
nunciamos sicolojia; y como lo ha efectuado el uso con salmo,
seudoprofeta, seudónimo, &a. Los nombres propios extranjeros
no castellanizados, deben pronunciarse y escribirse, en cuanto
sea posible, como se pronuncian y escriben en el idioma a que
pertenecen, para que no llegue a desconocerse su oríjen.
SXSfttilSlIÍ
Del Período y de la Proposición, 91. Período es la reunión
de dos o mas proposiciones ligadas entre sí, y dependientes de
la principal. Ejemplos : La suerte, que siempre varía, no os
ha prometido una felicidad pura , mientras viviereis en este
mundo,
Hai tres clases de proposiciones : principal, incidente f refér-
encial o conjuntiva. — Proposición principal es aquella que
presenta un sentido completo por sí sola, y de que dependen
las demás que entran en el período. El que he puesto arriba
consta de tres proposiciones, la principal es : La suerte nó os
ha prometido una felicidad pura , porque presenta un sentido
completo por sí sola, y porque las otras dos no pueden tenerlo
sin ella. — : Proposición incidente es la que recae sobre alguna
palabra de la principal : no puede colocarse antes del término a
quien modifica, y se une siempre a la principal por medid de
algún relativo ; la oración : que siempre varia , es incidente, y
está modificando a la palabra suerte. — Hai dos ciases dé inciden-
tes : determinativas y explicativas. Las primeras son necesarias
para limitar la significación del término modificado por ellas,
por lo que no pueden quitarse sin que varié notablemente el
sentido de la proposición ; las segundas explican o aclaran el
sentido del término modificado, pero nada influyen en su sig-
nificado, por lo cual no son necesarias. La incidente : que siem-
pre varia, es explicativa. En este ejemplo : Los hombres que
aman a Dios son dichosos , la incidente : que aman a Dios es
determinativa. — Una incidente puede modificar a otra inci-
dente; por último, varias incidentes pueden recaer sobre un
49
mismo terminó. — Proposición referencial o conjuntiva es aque-
lla que modifica el sentido entero de la principal, añadiéndole
la idea de alguna circunstancia de tiempo, de causa, de medio,
&a. : se junta siempre a la principal por medio de conjunciones
o de frases conjuntivas. La proposición : mientras viviereis en
este mundo, es referencial o conjuntiva. Las oraciones de esta
clase pueden colocarse antes o después de la principal, y aun, a
veces, intercalarse entre sus términos, como se ve en el período
propuesto, pues a mas de expresarse como se hizo arriba, admite
igualmente bien estas dos formas : Mientras viviereis en este
mundo, la suertei que siempre varia, no os ha prometido una
felicidad pura ; y : La suerte, que siempre varia, mientras vi-
viereis en este mundo, no os ha prometido una felicidad pura (l).
9 1 . Toda oración consta de dos términos principales , que
son : sujeto y atributo : sujeto es la palabra o reunión de pala-
bras que representa el objeto de que se habla. — Atributo es la
palabra o reunión de palabras que manifiesta la calidad, accicn,
estado o situación del sujeto. Ejemplo : los libros morales son
útiles: las palabras los libros moraxes forman el sujeto de esta
oración, y Tas demás el atributo de la misma.
92. De los complementos. — Complemento es aquella palabra
o reunión de palabras que se junta a alguno de los términos de
la proposición, para determinarlo o explicarlo. Puede llamarse
predicado, cuando es un adjetivo, o un sustantivo adjetivado, que
se refiere al sujeto y viene después del verbo, v. gr. : Pedro es
alto; alto es aquí predicado.
Del Análisis. 93. Analizar una proposición es distinguir el
sujeto del atributo, y señalar los complementos de uno y otro,
determinando al mismo tiempo la naturaleza de estos últimos,
y la palabra sobre que recae cada uno de ellos. De este trabajo
resulta la perfecta intelijencia del sentido.
94. En el sujeto está necesariamente comprendido el nomi-
nativo, cuya primera dicción ha de ser por necesidad un sustan-
tivo o palabra que haga veces de tal, v. gr. : el hombre temeroso
de Dios guarda las leyes divinas y humanas. — -En el atributo
entra primeramente el verbo, que a veces lo forma por sí solo,
(I) La frase se diferencia de la proposición, en que la primera consiste
en la forma o estructura que se da al pensamiento, de manera que con
una misma idea se pueden formar tantas fraees cuantas construcciones
diversas p'ueda admitir aquella; pero la proposición es tiempie la misma,
mientras el sujeto y atributo no varian.
7
50
así como mui a menudo el sujeto se compone solo del nominati-
vo, el cual es frecuentísimamente una sola palabra; pero el no-
minativo es siempre el termino principal del sujeto, y el verbo
el término principal del atributo. — El nominativo puede ser
modificado por un adjetivo, por un complemento y poi una pro-
posición incidente. El verbo puede serlo por un complemento
y por un adverbio. — Todas las partes de la oración pueden ser
modificadas por otras.
95. Hai palabras sin las cuales no puede existir oración ni
sentido alguno. Estas palabras son : el nominativo y el verbo :
y otras que no son indispensables; pero que sirven para explicar
o determinar el significado de los términos principales, y tam-
bién para explicarse y determinarse las unas a las otras : estos
térm.inos explicativos o determinativos, son: el adjetivo, el ad-
verbio, el complemento y el predicado.
96. Hai tres clases de complemento : directo o acusativo,
indirecto o dativo y ordinario {[). Los complementos dativo
y acusativo modifican constantemente al verbo : el segundo es
indispensable para determinar el sentido de todo verbo activo
transitivo. — El ordinario puede modificar a cualquiera término
de la proposición. — Complemento oidinario es el conjunto de
dos o mas palabras que se añade a cualquiera término de la
proposición, con el fin de esclarecerlo o determinarlo. HaL pues,
dos clases de complemento ordinario : determinativo y explica-
tivo. El determinativo contrae y circunscribe la significación
del término modificado, a un sentido particular, despojándolo
de la demasiada extensión que por sí mismo tiene; por lo que
no puede suprimirse sin que se altere el significado de la propo-
sición, v. gr. : Los hombres de buenas costumbres gozan de la
estimación pública ; donde no puede quitarse el complemento
de buenas costumbres, sin cambiar notablemente el sentido,
pues cualquiera ve que estas palabras limitan a una especie par-
ticular, la significación demasiado comprensiva de la voz hom-
bres; luego, este complemento es determinativo. — El explicati-
vo no hace mas que aclarar o explayar el sentido del término
sobre el cual recae, y por lo mismo puede suprimirse. Ejemplo:
yo he leido tu carta con gusto ; quitando el complemente con
gusto, no muda el sentido de la oración, luego, este comple-
mento es explicativo.
(1) Los do¿ primeros se hallan definidos al principio de este tratado.
51
División de la Sintaxis. 97. L^s reglas de la sintaxis están
comprendidas en estos tren capítulos : Concordancia, liéjimen y
Construcción.-— Concordancia es la corresponda ncia que guardan
entre sí las partes declinables de la oración, acomodándose a un
mismo jénero, número y caso; o a un mismo jénero y número;
o por último, a un mismo número y persona — -Réjimen es la
dependencia que guardan unas palabras de otras en la oración.
— Construcción se llama la colocación que deben tener las pa-
labras en el discurso, para expresar con propiedad nuestras
ideas. — Las reglas que da la Gramática acerca de la Construcción,
no son ni pueden ser completas : la Construcción se aprende
con la lectura de los buenos escritores y el trato de las personas
cuitas.
De la Concordancia y Béjimen. 98. Las concordancias son
cuatro : de artículo y nombre, de sustantivo y adjetivo, de no-
minativo y verbo, de relativo y antecedente.— Las partes de la
oración que pueden rejir a otras, son : el nombre sustantivo o
pronombre, el verbo activo, la 'preposición y la conjunción. —
Rije la palabra de que depende la significación de otra, de.
suerte que si se omite la primera, varía el sentido de la segunda,
que es la rejida, o resulta un defecto mui notable en la pro-
posición.
Sintaxis del Artículo. 99. El artículo concierta con el nom-
bre en jénero, número y caso, v. gr. : el caballo es hermoso; los
caballos so?i hermosos ; la naranja es agradable ; las naranjas
son agradables. Solo deja de concertar en jénero, el artículo
con el nombre, cuando éste es femenino singulai y empieza con
a acentuada, v. gr. : el ala ; las alas. — Debe usarse el artículo
definido : I .° delante de los sustantivos apelativos, que van par-
ticularizados por algún adjetivo, por un relativo o por cualquiera
otro calificativo, v. gr. : la noticia que ha llegado : 2.° siempre
se antepone al adjetivo mismo, y también a propio, cuando éste
es sinónimo de aquel, v. gr. : la misma o la propia causa : 3.° se
emplea en los superlativos relativos antepuesto al adverbio, v.
gr. : Nerón es el mas cruel de los tiranos : 4.° siempre ha de
ponerse donde quieren concretarse los nombres a una idea par-
ticular, por lo que sí decimos : hubo mucho concurso el segundo
y último dia de la feria, expresamos que el segundo fué el últi-
mo ; mas si decimos : el segundo y el último, damos a entender
que estuvo concurrida el spgutidb dia, y otro posterior que fué
el último : 5.° el artículo definido solo puede preceder a un sus-
52
tantivo, a un adjetivo, a los relativos que, cual, y al infinitivo
cuando hace veces de sustantivo. A veces se interpone entre ei
nombre y artículo alguna palabra, y. gr. : la nunca bastante
potiderada égloga.
100. El artículo lo no se junta a ningún nombre sustantivo,
porque no los hai neutros en castellano ; y asi solo concierta con
los adjetivos que van sin sustantivo en la oración, pudiendo en-
tonces explicarse por un sustantivo abstracto, y. gr. : lo blanco
de la nieve, que vale tanto como : la blancura de la nieve.
Concordancia del Nombre. El adjetivo concierta con el sus-
tantivo en j enero, número y caso. En esta concordancia deben
observarse las reglas siguientes : 1.a Cuando un adjetivo se re-
fiere a dos o mas sustantivos del singular, concierta con ellos
en plural, v. gr. : padre e hijo son honrados; lo que es una con-
secuencia de la regla, pues dos o mas singulares forman un plu-
ral. 2.a Si se refiere a sustantivos de distinto jénero, pero en
singular, debe concertar con ellos en la terminación plural mas-
culina, y. gr. : marido y mujer son buenos. 3.a Si el adjetivo
ha de concertar con sustantivos de distinto jénero y número,
debe ponerse en ei jénero del que está en plural, como : ¿os
arroyos y la fuente eran cristalinos, y el arroyo y las fuentes
eran cristalinas ; bien que en semejantes concordancias hai
siempre cierta cosa que desagrada al oido, por lo cual es conve-
niente en estos casos dar otro jiro a la frase, o tomar un adje-
tivo de una sola terminación, como : el arroyo y las fuentes eran
trasparentes. 4.a Si los sustantivos estuvieren en plural y fue-
ren de distinto jénero, concertará el adjetivo con el mas inme-
diato, v. gr. : los arroyos y las fuentes eran cristalinas ; o : las
fuentes y los arroyos eran cristalinos. — Los adjetivos, jeneral-
mente hablando, deben posponerse a los sustantivos, v. gr. :
hombre alto ; sin embargo hai nasos en que conviene antepo-
nerlos, y son los siguientes : 1.° Los adjetivos ambos, cada,
cuanto, mucho, poco, demás, tanto y todo se anteponen al sus-
tantivo, siempre que van inmediatos a él. Todo en el plural lleva
siempre artículo : todos los hombres discurren. 2.° Cuando sig-
nifican una calidad esencial del sustantivo, como : amarga adel-
fa. 3.° Cuando los separarnos de su sentido propio y los usamos
figuradamente, como : Pedro es un pobre hombre, que significa
es de pocos alcances. 4.° Cuando lo pide la enfonía (buen so-
nido), o la rima en los versos. — El adjetivo cierto antepuesto
al sustantivo y sin artículo tiene un sentido indefinido, v. gr. :
53
cierto día ; pospuesto expresa plena certidumbre, v. gr. : el he-
cho es cierto, que equivale a : el hecho es indudable, — Los ad-
jetivos posesivos conciertan en j¿nero y número con el sustan-
tivo a que van inmediatos, y no con la persona a quien se refiere
la oración, v. gr. : Pedro d/jo que las casas eran suyas, y Juana
que era suyo el jar din.
Eéjimen del Sustantivo. 103. El sustantivo rije a otro sus-
tantivo en jenitivo y al verbo. El nombre para rejir a otro en
jenitivo, puede estar en cualquiera de los seis casos; mas para
rejir al verbo se ha de hallar precisamente en nominativo, v.
gr. : la historia de Chile ; compendio de la historia de Chile ;
apuntes para la historia del Pera ; la amistad encanta.
Aunque no puede haber oración s'm nominativo, suele callarse
éste cuando es fácil encontrarlo por el sentido, y mui particu-
larmente si dicho nominativo es alguno de los pronombres per-
sonales yo, tú, él, nosotros, vosotros o ellos, pues éstos solo se
expresan cuando nos proponemos llamar la atención a ellos.
Sintaxis del Pronombre. 104. Los pronombres personales
me, te, se, le, la, lo, nos, vos y os, los, ¿as, les, se llaman afijos
cuando preceden al verbo o al auxiliar en los tiempos compues-
tos, sin interposición de otra palabra; y enclíticos, cuando lo
siguen, formando con él una sola voz en lo escrito y la pronun-
ciación. La palabra afijo puede aplicarse a unos y otros; pero la
de enclítico solo a ios que van pospuestos al verbo. Pueden se-
guirse dos afijos, v. gr. : me lo dijeron ; y enclíticos hasta tres,
v. gr. : traigasémeie.
Reglas que determinan la colocación y variaciones de los afijos.
1.a Cuando se juntan mas de uno va al fin el que está en
acusativo, menos si es el afijo se, el cual precede siempre a los
otros, v. gr. : déseme, quiso dársele, que se le dé. 2.a Los afijos
se usan con mucha oportunidad pospuestos al verbo, si éste
principia el período, o alguna de sus proposiciones, v. gr. : es-
cribióme desde España. 3.a En el jerundio e imperativo se pos-
ponen precisamente, v. gr. : oyéndote, habladnos. También se
han de posponer en el infinitivo, cuando el afijo es de la misma
persona que el nominativo del verbo determinante, como : si
quiere pasearse, y no se pasear. 4.a Tanto en el infinitivo co-
mo en el jerundio, puede anteponerse el afijo al verbo determi-
nante, v.gr.ime estaba levantando; sise quiera pasear. 5.a Cuan-
54
do en los verbos recíprocos ?e repite algún pronombre de la mis-
ma persona, ptra mayor énfasis, ambos preceden al verbo, y el
afijo ocupa el segundo lugar, v. gr. : se le imputaba. 6.a Cuando
el nominativo precede al verbo, no pueden posponerse a estelos
afijos, v. gr. : Ibs libros mé agrada??, y seria insufrible : los libros
agrádatrhie. 7.a El afijo se puede preceder o seguir al verbo,
en todos los tiempos y modos, menos en el imperativo, infinitivo
presente y en el jemndio, pues en éstos ha de posponerse preci-
samente , v. gr. : véanse, creerse, juzgándose. 8.a Cuando el
afijo wos va pospuesto al verbo, hace perderá éste la s final, v.
gr. : habí ¿i monos. También desaparece la d del imperativo an-
tes del afijo os, v. gr. : acomodaos, menos en el verbo irse, que
hace idos.
105. La concordancia del relativo y antecedente se hace de
dos modos : unas veces conciertan relativo y antecedente en
jénero, número y caso : otras solo en jénero y número. En este
ejemplo i'fiíé llamado el reo, el cual se presentó; concierta el
Telatíyb el cuaf con el antecpdeníe reo, en jénero, número y
raso En el siguiente : presentóse el reo, leyéronle la sentencia,
/« c?/aí era justa ; el relativo la cual concierta eji jénero y nú-
mero con el antecedente sentencia; pero no en caso, porque ei
relativo esta en nominativo, y el antecedente en acusativo : la
concordancia del relativo con su antecedente en cuanto al jé-
ner:"» y número es necesaria, en cuanto al cnso no lo es. — El re-
lativo cuyo concierta en jénero y numero con un nombre, y ha-
ce relación a otro diverso, v. gr. : aquel cvya sea la casa, la re-
clame ; la mujer cuyo talento conozco. — Ei pronombre ríje del
mismo modo que el sustantivo.
Sintaxis del Verbo. — Verbos que se usan como impersonales.
106. Algunos verbos hai que sin ser impersonales se revisten a
veces del carácter de tales, y entonces se les considera como si
lo fuesen en realidad. Son de esta clase : el verbo ser, siempre
que se junta con algún adverbio de tiempo, con el sustantivo
menester, o con los adjetivos bueno, conveniente, necesario, útil,
tSca.. v gr. : será bueno; era temprano; fué menester; seria pre-
ciso : los que denotan las circunstancias del tiempo, la oportu-
nidad de hacer o no hacer algo, y también los que anuncian
algún acontecimiento, v. gr. : hace calor; e-tá nublado; convino
suspenderlo para que no sucediese algún chasco; y aquellos en
que se hallan las terceras personas del singular con la redupli-
cación se, ún nominativo, v. gr. : se piensa; se creía; se dijo.
55
— Para distinguir el se recíproco o reflexivo del s¿ que denota
la voz pasiva, basta tener presente la siguiente regla : al ¿d re-
cíproco o reflexivo pueden añadirse las expresiones ú mamo, él
mismo u otras equivalentes ; mientras que al se pasivo, siempre
puede sustituírsele algún -tiempo del verbo ser, sin que por e&tu
se altere el sentido. En este ejemplo : los libros &.e venden bien,
se denota la vo¿ pasiva, porque no puede añadirse a sí mismos,
y porque es lícito decir : ¿os libros son bien vendidos. Por el
contrario, en esta oración : ¿os traidores se venden , el verbo es
recíproco o reflexivo, porque se puede agregar a ú mismos, a
e¿los mismos.
107. Los tiempos del subjuntivo dependen de alguna partí-
cula que los enlaza por lo regular con otro verbo precedente, de
cuya circunstancia ha tomado este modo el nombre que tiene :
de manera que no puede empezar por él la proposición, como
no se halle traspuesto el verbo que lo rije, v. gr. \ fué mandado
(¡ve saliese ; o : que saliese fué mandado.
Concordancia del Verbo. 108. El verbo concierta con el
nominativo en numero y persona, v. gr. : los buenos ciudadanos
respetan ¿as leyes : solo deja de concertar en numero el verbo
con su nominativo, cuando éste es un colectivo indeterminado,
y se pone el verbo en plural, lo que es permitido en semejante
caso ; de modo que puede decirse, siguiendo la lei de la concor-
dancia : una ivfinidad de hombres entró en la ciudad ; o usando
de la licencia de que vamos hablando : una infinidad de hombres
entraron 8fn. Las oraciones de verbo impersonal llevan tácito
el nominativo, así cuando se dice, por ejemplo : llueve, truena,
se suplen los nominativos Dios, el cielo, ¿a nube. — En la con-
cordancia del nominativo con el verbo, se han de observar las
reglas siguientes : La Si dos o mas nombres en singular, uni-
dos por alguna conjunción, forman el nominativo de un verbo,
ha de ponerse éste en plural, v. gr. : la ambición y el interés
nos extravían : 2.a Cuando el nominativo está formado sola-
mente por un sustantivo expreso, y se sobrentiende otro ademan,
el verbo debe ir en plural, v. g. : el ejército inglés y francer se
avistaron : 3.a Si el verbo precede a dos o mas nombres en sin-
gular unidos por conjunción, puede ponerse aquel en cualquiera
de los dos números, v. gr. : falta ¿a dedicatoria y la portada, o
bien : faltan la* dedicatoria y la portada-, mas siguiéndose la
construcción directa, debe ponerse el verbo necesariamente en
plural : 4.a Cuando los vaiics nombies del singular que forman
56 g*
el nominativo, no van unidos por conjunción, sino sueltos, puede
ponerse al verbo en cualquiera de los dos números, ya los pre-
ceda, ya los siga, v. gr. : la constancia, la aplicación, la doci-
lidad forma, o forman al buen estudiante : 5.a Siempre que el
nominativo de un verbo está formado por los pronombres de
las tres personas, o de la primera y segunda, debe el verbo po-
nerse en la primera de plural, v. gr. : yo, tá*y los demás estudia-
mos ; vosotros y yo convinimos : si lo fornian los de la segunda
y tercera ha de estar el verbo en la segunda de plural, v, gr. :
til y ellos aprendéis. De manera que no se halla el verbo en la
tercera persona, sino cuando no entra otra en el nominativo. La
infracción de esta regla es una falta gravísima.
Régimen del Verbo. 109. El verbo rije al nombre o pronom-
bre, a otro verbo y al adverbio. — El verbo rije al nombre o
pronombre, al caso acusativo como término de su acción , con
preposición si el acusativo significa persona, y regularmente sin
ella cuando significa cosa, v. gr. : Dios ama a los hombres ;
tráeme el caballo. — El verbo rije a otro verbo, o al modo infi-
nitivo, o a los modos indicativo y subjuntivo. El verbo que rije
se llama determinante, el rejido determinado. — El verbo deter-
minante y determinado pueden hallarse unidos de tres maneras
diferentes : la por medio de un relativo: 2.a llevando el deter-
minado al infinitivo con preposición o sin ella : 3.a enlazándolos
alguna conjunción, o frase conjuntiva.— Cuando el determinante
y el determinado están enlazados por algún relativo, pueden
ambos verbos estar en el modo indicativo, o en el subjuntivo;
y para que haya relativo en la oración, no es preciso que apa-
rezcan los pronombres que; cual, quien, cuyo ; pues hasta que
venga otra dicción que haga sus veces, v. gr. : son cobardes
cuantos nos atacan, esto es, todos los que nos atacan. — Se halla
en presente de infinitivo el verbo determinado, cuando su nomi-
nativo es el mismo del determinante, v. gr. : pensamos leer,
porque nosotros es a un tiempo nominativo de pensamos y de
leer. A veces se interpone entre el determinante y el determi-
nado alguna de estas preposiciones : a, de, para, por, o las fra-
ses conjuntivas : a fin de, a causa de, con condición de, v. gr. :
se decidió a dar el asalto; presentóse a fin o con el fin de hablarle.
— Los verbos neutros y los recíprocos, solo pueden rejir a otros
al presente de infinitivo por medio de proposición, v. gr. : el
hombre nace para morir ; me puse a escuchar. — Cuando el de-
terminante es un impersonal, o el sustantivo ser, y el determinado
59
, determinado no lleva nominativo, debe este ir al infinitivo, v.
gr. : llueve para salir; es útil cultivar las letias. — Los verbos
de marido emplean indiferentemente la forma infinitiva o sub-
juntiva, pues decimos : les ordenó venir, y también : les ordenó
que viniesen. Se exceptúa decir, en el significado de mandar,
el cual pide necesariamente que el determinado vaya al subjun-
tivo, v. gr. : dice que ataquen.— -Cuando determinante y deter-
minado van enlazados por alguna conjunción, o frase Conjunti-
va, han de observarse las siguientes reglas:' 1.1 Si el determi-
nante se halla en el imperfecto de subjuntivo, o en el condicio-
nal simple, el determinado ha de estar en el mismo pretérito
imperfecto, v. gr. : quisiera o querría que Vd. me explicase la
lección. 2.a Si el determinante está en cualquiera tiempo del
indicativo, que no sea el presente ni el futuro, el determinado
puede hallarse en el imperfecto de subjuntivo, v. gr. : yo no sa-
bia que hubiese tal cosa ; pensé que me escribiera, o escribiese :
3.a el presente y el futuro de indicativo rijen al determinado al
presente de subjuntivo, v. gr. : deseo que salga; diré que venga:
4.a El condicional rije al determinado al imperfecto de subjun-
tivo, v. gr. : desearía que aprendiera, o que aprendiese.
Todos los verbos, a excepción dé ios auxiliares como fales,
rijen adverbios, pues éstos sori cónio unos adjetivos del verbo a
que se refieren.
Sintaxis del Adverbio. 110. Los adverbios no rijen a nin-
guna de las partes de la oración, y solo modifican el sentido de
la palabra a que se juntan. — Se emplean frecuentemente como
conjunciones o interjecciones, en cuyos casos1 varían notable-
mente dé significación.
Observaciones importantes sobre varios Adverbios.
Acá es adverbio de lugar que significa aquí, en esta parte; y
cuando le precede la preposición de o desdé, con algo que denota
un tiempo determinado, señala todo el trascurrido, v. gr. : de
ayer acá, después acá. 2.° Ahora, a mas de significar el tiempo
presente, sirve de conjunción distributiva, que se escribe hora
u ora, en cuyo sentido suple por bien, o ya, v. gr. : ora se mire,
ora se contemple. 3.* Aquí no solo denota en este lugar, mas
también en este tiempo, particularmente en las expresiones :
cata aquí, he aquí. 4.' Así en su acepción jeneral vale tanto
como de eété o de ese modo. Muchas veces es conjunción cau-
8
SO
sal, y suple a por esto, de suerte nue, y. gr. : asi no snlisf-ch?*
cGii si¿ respuesta se salió de la cusa. 5.a Bien, que se con trapo;-*®
a mal y vale algunas veces por como, ya, ora-, y otras denota
aprobación o descontento, v. gr. : bten, quedo enterado; bien,
¿'¿en, ya nos veremos ¿as caras. 6.° Como denota enjeneial,de
que suerte se hacen las cosas, o bien semejanza. A veces vale
por luego que ; otras lo mismo que cuanto, particularmente si
ge ie contrapone el adverbio tanto. En algunos casos suple por
la conjunción que, y en otros reemplaza a por qué? Su oficio
mas frecuente es rejír en calidad c}e conjunción a los verbos en
él subjuntivo, y entonces las oraciones pueden resolverse por el
jerundio, v. gr. : como no tuviese dinero, o no teuiendo dinero,
7/ El adverbio mas, usado como partícula adversativa, es si-
nónimo de pero, v. gr. : lo dicen, mas no lo creo. 8.° Sí ad-
verbio lleva siempre la fuerza de afirmación, menos cuando se
uga en sentido irónico, que entonces significa lo contrarió. Per©
como conjunción tiene acepciones y usos mui varios, que se co-
nocen estudiando el sentido de la proposición. — Cuando ocurre
la conjunción ni por el adverbio no, lo que sucede siempre que
la negación se estiende a cosas expresadas en distintas palabras,
e] nominativo se coloca después de ella, o detras del verbo, v.
gr. : ni sus amigos le tratan, o ni le tratan sus amigos. —^ El
adverbio ha de ir bastante inmediato a la palabra modificada
por él, para evitar las equivocaciones que resultan, cuando no es
fácil conocer a primera vista sobre cual de dos o mas palabras
Tecae su sentido.
Sintaxis de la Preposición. 111. El carácter principal de la
preposición es rejir las demás partes del discurso, uniendo a ¡d§s
de ellas y afectándolas. — La preposición rije al-nombre o pro-
nombre, al verbo y al adverbio.— -La preposición rije al nombre
o pronombre, a los casos jenitivo, dativo, acusativo y ablativo ;
el nominativo y vocativo nunca son rejidos.— Hai preposiciones
que rijen constantemente un caso : las hai que rijen jenitiyg y
ablativo, dativo y acusativo, acusativo y ablativo. — Rijen cons-
tantemente acusativo : ante, contra, entre. A veces se halla entre
cpn nominativo, y. gr. : entre tú y yo; pero se suple ¿os dos antes
¿c'Í4 y yo Hacia, hasta, según y tras — Rijen siempre ablativo:
con, desde, en, sin.— Rije jenitivo y ablativo la preppsicipn efe.
—Rijen dativo y acusativo : a y para- — Rijen acusativo, y
ablativo las preposiciones por y sobre. • — Las preposiciones a, y
para rijen cJftUvo, cuando el nombre a que guian o conduela §s
61
e; obi'eto aé !f¡ significaron del verbo, o la persona' o cosa a
í;uit-:n de t-Üa resulta alguna ventaja o perjuicio, por ló qué los
gramáticos llaman a e.síe caso dativo de adquisición ; en eual-
ouíéra otro sentido rijen acusativo, v. gr. : D. flfcfó& Limosna a
fúk neresttádos ; esta carta i$¡ para Pedro. Ac. : ¿a noticia al-
borotó a todos; salté para Valparaíso. — La preposición (le rife
ienitivo, Cuando denota posesión, y depende de un sustantivó
anterior expreso o suplido, v. gr. : la historia cié Méjico j lü
ciencia- de tas matemáticas. Pero si la preposición de' no va
pendiente de un sustantivo anterior, sino de otra parte dé Ta
oración, en especial de un verbo, fije ablativo y no jéniíivo, v.
gr. : hablaba de noticias. — La preposición por rije acusativo,
cuando el verbo signiíica movimiento, v. gr. : he viajado por
ío4a la provincia; y ablativo, cuando sigñiHcá quietud, v. gr; :
leo por pasatiempo. — Sobre rije acusativo eh él significado de
exceso o superioridad, v. gr. : la caridad es sobré todas las vir-
tudes ; y ablativo en todas las derrias acepciones. —La preposi-
ción rije al verbo como si fuera un nombré, siempre ai fftócfe
infinitivo, no porque él verbo tenga casos; más porque las di-
versas preposiciones le hacen mudar dé significación,- V. gr- l h
enseñar; por ensenar, — Las preposiciones qué fijen ál verbo,
son: a, con, de, en, pa¡d, pbr, sin, sobre, tras y según. Séguñ es
}& única preposición que rije al verbo a los modos indicativo j
subjuntivo, v. gr. : segtm creo; segtih sé portea conmigo: eh
-tuyas expresiones equivale a comoJ o seg?m fue, y no bfik eñ
sígniñcadó de preposición, sino de adverbio de thódo, o de coa-
junción (1). _
Las preposiciones rijéh a todos los advérbioé, a excepción £fe
Jjffl^ asi, y los acabados en mente:
Sintaxis dé lá Conjunción. 11-2. La cónjürieiórt íijé a tocias
las partes de la oración. Pero donde se descubre mejor su féji-
jtién, es cuando se junta con el verbo: entonces ée pone esté ei\
uno u otro modo, según la que le preeede7 y íjegtm l'á que !r|»a
«1 determinante con el determinado, Ira dé ir él ultimó éh un
tiempo o en otro. De las conjunciones copulativas solo fde rije
h- verbo. También rijen ál verbo algunas condiciónales, cómo :
>•$; y SS compuestas de que; aunque, bien qué-, dado 'que, ódá túi
ijtiie ; las causales : 'porque r pues que, y las 'cóiátiiiüátiv'ág.
(?) ISn caso de du-da sobré' «1 rejimen de las preposiciones, consúltase lá
gra.;Kátíií3 de la Academia, o la de D. V. Salva-
62
En la serie de muchos nombres o verbos seguidos, solo se
pone la conjunción y entre los dos últimos, y. gr. : los cuidados,
los temores y los sobresaltos. Sin embarga, §e expresa delante
de cada palabra cuando se quiere dar mayor enerjía a la expre-
sión, v. gr. : y no temo añadir, que si toda ¡a Junta Sevillana
.....?/ los mismos que la movieron a insurrección, y sus satélites,
y sus emisarios, y sus diaristas, y sus trompeteros y fautores
pudieran ser sinceros, &a. Por el contrario se omite del todo,
cuando queremos dar movimiento y viveza a la frase, v. gr. :
pero la menor edad de Carlos segundo fué demasiado ajiiada,
triste, supersticiosa, para &a.-— La conjunción que se emplea a
veces por la y precediendo entonces a la negación ?io, y. gr. :
conmigo las ha de haber, que no con ese pobre viejo. También
tiene a veces valor de distributiva, v. gr. : al descalabrado nunca
le falta un trapo, que roto, que sano; en lugar de : ya roto, ya
sano. Suele callarse cuando precede a un verbo determinado
del modo subjuntivo, v. gr. ; no quiso le alcanzase ; debia
esperar venciese su partido ; por : no quiso que le alcanzase ;
debia esperar que venciese supaitido. También parece poderse
omitir aun cuando el determinado se halla en el indicativo, v. gr.:
creyó por ellos (que) era uno de los principales caballeros^, &a.
La conjunción disyuntiva o, que es la de mas frecuente uso
entre las de su especie, tiene a veces el valor de adversativa,
como en este ejemplo : responded sí o no ; ya veces el de par-
tícula explicativa, v. gr. : los moriscos o moros convertidos. Hace
también de. distributiva, como todas las demás disyuntivas, y
en este uso la sustituyen frecuentemente los adverbios ahora u
ora, bien, ya y el verbo ser : bien salga, bien se quede en casa;
sea que me lo avise, sea que lo olvide.— Las conjunciones adver-
sativas empiezan siempre cláusula o inciso. Las únicas conjun-
ciones adversativas que pueden hallarse después de un nombre
o de un verbo, son : sin embargo, no obstante, con todo. — Em-
pero, algo anticuada, puede ocupar cualquiera lugar.
En cuanto a la Sintaxis de las interjecciones, solo debe de-
cirse.que no tienen lugar fijo en la oración.
De la Construcción. 113. La construcción se divide en na-
tural y figurada. Natural es aquella en que se colocan las pala-
bras según el órd^n gramatical, sin permitirse la menor pertur-
bación : la construcción natural pide que se expresen todas las
voces necesarias para completar la oración gramatical, y que no
se empleen mas que las suficientes para anunciar con claridad y
03
precisión aquello que se intenta decir. — Orden figurado es
aquel en que se permite, para mayor enerjía y elegancia de la3
expresiones, ya alterar el urden y colocación natnral de las pa-
labras, ya omitir algunas, ya añadir otras, o ya, por ñn, que-
brantar las reglas de la Concordancia. Estas licencias autori-
zadas por el uso, se llaman figuras de construcción.
La construcción natural se funda principalmente en la claridad;
y la figurada en la variedad, elegancia, enerjía y fluidez del es-
tilo.— El orden natural exije que se enuncie primero el nomi-
nativo, después el verbo y en seguida los complementos deter-
minativos y explicativos; también pide que si los términos
principales 'de la proposición están modificados por algunos
complementos, sigan éstos inmediatamente al témino sobre el
cnal recaen. Ejemplos : Alejandro vendó a Darío en Arbela :
Alejandro, hijo de Filipio y rei de Macedünia, venció a Darío,
en los llanos de Arbela.
114. El verbo ser, como auxiliar, solo puede preceder al
participio, v. gr. ; Pedro es perseguido. Cuando no es auxiliar
enlaza dos nominativos, v. gr. : Juan es carpintero ; o dos sus-
tantivos, uno de les cuales está enjenitivo, v.gr. : el muchacho
es ds Pedro. Ser no puede rejir a un presente de infinitivo, ni
a un jerundio ; y para que le siga otro tiempo que el participio,
ha de mediar un pronombre, v. gr. : era el que venia.
Se exceptúan, las locuciones familiares : es que, sea que ; v.
gr. : es que voi a salir; sea que suceda. — El verbo estar, como
auxiliar, solo puede anteponerse a un participio o a un jerundio,
v. gr. : estaba ocupado ; estuve leyendo. — Estar se usa para
significar ia situación o posición de las cosas, v. gr. : Juan está
malo, yo estoi sentado ; y también para rejir un infinitivo por
medio de preposición, y, gr. : estoi por escribir. Este verbo se
junta con el jerundio de otro cualquiera, y no ]e añade significa-
ción alguna, sirviendo solo, en semejante caso, para conjugar
el jerundio, v. gr. : $$toi leyendo ; que vale absolu Lamente le
mismo que : leo.
115-, Los verbos ser y estar denotan que afirmamos algún i
calidad de una persona a cosa, con la diferencia de que úsame
del sei'j cuando hablamos de una calidad esencial o permanente;
mientras que con el estar expresamos una circunstancia acci-
dental o transitoria. Por esta razón el verbo ter no puede rej
al jerundio. De aquí la diferencia entre estas expresiones .:. Pe-
dro está bueno y es bueno; Juan está, mal aj estado y &s
aje^iüüü i la caza está h-> minia y éü húmeda. &%?é'BÍ'Lmé é¿ caáo
en Que la i'aiuísd viene ¿xpíesadlt por ürt sus-taiilivó) o en
oue el ,#ríícii|o preceda ni adjetivo; pues cuando e?sío sucede se
emplea ei verbo ser3 por mas qjii'é sea transitoria Va situación b
circunstancia, v. gr. : <?;« ñc&ió ; en-ónces era- el ucumdo ; hieu
e¡ue puede decirse .- esteta de novio? estaba de acubado. Por últi-
mo, olamos del verbo ser siempre que hablamos ele la" propiedad,
destino, o precedencia de las cosas, v. gv. : e¿ Hoto es de Pedro,
para Pedro, es d« Francia. 11 de estar ea todos ios casos en
que podría emplearse, ú\n repugnancia, él reciproco hallarse, v.
gr. : lUciirdo está, o se nada bueno. Mas esta equivalencia r)o
tiene lugar cuando estar rijé a otro verbo por medio ele pro--
posición.
1 16. El verbo haber como impersonal háee la tercera persona
de singular de sü presente de indicativo /W. Adviértale que en
este aso de impersonal, sirven para ambos números las terceras
personas de singular de este verbo, menos cuándo se juntan coa
participios de pretérito de otros. Ejemplos : hdi, había, hubo,
ha habido, había habido, habrá fiestas; ha venido fui primo ,•
han renido tñik primos ; habrá habido noticias ; se habrán tenido
noticias. — Haber es ei único verbo epae puede repetirse en ios
tiempos compuestos, pues se sirve de auxiliar á sí mismo, v.
gr. : tk has habido ; habremos habido. Su equivalente tener
solo puede repetirse con el infinitivo, v. gr. : tuve que tenerle.
Él uso de haber como equivalente de tener es anticuado ; pues
huí no se dice : yo he dinero, por yo tengo diñero. Solo conser-
vamos un yestijio de esta equivalencia, en las frases : haber me-
nester (tener necesidad), he aquí, hele ahí, no ha lugar ; y en
las formulas de bendición o imprecación : bien haya, mal hoya.
— El verbo tener denota posesión si hablamos de coses ina fó-
rjales; y estado, cuando de los afectos, apetitos o necesidades,
y. gr. : tengo casas; aquí designa posesión : tema caridad, frío,
sed; aquí expresa estado, situación, mas bien que otra cosa, —
"J'e.ner ejerce la.s funciones de auxiliar del mismo modo que ha
h¿Tj con la diferencia de que el participio pasivo está sujeto a
las regias ííe la concordancia con el verbo tener, siempre qué al
fcieníjpo4 ¿empresto sigue un acusativo, v. gr. : yo tengo escritas
venias cartas a mi madre.
De la Construcción figurada. 1 17. Las figuras de construc-
ción son cuatro : Hipérbaton, Elipsis, Pleonasmo y Silepsis.
L,¿. ñ¿ViVñ Hipérbaton se comete iuverúendo el orden natural
£5
4f. La* palabraa, y. gr. : í.YÍMr<fa temprano o taróle la verdad ; el
urcfeii í?8íüral pide se diga : ¿a verdad, ^a.
La ügura E¡íf>si$ consiste en oipitiy una o mas palabras, no
necearías para la inteiijenci» del sentido, pero sí a la integri-
dad gramatical, v. gr. : el sabio ama la virtud ; la construeeiua
wat-uvai pide ; el hombre sabio, &a. E&ta figura es de un uso
frecuentísimo en nuestra lengua, pues a cada momento fiarnos
valiéndonos de expresiones elípticas , lo que debe tenerle pre-
sante para entender bien ciertas proposiciones (1).
Pleonasmo es la figura que se comete usando de palabras ai
parecer superfinas ; pero que son necesarias para, comunicar al
pensamiento niuyor enerp'a, v. gr. : yo lo vi can mis propios ojos;
el orden natural pide sojo : yo lo vi. De la definición se infiere
que es vicioso ei empleo de esta figura, cuando el aumento, ele
palabras nada añade a la fuerza de ía expresión, p cuando ía ¿dea
que se quiere manifestar no requiere una eperjia particular.
La silepsis se comete faltando a las reglas <ie la concordan-
cia en los casos en que es permitido hacerlo; pero no al sentido.
Esta figura se verifica, 1." en cuanto al jénero, v. gr. : el agu&
es la bebida mas saludable ; V. S. es justo. En el primer ejem-
plo concertamos el sustantivo femenino agtia con el artículo
masculino, lo que es contrario a la lei j enera! de la concordan-
cia : en el segundo, el femenino Vuestra Señoría, con la ter-
minación masculina del adjetivo. 2.° En cuanto al numero, v.
gr. : un tropel de hombres pasaron por la calle ; en que el sin-
gular tropel concierta con el verbo pasaron , que se halla en
plural. 3.' En cuanto al jénero y numero juntamente, como en
este pasaje de Coloma, citado por la Academia Española : la
f§sta quedaron muertos y desvalijados ; en que los adjetivos
masculinos, plurales muertos y desvalijados conciertan con ei
sustantivo resta, que es femenino y 4el número singular, y éste.
con el verbo quedaron.
De ln división jener al de las Oraciones, y de los vicios en las
misynas. 118. Las oraciones se dividen en expositivas, interro-
gativas, admirativas e imperativas.
Oración expositiva es aquella en que simplemente afirmamos
o negamos alguna cosa; v. gr. : los niños son poco reflexivos; no
creo que llueva mañana.
(1) Aconsejo a los principiantes no se permitan otras elipsis, que las
que están conocidamente autorizadas por las personas ilustradas.
66
Proposición interrogativa es la que sirve para preguntar, v.
gr. : ¿ quién ha venido ?
La admirativa manifiesta asombro, sorpresa, exclamación,
&a. v gr. : / Gran Dios, cuan insondables, son tus misterios !
La imperativa es la que lleva significación de mando, prohi-
bición, ruego o súplica, v. gr. : estudia tu lección ; no vengas ;
hazme el favor de oirme.
119. Los vicios de lenguaje son dos : barbarismo y solecismo.
Se incurre en el primero cuando quitamos, añadimos o muda-
mos letras o sílabas en alguna palabra, y también cuando inver-
timos el orden ele las mismas letras o sílabas, en los casos en
que no tiene lugar el metaplasmo ; asimismo caemos en este
vicios euando colocamos mal el acento de la dicción, como si
decimos, por ejemplo : haiga por haya; ajuera por afuera; que-
ra por quiera; dende por desde; dentrar por entrar; sor dado por
soldado ¿baleo por barco; ley a por leia; vengamos por vengamos;
perfeuto por perfecto; astracto por abstracto; Grabiel por Ga-
briel ; acto por apto. Y en el segundo, cuando faltamos a las
reglas déla concordancia y réjimen, como si decimos: tengo
mucho hambre por mucha hambre ; el chinche es un insecto as-
queroso , en vez de : la chinche; tú dijisteis por tü dijiste; voso-
tros hablaste o hablastés por hablasteis; los libros son a Pedro
por son de Pedro. Parece inútil advertir que no hai solecismo
cuando se emplea la figura silepsis en los casos en que está re-
cibida.
Otros vicios hai que consisten en trasladar a nuestra lengua
palabras o construcciones de idiomas extranjeros, cuando las te-
nemos propias. Estos vicios se llaman galicismos, anglicismos,
italianicismos, etc., según el idioma de que sé toman. Deberi
precaverse con grande esmero de tales defectos aquellas perse-
ñas que poseen otras lenguas-.
DE LA ORTOGRAFÍA.
. 120. La ortografía se divide en dos partes : la primera trata
del oficio y uso de las letras; la segunda de los acentos, puntos
y notas, y de su oficio respectivo. — Las reglas de la ortografía
se comprenden en estos tres principios : 'pronunciación, uso cons-
tante y or'ijen. Llámase pronunciación el modo de emitir el so-
nido de las letras, y el de sus combinaciones en sílabas y pala-
bras. Tiene buena pronunciación el que da a cada letra y a sus
diversas combinaciones el sonido conveniente : el que no enun-
cia estos sonidos según lo pide el buen uso e índole de la len-
gua, tiene una pronunciación viciosa. En nuestra lengua es qui-
zá mas importante que en Otra alguna ía recta pronunciación;
pues, pronunciándose en ella cuasi todas las letras con que se
escriben las dicciones, es claro que el que pronuncia bien, tiene
adelantado lo mas para escribir del mismo modo. — Entendemos
por uso constante la práctica que han adoptado los hombres ins-
truidos, para representar las palabras por escrito : este principio
es el que debe guiarnos cuando la pronunciación no determina
las letras con que hemos de escribir. — Orí f en es la observancia
de las reglas deducidas de la etimolojía de las voces. Este prin-
cipio está al alcance de mui pocas personas, pues para usar de
él es preciso conocer los idiomas de que se ha formado el nues-
tro. No ha de echarse mano del oríjen, sino en aquellos casos
en que no haya uso constante acerca de la Ortografía de la voz
de que se trate, y en que la pronunciación no alcance a deter-
minarla.— Las letras de nuestro alfabeto actual son las veinte y
ocho siguientes :
Aa, Bb, Ce, Ch ch. Dd, Ee, Ff, Gg, Hh, Ii-'JJ, Ll. Lili, Mm,
9
68
Nn, Ññ, Oo, Pp, Qq, j£¿"? Ss, Tt, Uu, Yj» ^' Yy, 55s,
Omitimos la Kk y la Ww, porque solo sirven para escribir nom-
bres extranjeros no castellanizados ; sustituyendo siempre a la
primera, en nuestras voces, la c o qu : con la segunda se cons-
ervan aun escritos los hombres de algunos délos reyes godos de
España, como Wamba , Witiza , Liwa, que se pronuncian
Vamba, Vitiza, Liuva. — ? Las letras se dividen en vocales y
consonantes. Las vocales son cinco : a, e, i, o, u. Llámanse
vocales porque se pronuncian sin auxilio de ninguna otra letra o
sonido, y porque forman sílaba y también dicción por sí solas —
Las consonantes son las que sirven de elemento para la articu-
lación, y que juntas con las vocales forman el sonido de las vo-
ces, no pudiendo verificar este la consonante sin agregar la vo-
cal.— Las vocales se dividen en llenas y débiles. Llenas son la
a, la e, la o; débiles la i, la u. Las consonantes se dividen eu
labiales, linguales, dentales, paladiales o guturales y nasales.,
según el órgano vocal que tiene mas parte en su recta pronun-
ciación. Por este motivo son lab/ales : la b, v,f, m, p ; lingua-
les : la d, t, u, l, r y la rr; dentales : la c, ck, s, z ; paladiales o
guturales : la g, j, 11, q, x, y las sílabas ca, co, cu ; nasales y
linguales : la n y la ñ. — Se dividen asimismo las consonantes
en simples y dobles por la figura o por el valor. Simples son las
que tienen un sonido sencillo e invariable, como : la b, l, s. Do-
bles por el valor las que tienen dos distintas pronunciaciones,
según se hallan combinadas con unas u otras letras, como la c;
y las que tienen siempre en la pronunciación valor de dos letras,
como la x. Por la figura son dobles las que se escriben con dos
caracteres, como la ch, 11, ñ, rr. — También se dividen las con-
sonantes en directas o iniciales, comunes e inversas o finales.
De la Silabación. 121. Se llama sílaba toda combinación de
sonidos elementales que se pronuncia en un solo tiempo, y tam-
bién forman sílaba las letras vocales, cuando se pronuncian por
sí solas en la unidad de tiempo. Ejemplo : animal. Esta pala-
bra consta de tres sílabas : a- ni- mal. La primera está formada
por la vocal a ; la segunda se compone de la combinación de los
dos sonidos elementales representados por la n y la i ; y la ter-
cera de la de los tres expresados por la m, la a y la /. — Hai sí-
labas compuestas de dos y de tres vocales seguidas : las prime-
ras se llaman diptongos y las segundas triptongos. —- Tenemos
diez y seis diptongos, que son : ai, au, ea, ei, eo, eu, ia, ie, io>
69
tu, oe, oi, va, ve. vi, no ; y cuatro triptongos : tai, iei, uai, vez.
Mas no siempre que ocurren estas combinaciones de vocales hai
diptongo o triptongo, sino únicamente cuando se pronuncian
en una sola emisión de voz. Siempre que haya duda sobre si
dos o tres vocales concurrentes pertenecen a una misma o a di-
versas silabas, interpóngase entre ellas una consonante, si el
tiempo necesario para pronunciar la dicción (sin variar el lugar
del acento), no crece de un modo sensible, las vocales pertene-
cen a distintas sílabas; pero si dicho tiempo se aumenta sensi-
blemente, pertenecen a una misma.
De la división de las Articulaciones. 122. Sé llama articur
lacion el juego particular de algunas de las partes movibles de!
órgano de la vo¿ humana sobre las vocales, de donde resulta el
sonido de las combinaciones formadas de vocales y consonantes.
— Las articulaciones pueden ser o simples o compuestas. Sim-
ples son las que constan de una sola consonante : compuestas
jas que constan de dos. También se dividen las articulaciones
en directas e inversas. Directas o iniciales son las formadas
de consonantes que se apoyan en una vocal siguiente : inversas
o finíales, son las que por el contrario se componen de consonan-
tes que se apoyan en ia vocal precedente, en camino, por ejem-
plo, hai tres articulaciones que son todas directas simples; en
trastorno, tenemos dos articulaciones inversas simples, y tres
directas, la primera de las cuales es compuesta.
123. Hai consonantes que sirven particularmente para las ar-
ticulacions simples directas, porque necesitan de una vocal si-
guiente en que apoyarse ; siempre, pues, que una de estas con-
sonantes venga colocada entre dos vocales , deberá articularse
con la siguiente.—- Son siempre directas o iniciales: la ch, h, 11, w,
rr, v, y; y pueden considerarse como dé la misma clase Inf y
'la j ; porqué la primera no se articula inversamente, sino en unos
pocos nombres tomados de lenguas extranjeras, como en : cofto,
oftalmía, oftálmico, je/té ; y ia segunda en los poquísimos,
cuyo singular termina en ella, como: reloj, carcaj, almoraduj;
cuyos plurales son: relojes, carcajes, almoradujes. — Lar colo-
cada entre dos vocales se articula con la precedente ; menos en
los casos en que suena fuerte.
i 24. Las consonantes comunes se prestan alas articulaciones
directas e inversas. Estas consonantes, son : h, e, d, g, l, m, h,
p, s, t, z. La m no termina ninguna dicción castellana ; pero se
hada bastantes veces en íin de silaba. — Las articulaciones coro
70
puestas directas, que se conforman al jenio de nuestra lengua,
son únicamente aquellas en que alguna de las consonantes 6,
c, d,f, g, p. t, viene seguida de una/ o r ; las dos últimas se
llaman en este caso líquidas, porque su pronunciación parece
embeberse en las anteriores que se dicen licuantes. La combi-
nación di no ocurre nunca en castellano con el valor de articu-
lación compuesta, así, por ejemplo, en : decidlo, habladle, ccno-
cedla ; la d forma articulación simple inversa, y la / una simple
directa. Las articulaciones compuestas directas : gn, mn, ps, pt,
tm; ocurren rarísima vez en castellano, y solo pueden serlo
cuando no les precede vocal. Ejemplos : Mne-mbsine, am-nistía.
Tenemos cinco articulaciones compuestas inversas, que son: la
de es o gs representada por la x ; la de bs, la de ?is, la de rs y
la de st. Las cuatro últimas combinaciones dejan de formar ar-
ticulaciones compuestas, cuando las sigue inmediatamente una
vocal. Ejemplos : ins-tigacion, in- sanable . Las articulaciones
rs y st no ocurren con mucha frecuencia. Es de advertir que en
todas las articulaciones compuestas inversas figura la s.
De la agregación de las Consonantes a las Focales. 125.
Regla 1.a Toda consonante inicial colocada entre dos vocales,
se articnla directamente, v. gr. : a-lle gar. 2.a Toda consonante
común que se haila'en medio de dos vocales, se articula con la
siguiente, menos cuando la dicción resulta de la unión de dos
vocablos significativos, cada uno de los cuales conserva su sig-
nificación natural, pues en tal caso, la consonante común en que
termina el primero de los componentes, se ha de articular con
la vocal precedente* v. gr. : a-ba-ni co, tras-a bue-lo.— La con-
sonante común b, en que terminan las partículas prepositivas :
ab, ob,sub, se articula inversamente cuando el segundo término
de la dicción es significativo de suyo en castellana, v. gr. : sub-
arriendo. 3.a Cuando concurren dos consonantes entre vocales,
la primera se articula con la vocal precedente, y la segunda di-
rectamente; pero si las dos consonantei son una licuante y otra
líquida, colocadas en este mismo orden, forman una articulación
compuesta directa, v. gr. : at-mós-fera, abril. 4.a Si vienen
tres consonantes entre vocales, las dos primeras se articulan in-
versamente, y la tercera forma articulación simple directa; pero
si la segunda es licuante y la tercera líquida, se articulan am-
bos directamente, y la primera forma una articulación simple in-
versa, v. gr. : ins tan-te, as-tro no-mi-a. 5.a y última. Cuando
se hallan cuatro consonantes entre vocales, las dos primeras se
71
articulan inversamente, y las otras dos (que son siempre una
licuante y una líquida), forman articulación compuesta directa,
v. gr. : abstrae to. En castellano nunca ocurren mas de cu?, tro
consonantes seguidas.
De la Escritura y uso de las Letras. 126. De la A. Esta
letra es la primera en orden de nuestras cinco vocales y del al-
fabeto común. Su pronunciación es tan clara y distinta que no
puede equivocarse en la escritura con ninguna otra letra. — De
la B. Esta es una de las consonantes labiales : debe cuidarse de
no confundirla con la v, como frecuentemente se hace, pueshai
muchísimos vocablos de mui distinta significación, que solo so
distinguen en lo escrito, porque los unos llevan b y los otros V.
Por ejemplo : varón el hombre de barón título. Debe escribirse
B : l.° En la mayor parte de las voces que la tienen en su or:-
jen, como : beber, escribir, deber : 2.a antes de las consonantes
/, r, como : blanco, bronce, ablativo, abrazo : 3.° en los tiempos
del verbo haber : hubo, habría, hubiese ; e igualmente en la ter-
minación ba del pretérito coexistente, como : iba, y en las síla-
bas ab, ob, sub, abs, v. gr. : absolver, obtener, subrogar, absti-
nencia : 4.° antes del diptongo ui, v. gr. : buido, buitre, buei,
y de la vocal u, v. gr. : bulto, busto : 5.° después de la letra m\
v. gr.; emblema, imperio, imbécil: 6.° escribimos con b por el uso
común : abogado, baluarte, borla, y otras en que nos apartamos
de la etimolojía : 7.° las voces que en su oríjéii latino tienen p,
v. gr. : obispo, cabello, recibir. — Déla V. Ponemos esta con-
sonante, que también es labial : l.° en los nombres acabados en
ava, ave, avo, iva, ivo, y en sus derivados, como igualmente en loa
numerales ordinales, v. gr : espectativa, motivo, clave, octava,
octavo, dozavo, centavo, ochava, ochavo : 2.a en las palabras
propias de nuestra lengua, que por uso constante se escriben
con ella, v. gr. : vihuela, viga, aleve, atreverse, con sus deri-
vados : 3.° siempre usamos de la v después de n, v. gr. : envi-
dia, investigación, y antes del diptongo iu, v. gr. : viudo : 4/
ninguna palabra que empieza por la letra // puede llevar b sí-
no v en medio de la dicción : 5.° ninguna de las voces cuya ini-
cial es u admite b ; a excepción de umbral, umbroso, urbano,
urdimbre, y sus compuestos. Para escribir las voces que no sa
hallen comprendidas en alguna de las precedentes reglas, con-
súltese el diccionario de la Real Academia, expositor fiel del
uso constante. Hoi omitimos por el uso común la b en las dic-
ciones : oscuro t sustancioso, sustantivo, sustituir, sustraer ; maa
72
esta supresión no debe tener lugar sino en aquellas voces en que
está notoriamente autorizarla por los doctos.
De la C. Esta letra es una de las consonantes dentales. Hi-
riendo a las vocales tiene dos distintas pronunciaciones : una
fuerte con las vocales a, o, u, igual ai sonido que tuvo la k, y al
que tiene la q, como en : cabo, cota, cura; y otra suave con la
e y la i, v. gr. : censo, ciento. Las sílabas ca, co} cu se escriben
siempre con c. — Las sílabas ce, ci, en que se percibe el sonido
suave, se escriben también con c, extendiéndose esta pronun-
ciación y escritura, a los derivados y plurales de las voces, cuyos
primitivos o singulares terminan en z, como -.felices, felicitar de
feliz; paces, pacifico de paz; alancear de lanza; voces, vocear de
voz. Debe escribirse y pronunciarse: aflicción, corrección, direc-
ción, erección, transacción con dos cees; pero objeción se escribe
y pronuncia con una sola. Las palabras succeder, succesion,
succe':o, succesor, como se decia antes, se escriben y pronun-
cian al presente con una sola c : suceder, sucesión, suceso, suce-
sor.— Ch. Esta letra es consonante dental : su sonido es claro y
uniforme con todas las vocales, v. gr;': chasquido, chema, choza f
'machadlo. Cuando la encontramos en fin de dicción la pronun-
ciamos como c tuerte, v. gr. : Amalech, Baruech, que se pro-
nuncian Amalee, Barnc. Cuando esta letra se haba en princi-
pio o en medio de dicción, y la vocal siguiente lleva el acento
circonflejo, como suele bailarse en ediciones antiguas, se pronun-
cia igualmente como c fuerte. Antiguamente se escribía , por
ejemplo : ChrUto, Chréma. Todas las voces en que la ch tenia,
este sonido se escriben en el dia con c. — D. Esta consonante
se ha de pronunciar en medio de dicción, del mismo modo qué
en sn principio, v. gr. : dale, colorado; en fin de palabra se pro-
nuncia también ; pero con suavidad, y cuidando de no confun-
dirla con la r, t, o z. El primero de estos tres defectos es mni
jeneraí, pues es rara la persona que no dice, por ejemplo : mi-
rar por mirad : el segundo se nota en muchos extranjeros, y el
tercero es bastante común en España. El dejar de pronunciar
la d en este caso, diciendo, por ejemplo : mira en vez de mirad,
es intolerable. Se escribe la d en adscribir , y se omite en : as~
trinjir, asir injerte, astricción. — Nada particular hai que decir
de ia E ni de la F. — -De la G. Esta letra es una de las con-
sonantes paladiales o guturales. Tiene dos distintas pronuncia -
oJaciones : la una blanda }r suave hiriendo a bis vocales a, o, uf
como en. : gana, gofa, gusto : y también cuando entre ella y las
73
vocales e, i, se interpone la u, como : guerra, guía-, /¿güero, ar-
güir, y asimismo cuando va seguida de / o r, v. gr. : gloria, ,
gracia. La otra pronunciación de la g, es el sonido gutural
fuerte semejante al de laj, cuando hiere á las vocales e, i. Eut
el dia debe usarse de la g, solo en las combinaciones en que
suena suave, 5 reservarse a la^ exclusivamente todas las pvowuii
daciones guturales fuertes, lográndose por este medio fasi! ¿tai-
notablemente la ortografía, sin que por ello pierda nada la &én
gua de su riqueza y variedad. De lo sentado se deduce cuál ha-
de ser el oficio de la/, que es la mas gutural de nuestras conso-
nantes. La /, pues, se usa en toda pronunciación gutural fuerte,
sin excepción, como en estos ejemplos : jarana, jente, j ¡gante,
/oven, justicia.— De la H. Esta consonnnte es paladial o gutu
ral : su pronunciación consiste en una aspiración tenue y suave,
como se percibe en las voces: huevo, hueso. -^-Sulo se pronun-
cia la h antes del diptongo ve, en palabras españolas, y Miles
de ia vocal u seguida de cualquiera otra vocal en algunos nom-
bres propios americanos, como : Huánuco, Tehuardepec, Coa-
huila; bien que en algunos de ellos se escribe y pronuncia indi-
feíentemente g o h. Percíbese tal vez algo la aspiración en las
interjecciones; ah, oh. A veces la ponemos sin mas objeto que
el de separar vocales que podrían formar diptongo de otra ma-
nera , como : ahí. Fuera de los casos mencionados escribi-
mos la h solo por respeto a la etimolojía. Conforme a este prin-
cipio la ponemos : 1.° en cuasi todas las voces que la tienen en
su oríjen, v. gr. : hora, hostia, hemistiquio, homojéneo : 2.a en
las que en su oríjen latino o en nuestro antiguo uso tenían f,
como : hacer, hijo. Omitimos la h en ueste y sus compuestos
ues- norueste, ues sudueste, porque en estas voces las vocales u,
e, no forman diptongo, por lo cual solemos mudar la primera
en o, escribiendo y pronunciando : oeste, oes-norueste, oís- sud-
ueste. Se escribe hielo, hiedra con h, yerba con y. Hierro me-
tal, con /z; ?/en o error, equivocación, íalta, con y. Adviértase
que la combinación lúe tiene una pronunciación lijerísima, y
por decirlo así, la voz no hace mas que resbalar sobre ella; mien-
tras que la sílaba ye se ha de pronunciar siempre con fuerza. —
De la / vocal y de la Y griega. Estas dos letras se diferencian
en que la primera o latina es vocal, y la segunda o griega con-
sonante. Usamos de la i latina siempre que suena como vocal,
menos cuando hace de conjunción copulativa, pues entonces,
según la práctica mas jeneral, se emplea la y, v. gr. : pido, leit
74
hoi, reí; Juan y Diego. Usamos de la y griega siempre que
suena como consonante hiriendo fuerte alguna vocal , v. gr''. :
yema, yugo, hoyo, leyes, reyes. Cuando la palabra que sigue a
ía conjunción y empieza con i latina o hi se convierte aquella en
e para evitar la unión de las dos ies, v. gr. : Francisco e Igna-
cio ; pero si empieza con la sílaba hle o con y griega, se conser-
va la conjunción y : el agua y hielo llenaron la casa ; el peso y
yugo' de la opresión. — De la L. Esta consonante es lingual. Su
pronunciación es igual y constante con todas las vocales, v gr.:
lamento, aleve, lindo, loco, azul. Cuídese de no confundirla
nunca con la r. — La Ll es paladial o gutural : tiene una pronun-
ciación invariable, como se ve en : llave, mellizo, lloro, lluvia;
Debe cuidarse de no confundirla con la y, como suele hacerse;
pues esto, a mas de empobrecerla lengua disminuyendo la va-
riedad de sus sonidos, expone a confundir unos con otros vo-
cablos de mui diversa significación, como, entre otros muchos,
los siguientes : valla con vaya; halla con haya ; pollo con poyo;
rallo con rayo; callado con cayado;' calló con cayó. — Déla M.
Esta consonante es labial : su pronunciación es una mismn con
todas las vocales sin interposición de otra consonante, v. gr. :
mala, ameno, amoroso, amuleto. Adviértase : 1.° que antes de b
y p, siempre se escribe m, como : emblema, imperial : 2.° que
ahora no se duplica esta letra en ninguna voz castellana, de suerte
que las palabras que en su oríjen, o en nuestro antiguo usó, la
doblaban, pierden la primera m al pasar a nuestra lengua actual,
como ; comunidad, o la mudan en n, < gr. : inmune, enmienda,
inmortal. — De la Ar. Esta consonante, que es lingual y nasal,
se halla duplicada en algunas voces, cohnosucede en: innato, con--
naturalizar, connivencia, ennoblecer, innoble. Cuídese dé no
suprimir la n en las combinaciones iris, ons, nHs, seguidas de
consonante, diciendo, por ejemplo : istrumento, costitucion, eos*
truir, circustancia : es propio de la ínfima plebe prononciar asi.
Por lo que respecta a la partícula prepositiva trans, se ha jene-
ralizado bastante la práctica (autorizada po¿ la Real Academia),
de omitir la n, v. gr. : trasporte. — De la N y de la' O nada hái
que notar, sino que la segunda se convierte en u cuando es con^
junción, y la palabra inmediata comienza con o o con ho, v. gr.:
diez u once — De la P solo tengo que advertir que siempre con-
serva su sonido natural, y que es un vicio, por lo tanto, pronun-
ciaría como c, cuando viene en medio de dicción seguida de otra
consonante, diciendo, por ejemplo : conscricto por conscripto;
75
rescricto por rescripto; y no distinguiendo en el habla actitud de
aptitud. El mismo defecto se nota en el uso de la b, pues mu-
chos pronuncian y escriben : astracto por abstracto; acsoluto
por absoluto. — La Q va siempre seguida de u en la escritura;
pero esta u que sigue o la q es enteramente muda, esto es, no
representa sonido alguno, como se ve en que, quien, quemar,
quimón ; y se reservan a la c exclusivamente todas las voces
en que suena la u. — De la R y de la rr. La segunda de estas
dos letras se pionuncia siempre fuerte, v. gr. : arroyo, error. La
primera tiene un sonido suave, v. gr. : ormigay cardo. Pero hai
cuatro casos en que esta letra tiene valor de rr, y son ios siguien-
tes : 1.° En principio de palabra, v. gr. : rama, remo, rodar, ru-
miar: 2.° cuando empieza a formar sílaba después de las conso-
nantes /, n, s, como : malrotar , honra , Israel: 3.° en las voces»
compuestas, siempre que tenga ei segundo lugar aquel de los dos
componentes, que fuera de la composición principia por r, v.
gr. : maniroto, cariredondo, vire i : .4." después de las preposicio-
nes ab, ob, sub, pre, pro, contra, entre, sobre, y de la partícula
ex, v. gr. : abrogar, obrepción, subrogar, prerogativa, prorata,
contraréplica, entrerenglonar, sobreropa, sobrer onda, ex -rej ente*
En ninguno de estos cuatro casos se puede usar la rr. Debe
cuidarse de no confundir la pronunciación de la r con la de la
/, como suele hacerse cuando la primera termina dicción. — Nin-
guna voz castellana principia por S seguida de consonante : el
vicio mas arraigado entre nosotros, es el de prenunciur la c sua-
ve y. la z del mismo modo que la ese, llegando a confundirlas
muchos en la escritura de innumerables palalabras ; de donde
resulta el inconveniente de hacer unísonas dicciones que se dis-
tinguen no menos per su pronunciación que por su sentido, y
el de privar en gran manera a nuestra lengua, de la eneriía y
variedad que le son naturales, haciéndola aparecer floja y mo-
nótona. Si es necesario evitar este vicio de lenguaje, no es me-
nos reprensible su contrario, que consiste en dar a la s el soni-
do de la z. La s final debe pronunciarse distintamente ; pero
sin aspiración y con naturalidad. —De la T solo se pre-
viene que teniendo un sonido constante, debe cuidarse de no
confundirla con la d. — De la U nada hai que decir. — X. De
la x hai que advertir: 1.° que se usa en todas las voces en que se
percibe el sonido suave equivalente a es o gs, siendo esta la pro-
nunciación que corresponde exclusivamente a esta letra ; así
escribimos con ella: examen, ex ij ir, sexo, exhalar: 2.° que
10
76
los sonidos fuertes o guturales que se representaban Antes con x,
en algunas voces, ahora se remiten constentemente a la /': 3.° que
podrá ponerse s en lugar de x, cuando la sigiíe otra convMfnaríte,
con. o : tytramero, mh'etíio'; pero ¡d la sigíie vocal, o h .seguida
de vocal, d. berá precisamente con-ei varsé la x,v. gr. ; <¡u.v dinrt
exhumar. — 1.a x conserva ia pronuncia ion gutur.il fueiie en lis
apellidos que la traen de su onjeu, v. gr : Muxkm. Entiéndase,
por punto jeneral, que los nombres de esta clase no e>tán suje-
tos a las variaciones ortográficas o prosódicas, que el uso o la
conveniencia van introduciendo en las lenguas. Es un vicio re-
parable el suprimir el sonido z después de ía x. en las palabras
f.ue lo teñen naturalmente : el no poner la v en estos casos es
intolerable, Se han de escribir, pues, como é.-tas : excelen/e,
excitar, exié; trico, e creso; o e*oete*tte , es< itar, escéntrico, esceso;
todas las voces que se hallen en el mismo caso. — La Z , que es
dental, se escribe antes de las vocales a, o, u, para representar
el sonúie de c suave, v. gr, : at/z'/r, zunv>, zorzal. En las fila-
bas ce<ci, se escribe siempre c, v. gr. : Cerro, cielo. En ednio-
nes antiguas hádase nunhas veces ia cédula (que va no se usa),
haciendo el mismv) oficio que de.»empena ahora ia z ; así se es-
cribía (Jaragoca, coraron por Zaragoza coiazoit.
127. En nuestra lengua se duplican las cinco vocales, v. gv.;
Saacea'ra, preeminente , piísimo, loor, du uncirá, duumirato ; y
ele las consonantes la r, n, v. gr. : acción, ennoblecer.
De las Maij \sculas. \'¿<. Se ha de usar de letra mayúscula
en los casos siguientes : l." La letra inicial de la palabra que
em de/a el escrito, sea é.^te de la naturaleza que fuese, debe ^er
mayúscula. 2.° Igualmente ha de .ver rn'ayíiscuha la piimera letra
de ia voz que empieza (.ración después de punto final. 3.° Prin-
cipian animismo con mayúscula los sagrados nombres de D<os,
de ia V'xjen y los de síis atributos, v. gr. : Justo, Sabio, Onmi-
f atente, Relentor, Inmaculada, 4.° Al principio de todo nom-
bre propio y apellido, se pondrá mayúscula, como: y entura
Blanco, JSíeu'ia Ortiz. 5." Los renombres con que se distrn-
1 ij-mi algunos personajes célebres, como : el SaOio por Salomón;
ti Sant) Reí por Da\ i i ; el Fdósofo por Sócrates. G.° Los nom-
l res de dignid <d, como: Pontífice , Cnrdenal, Reí, y los dj
empleos honoríficos, como: Presidente, Correjidcr, principal á;i
(on mayúscula, solo cuando se nsen en lugar del nombre propio
de aquel (]ue ejerce estoi empleos. 7." Los nombres propios con
(jiie se distinguen algunos animales de los demás de su especie,
77
romo : Bvctfalo, Amaltea. 9." Los nombres propios dados a
las cosas, como : Chile. Coquimbo ; Vitrifico (mar); Cachapual
( rio); Angelí s (villa): JS'or'e (viento y punto cardinal). 9.° Tam-
bi<n se escriben con rbaj ús< nía 1< s i < mbi' s que sirven para
los tratamientos de coi tes' a, v. gr. : V . ; V. S. ; V. E. o F.
Ere; F. 31. 10." Los nombres líamelos colectivos, como:
Peino, Provincia, Corte*, Congreso, Universidad, cuando se
usan en sentido particular o notable, v. gr. : El Congreso retí-
nido pura, Icji.slar repi escuta a la vintcn. ]|.° Los nombres
comunes de aquellas có^as que son el tuna, la materia o asunto
principal de cualquiera escrito. 12.° Por último, en la poe-
sía se usará de mayúscula ai pricipio de todo verso de arte ma-
yor, y en los de arte níeiM r, al principio de cada estancia o
e&trofa.
Parte segunda. — Del acento ortográfico. 129. Acento en
su sentido pn j.io es el tono c< n que se pionuncia una dicción,
ya subiendo o ya bajando la voz; pero er. la Ortografía espa-
ñola se llama árenlo, aquella nota o señal con que se distin-
guen las sílabas largas o agüelas, porque las breves no se acen-
túan en castellaiu . — Cada dicción solo tiene un acento que se
pone en Ja silaba donde carga mas la pronunciación, y se llama
acento agudo. Las mismas sílabas que se pronuncian con mayor
fuer/a y detención, se llaman también agudas. — La acentua-
ción mas frecuente He nuestras voces, es en la última, penúlti-
ma y antepenúltima sílaba: las voces acentuadas en Ja última
sílaba se llaman agudas ; las acentuadas en ia penúltima gra-
ves, y las acentuadas en la antepenúltima esdrújulas. Pero hci
palabras compuesta» de pronombres enclíticos, las cuales pue-
den tener el acento hasta sobre la cuarta o quinta silaba, con-
tando desde el fin de la dicción : estas palabras se llaman sobres-
(hójulas. Nunca se halla el acento fuera de alguna de las cin-
co silabas leíei -¡das. — Como seria ( mbarazoso pintar el acento*
en todas las vo< ( s ene lo tu nen, se \h día solo en las que no si-
gnen Hgía jeneiH-1 ¡ ara su ateniuaiieu, y en aquellas en que hai
uso constante de expíela] lo. — R<gia 1 a Ningún nioix;sUabo,
o voz de una sílaba, se acentuará, < orno no tei.ga diptongo y
cargue la pronunciación tn la segunda vocal,, v, gr. : da, ve. vi,
no, hoi,jhé, d. ó, rió.
Lxcej túr.i se i quell s monosílabos que teniendo mí s de una
significación, se } ronurciiii c< n n ayer detención y pausa en
una que en otra, los cuales para hacer notar esta diferencia, se
78
acentúan en la acepción que se pronunciare con mas fuerza,
como : él cuando fuere pronombre, para distinguirlo de cuando
fuere artículo : nú, tú pronombres personales, a diferencia de
cuando fueren adjetivos : dé y sé cuando fueren tiempos de los
verbos ser, dar y saber, para distinguirlos de cuando el de es
preposición y el se pronombre : sí pronombre o adverbio, a di-
ferencia de cuando fuere conjunción : té sustantivo, para distin-
guirlo del pronombre te: vé imperativo de ir, para distinguirlo
de la tercera persona de singnlar del presente de indicativo, y
segunda del imperativo del verbo ver. — Al principio de inte-
rrogante y de admiración se acentúan siempre las palabras:
que, cual, quien ; y en el mismo caso : cuando, como, donde,
tanto y otras semejantes, en la penúltima vocal. — Regla 2.a_
Las voces que fueren de dos o mas sílabas y acabaren en una
sola vocal, se acentuarán en aquella sílaba en que cargare la
pronunciación, menos en la penúltima, por ser siempre larga
en las voces de esta especie, como : puedo, dinero, entretengo.
Exceptúanse de esta regla las personas de los pretéritos y fu •
turos absolutos de los verbos a que se axíade algún pronombre,
v. gr.: hállele, hablóme, quitóse, quedáronse, las cuales se acen-
tuarán en la penúltima, conservando el acento que tienen en el
simple. También conservan el acento de sus simples los adver-
bios en mente, v. gr. : fá • curíente de fácil; candidamente de
candido; buenamente de bueno. No acentuamos a porque, aun-
que, sino; a pesar de que son agudas estas voces, por simplifi-
car la escritura. — En la penúltima silabase acentúan este, esta,
estos, estas sustantivos, a diferencia de cuando son adjetivos,
—Regla 3.a Las voces que terminan en dos vocales y se com-
ponen solo de dos silabas, no deberán acentuarse cuando la pro-
nunciacicn cargare en la primera sílaba, por ser esta la acen-
tuación que comunmente tienen en castellano, v. gr. : nao, cae,
brea, sea, rio, tia, loa, púa, dúo. Siguen esta misma regla aque-
llas voces que acaban en ia, ie, io, ua, ue, uo, que por pronun-
ciarse estas vocales como diptongo, quedan en la clase de pa-
labras de dos sílabas, como : India, serie, julio, agua, fragüe,
mutuo. Pero en unas y otras se acentuará la última vocal siem-
pre que cargare en ella la pronunciación, como : minué, ??ienjuí;
y jeneralmente las primeras y terceras personas de los pretéritos
absolutos de los verbos que se hallaren en este caso, v. gr. : leí,
reí, fié, frió, pidió, fragüé, fraguó.— Regla 4.a Las voces que
fueren de tres o mas sílabas y acabaran en dos vocales, seacen-
79
tuarán, por su mucha variedad, en cualquiera vocal en que car-
gare la pronunciación, o en la última, como : puntapié, tirapié;
y jeneralmenle en las primeras y terceras personas del singular
del pretérito absoluto de los verbos, como : acarreé, continué,
distribuí, acañoneó, codició, exceptuó. De esta regla se excep-
túan : 1.° Las primeras y terceras personas del singular del
pretérito coexistente y del condicional simple que acaban en ia,
como : yo convenia, aquel convenia; yo tomaría, aquel toma) ia;
las cuales no se acentuarán en la penídtima sílaba (en la i) por
ser siempre larga, y esta clase de voces mui numerosa. 2.° Las
voces que fueren de tres o mas sílabas y acabaren en dos voca-
les que formen diptongo, no se acentuarán en la penúltima síla-
ba, por ser siempre larga, v. gr. : las en ia, ie, io, como : expe-
riencia, enturbie, imperio ; y las en ua, ue, uo, como : Nicara-
gua, desagüe, desaguo. 3.° Tampoco se acentuarán las voces
que terminan en ae, ao, au, ea, eo, oa, oe, oo, como : decae, ba^-
cálao, Busemban, hermosea, arcabuceo, aldecoa, lináloe, Feijoo,
por ser comunmente larga la penúltima vocal en que habían de
llevar el acento,, y así solo se acentuarán en la antepenúltima,
cuando las dos vocales postreras formen diptongo, como en la
voz héroe, y en los acabadas en ea, eo, v. gr. : Cesárea, etérea,
línea, cutáneo, purpúreo, y en cualquiera otra voz semejante.
Adviértase, por último, que hai algunas voces acabadas en dos
vocales, que aunque en sus simples no necesitan de acento, de-
benllevarlo en sus compuestos, v. gr. : lia y via, que constan
solo de dos sílabas, no se acentúan según lo dispuesto en la re-
gla tercera ; y sin embargo, sus compuestos deslía, desvía, que
tienen tres, y admiten mayor variedad en su pronunciación, de-
berán acentuarse en la penúltima, conforme a esta regla cuarta,
y así otras voces semejantes. — Regla 5,a Las voces acabadas
en alguna de las letras consonantes, se acentuarán en todas las
sílabas en que cargare la pronunciación, menos en la última, por
ser comunmente larga en las voces de esta especie, como : ne-
cesidad, penetrar, almidón, manten, reloj, badil, espaldar •, feraz,
y algunos nombres extranjeros, como : Jacob, Baruch. Excep-
tóanse las personas de 4os verbos , las cuales se acentuarán en
la última sílaba siempre que cargare en ella la pronunciación,
como : amarás, serás, caerán, vendrán. — Los patronímicos aca-
bados en ez no se acentúan en la penúltima sílaba, porque son
jeneralmente graves, como : Martínez, Sánchez, Henriquez,
Karvaez. Adviértase que los plurales así de nombres como de
verbos siguen la acentuación del singular, de modo que si en él
80
pe acentúan, deberán acentuarse en el plural en la misma sílaba,
y si no tieuen acento en el singular, tampoco deberán tenerlo
en el plural. De esta regla se exceptúan los plurales caracteres,
cráteres, reftmenes (y pocos nías de 1h misma clase), cuyos
singulares son carácter, cráter, ré/imen, porque la pronunciación
jarga pasa a distinta sílaba. — En todo esdrújulo o sobresdrújulo
ha de pintarse el acento, aun cuando la voz .simple de que se
formare el segundo no lo lleve expreso. — Resumen. Por lo je-
neral son graves las dicciones de mas de una sílaba que termi-
nan en vocal o diptongo. — Las voces de tres o mas sílabas
que acaban en dos vocales que no forman diptongo, son varias
en su acentuación. Las terminadas en consonante, por lo co-
mún son agudas.— Se emite el acento cuando recae sobre letra
mayúscula.
En lo antiguo se usaba de tres neentos : agudo (á), grave (é)
y circunflejo (ó). Ahora solo escribimos el primero : el segundo
se supone en las sílabas breves, y el tercero ha llegado a ser del
todo inútil, desde que la Academia redujo a uno solo el sonido
de la x y el de la ch ; pues el oficio de este acento era señalar
los casos en que la x no debia pronunciarse conioj , y aquellos
en que la ch debia sonar como c fueite o q. Para estos dos ob-
jetos se ponia sobre la vocal que seguía a aquellas dos letras, así
escribían los antiguos : Jesuc/az>to, géuo.— -Las voces que cons-
tan de una sílaba sola, se llaman monosílabas, las que se com-
ponen lie dos abijabas, las de tres trisílabas, las de cuatro tetra-
si'abas, las de cinco pentetílahas, y las de muchas sílabas poli-
sílabas.
De la Puntuación y explicación del o/icio de algunas notas
que se usan en, la esvriura. 130. Puntuación es aqueiia parte de
)a Ortografía que tiene por objeto el indicar en lo escrito por
medio de algunos siglos, la división de las clausulas y peiíodos,
como también la pausa y tono con que se han de leer paia dar-
les su perfecto sentido. Las notas que están admitidas con este
objeto son las siguientes : coma (,.) punto y coma (;) dos j un-
tos (:) punto final o período (.) interrogante (¿7.) admiración (jí)
paréntesis () diéresis (u) comillas (4Í n) asterico {*) puntos
suspensivos o interrupción ( ) letras del abecedario o
guarismos (a) (l) pár/afo (§) manecilla OCt3) guión o división
(-). — Las cuatro primeras notas indican las paulas que deben
hacerse al leer, fuera de la cuasi imperceptible que ha de mediar
entre una y otra palabra, la cual se expresa por la separación
81
con que se escriben. Cada una cíe las referidas cuatro notas,
indica una pausa de menor a mayor, siguendo el orden mismo
en (jue van colocadas arriba, de suerte que la coma expresa una
pausa menor que el punto y coma, éste que los dos puntos, y
que el punto final es la pausa mayor de todas. VA interrogante
y la admiración señalan el tono con que se ha de leer para sig-
nificar por medio de las inflexiones de la voz, el verdadero sen-
tido de lo que se lee ; y cada una de les demás notas tiene un
oficio particular que se explicará a su tiempo.
13 i. Usamos da la coma en los casos siguientes : 1.* Antes
de toda partícula disyuntiva, como : o, u,ya, v. gr. : Juan estu-
dia siempre su lección, ya sea corta o larga : pero en las tras-
posiciones breves o frases cortas, donde hai conjunción deberá
omitirse la coma por no multiplicar signos, y simplificar la es-
critura. 2.° Pónete frecuentemente antes de las conjunciones ;/, e,
y del relativo que, v. gr. : los ignorantes hablan con ai vagan-
cia, y los sabios con moderación ; Pedro es sabio, e Ignacio
pedante; debe ser meditada la lectura, que ha de servir para
aprender, ó." Después de cada uno de los sustantivos, o adje-
tivos continuados en bi oración, pronombres, verbos, adverbios,
y otros modificativos,^, gr. : la templanza, la justicia, ¿afor-
ta!eai , la tolerancia hacen i,l hambre moderado, justo, firme y
agradable. 4.° Antes y después de las oraciones que se inter-
ponen en los peindos, y que tienen dependencia con el sentido
principal de! escrito, v gi\ : el estudio del idioma patrio, según
la u'ilidad que de él se reporta, es el mas precioso. 5." Antes
y después de vocativo, v. gv. : atiende, Pedro, aloque te digo:
si la oración empieza con vocativo, se pone solo después de é!,
v gr : Ambrosio, ven acá; y si acaba aquella en este caso, la
precederá la coma, v. gr. : ven acá, Ambrosio. 6.° Después dé
los complementos traspuestos para separarlos del resto de la
oración, como no sean mui cortos y íáciles de distinguir, v. gr.:
(te falta de exánen, pruee lela miyor parte de nuestros errores.
No h t de ponerse coma entre una palabra y su complemento
d terminativo, ni entre la que rije y la rejida cuando una y otra
se ¡siguen inmediatamente, o solo se halla interpuesto un com-
plemento determir.at vo. — Debe usarse del punto y coma : 1.a
Cuando las oraciones de un penado tienen incisos (i) u otras
(1) Inciso: sentido partía] de un período, enunciado en pocas pakbraá
también se usa esta palabra inciso como sinónimo de coma.
82
partes subalternas distinguidas por la coma, para separar unas
de otras dichas oraciones, v. gr. : algunas relijiosas de aquel
monasterio Habían visto algunas veces, una estrella mui grande
y resplandeciente encima de la iglesia; otra vio entre las ocho
y nueve de la mañana, pasar junto a la ventana, de la celda donde
después murió la santa madre, un rayo de celor de cristal mui
hermoso; otra, dos luces mui resplandecientes en la ventana de la
misma celda ; y aquel mismo verano, antes que la madre viniese
a Alba, estando las relijiosas en oración, oian unjemido mui
pequeño cabe sí (junto a ellas);?/ eran tantas las cosas y señales
que se veían, que las monjas andaban con grande temor de al-
gún prodijioso suceso en la orden. 2.° Cuando muchas propo-
siciones incidentes se refieren a un mismo antecedente, y todas
o algunas de ellas están subdivididas por la coma, hai que se-
pararlas con el punto y coma, v. gr. : no abandonemos la reli-
jion católica, que nos enseña a creer en Dios, a esperaren él y
a amarle sobre todas las cosas; que promete hacer felices al pa-
dre, a la madre, al hijo y a la hija ; que castiga ¿a impiedad,
el liomicidio, el hurto, fya. 3.° En toda enumeración cuyas prin-
cipales partes estén subdivididas, deberán separarse por una
coma las partes subalternas, y las principales con punto y coma,
v. gr. : la envidia es un odio secreto, que nos descubre la paja
en el ojo de nuestro prójimo, y ?io$ oculta la viga en el propio ;
una pasión baja, que sentida del mérito o prosperidad de otro,
funda en ellos su enemistad; un aborrecimiento disfrazado, que
derrama en sus palabras la amargura oculta en el corazón. 4.°
Finalmente, usamos del punto y coma antes de las partículas
adversativas mas, pero, cuando, aunque, &a., para separar dos
oraciones de un mismo período, cuando la una limita o contra-
dice, en cierto modo, el sentido de la otra, siendo algo largas
las proposiciones, pues si son mui cortas bastará la coma, v. gr.:
a todos ?ios parecen bien, las acciones de los hombres prudentes,
justos y caritativos; pero aunque lo conozcamos, no hacemos
dilijencia alguna para imitarlas : el callar es bueno, aunque no
siempre. — Se han de poner los dos puntos en los casos siguien-
tes : l.° Cuando los incisos de un periíodo exijen punto y coma,
se distinguen sus miembros, o partes mayores, con dos puntos,
v. gr. : el sistema de la naturaleza, que todo lo destruye ; el li-
bro del Espíritu, que todo lo hace despreciable ; no son de mi
gusto : Judiándome débil necesito apoyo, &a. 2.° Pénense antes
de toda cita y enumeración, v. gr. -.las palabras del Evanjelio
83
son éstas : amad a vuestros enemigos, y haced bien a los que os
aborrecen: el hombre abusa de todo: del talento de la hermosura,
de la riqueza. 3.° Cuando estando perfecto el réjimen de la
oración gramatical, queremos ampliar el sentido con oraciones
dirijidas a dar mayor ensanche al período, v. gr. ; mañana
vendrá Pedro : llegará temprano &a ; y siempre que se quiere
llamar particularmente la atención a loque se va a decir, y por
esto se ponen al principio de toda representación y memorial, v.
gr. : D. Manuel Aloarez ante V . E respetuosamente expon go:
que a la edad de diez y ocho años entré al servicio de la Repúbli-
ca, &a.- — Pónese el punto final siempre que esta concluido el
sentido que se quiere explicar. Ejemplo : la lectura meditada
aprovecha. — Ei punto interrogante se pone en toda oración que
indica pregunta : cuando la pregunta es larga se pone ai princi-
pio el intetrogante inverso y al fin el directo; pero si aquella es
mui corta, se omite el inverso, y también cuando vienen segui-
das muchas preguntas formando un solo período, menos antes
de la primera que ha de empezar con letra mayúscula, v. gr. :
¿Podrá haber verdadera felicidad cuando no #B ama ni confía
en Dios? qué hora es? ¿Es este el hombre por quien yo me sa-
crifiqué? es éste el que se vendiapor amigo? éste el inseparable
de la virtud? — Usase del punto de admiración para manifes-
tar asombro, admiración, desprecio, indignación, horror, des-
esperación, deseo vehemente, exclamación, imprecación : en es-
tos casos nos valemos de las interjecciones según el afecto que
queremos expresar. En cuanto al uso del punto de admiración
directo e imverso, debe observarse lo sentado acerca del inte-
rrogante.— Ejemplos: ¡Cuáa ingrato es el hombre que~ habien-
do recibido de su Dios tantos beneficios, le paga con tan cre-
cidas ingratitudes/ Ah Dios mió!— -En las preguntas se baja
el tono al empezar la interogácion, y se va levantando por gra-
dos hasta llegar a "la última sílaba: en la admiración se practi-
ca todo lo contrario.-— El paréntesis sirve para encerrar en él
ciertas palabras que se introducen en la oración para mayor
claridad; las cuales pueden quitarse sin perjuicio del sentido,
v. gr. : el hombre virtuoso (sea o no sea sabio J es digno de es-
timación. Si en el lugar donde empieza el paréntesis correspon-
de algún signo de puntuación, no se pone éste sino después de
aquel, v. gr. que la una entrara por la planta de Urjel (que
eta el pais mas acomodado a acampar), haciendo, &a. Urjel
es el lugar natural déla coma que sigue al paréntesis. Conviene
11
8-L
usar con economía del paren tesi1, y debe cuidarse de que nunca
sea muí largo, porque distrae la 'atención de lo principal.
132. La diéresis, que también se llama crema y puntos dia-
ntlícos, se pone sobre la u que sigue a la g en las sílabas g"C9
güz, en las palabras en que ha de pronunciarse dicha vocal, v.
gr. : cigüeña, argüir; y también indica en la poesía la di o li-
ción de un diptongo, dándole el valor de dos sílabas, v. gr. ;
suave Diana. — Las comillas sirven para señalar los textos y
autoridades que se introducen en el cuerpo de un escrito, y son
de ajena obra : se ponen al principio y al fin de les : clausulas
que se insertan, y también al principio de cada uno de los ren-
glones que estas cláusulas ocupan — El asterisco y la maueci-
i'a, cuyas notas son ya de mui poco uso, sirven para manifes-
tar las palabras que .se indican como notables; pero en el dia lo
que se hace con mas frecuencia es, en lo impreso variar el ca-
rácter de letra, poniendo en bastardilla tales palabras, si lo de-
más de la obra esta en letra redonda, o al contrario, si él texto
está escrito con bastardilla ; y en lo manuscrito se tira una ra-
yita por debajo de la dicción. El asterisco se emplea a menudo
como llamada.— Les puntos suspensivos indican interrupción,
eomo sucede siempre que empezamos a decir alguna cosa y de-
jamos sin concluir la oración por cualquier 'motivo quesea.
También usamos e^ta nota para señalar \oi blancos que se ha-
llan en el escrito que copiamos ; y otras veces para indicar que
solo citamos parte del escrito que trasladamos. Asimismo indi-
camos con ella' Cuando escribimos uu diálogo, los lugares en
que alguno de los interlocutores interrumpe al qué está hablan-
do, lo que se ve con frecuencia en las composiciones dramáti-
cas.— Las letras minúsculas y los guarismos que se encuentran
éh la escritura dentro de un paréntesis, tienen el nombre de
llamada, porque su oficio es llamar la atención del texto a la
nota, en donde se ponen, por lo regular, citas o advertencias
que no se quieren incluir en el cuerpo del escrito, por no em-
brollar el sentido de lo principal. Estas notas, cuando son cor-
tas, se hallan al pié o al márjen de la pajina ; cuando son lar-
gas suelen ponerse al fin del tomo, o al fin del último si la obra
consta de mas de uno.— -La nota del párrafo o parágrafo te
emplea sofo para evitar el tener que escribir dicha voz, con to-
das sus letras, así es que §. 4.°, por ejemplo, equivale a párra-
fo 4.° El guión o división, sirve : para dividir las palabras por
sílabas enteras cuando no caben en el renglón : para distinguir
85
Us diferentes personas que intervienen en un dialogo, con el fin
de evitar la repetición de sus nombres: para indicar que lo que
sigue pertenece al asunto de que se va tratando, y también se
pone en lugar de! punto aparte para ahorrar papel. — El aparte
sirve para distinguir los diferentes objetos o materias cjue com-
ponen un discurso ; por ejemplo, en un razonamiento las diver-
sas pruebas o consideraciones i en una carta, en una memoria,
los diferentes asuntos de que trata. Lfo usamos cuando desea-
mos que el lector presle a cada uno de ellos una atención par-
ticular. El aparte tiene este nombre, porque lo indicamos de-
jando un renglón sin concluir, y empezando el siguiente me-
tiendo la letra un poco h.'icia.la derecha, de suerte que se deje
mayor márjen que en los otros. .
De las Abreviaturas. Las abreviaturas deben usarse corí
mucha economía, porque exponen a equivocarse en la lectura ;
minea deberán emplearse sino aquellas que estén recibidas en el
uso jeneral : cuando se escribe a personas de respeto han de
funitirse del todo, menos en los traUHnientos.de cortesía. —He
aquí una lista de las mas frecuentes y conocidas :
V. M. Vuestra Majestad, L. LL. lei, leyes
S. M. I. Su Maje, tad Imperial. Exc. Señor o Exe.mo Señor. Exce-
5. M. R.. Su Majestad Real.' \ lentísimo Señor.
6. Sd. Su Santidad. V. S. í. Vuestra Señoría Ilustrísinm.
V. A. Vuestra Alteza. , V. o Vd. Usted.
V. Etna. Vuestra Eminencia. S.'° Santo. .
V. E, V. Exc Vm sencia. M. P. S. Mui Poderoso Señor.
V. S. Vuestra Señoría. D." o D. Dun.
S n o S. San. Ü," Doña.
Ss."° o Sy Santísimo. Sra. Señora.
M. R. P. Mui reverencio padre. Q. S. P. B. Que sus pies be?a..
Dr. Doctor. ps. rs. es. ms. pesos, realeo, cuartí-
Sr. Señor. . Uos, maravedís.
Q, B. S. M. Que besa sus manos. p.r por.
Jral. Jeneral. q.e que. ,
p* para. tom. tomo.
lib. o ¡ib." libro. T o tit. Título.-
p. o pnrt. partí, partida. S. J. L. Señor Juez Letrado.
Nota. — Cuando se duplican las iniciales de los tratamientos,
so dan éstos en plural : otras veces el plural se denota añadien-
do uím $ a la abreviatura. Siempreque se usa eí tratamiento en
tercera persona se muda la V . en S.
134. Algunas letras tienen el valor de numerales, 5 así las
libamos, ef-peoialmente en lo impreso, para indicar los títulos,
libros, capítulos o párrafos de alguna obra. Los números que se
expresan con letras mayúsculas se llaman romanos, y son los
siguientes :
I. II. III. IV. V. VI. VIL VIII. IX. X.
Uno. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10.
XX. XXX. XL. L. LX. LXX. LXXX. XC»
20. 30. 40. 50. 60. 70. 80. 90.
C. D. o 10- M. o CID<
100. 500. 1000.
El valor de estas letras numerales varia según su colocación:
el número menor antepuesto disminuye el valor del mayor en
tantas unidades cuantas aquel representa, y pospuesto le au-
menta las mismas, v. gr. : IX vale nueve ; XI vale once. Las
únicas letras numerales que pueden repetirse son : I, X, como
se ve arriba; e igualmente la C y la M. Ejemplos : CC es
doscientos, y MM dos mil.
PROSODIA.
Del Acento prosódico. 133. (1) Acento prosódico es el es-
fuerzo particular que se hace sobre una vocal de la dicción dán-
dole un tono algo mas agudo, y alargando el tiempo en que se
pronuncia.
En las voces compuestas de dos nombres^ de nombre y ver-
bo, y en las esdrújulas y sobresdrújulas, se percibe ademas del
acento verdadero otro débil o secundario. Ejemplos : carricoche;
sacabotas ; di jomé ; candidamente.— En las dicciones compues-
tas de dos nombres o de nombre y verbo, el segundo acento es
el mas fuerte y el único que se considera en el ritmo del verso.
El primero cuasi no se distingue por su debilidad, de los acen-
tos graves ordinarios. — En las palabras que se componen de en-
clíticos, el principal acento y el mas fuerte es el primero. El
débil cae siempre sobre el último de los enclíticos : es un de-
fecto el hacer sobre éste la principal apoyatura ; bien que a los
poetas se les permite en beneficio del metro, v. gr. :
Acutrtaté que la infeliz España.
Conságrale tu abominable vida.
No todas las dicciones castellanas tienene acento. Carecen de
él : 1.° los altículos definidos, el, la, lo, los, las : 2.° los artícu-
los indefinidos un, una, unos, unas: 3." los pronombres me,
nos, te, os, le, lo, la, les, los, las, se : 4.° los adjetivos posesivos
sincopados mi, mis, tu, tus, su, sus: 5.° el pronombre relativo
que : 6.° las preposiciones y conjunciones monosílabas, v. gr. :
(I) En esta parte de la Gramática pintaré el acento cada vez que me
proponga llamar la atención a él.
fifi
i dé, ehr fjbr; p.} o, u, ni, si, &a. — O' ras dieeipnes hai quelle-
i " Rc^éiitó ; péTt) tan sumamente débil que cuasi no alcanza a
percibirse. La causa de la mayor o menor debilidad del acento,
n de so absoluta evaneeenein. es el enlace íntimo de la dicción
con la palabra o frase inmediata.
La acentuación de todas las personas en los tiempos de los
verbos regulares, e'sin dejos tiempos y personas correspondien-
tes de los verbos amar, temer, y partir. Debe advertirse que la
primera persona de todo presente es grave como no sea mono-
sílaba, exceptúase solo a ?/o pa'/W. que es aguda. Lía de pro-
nunciarse hayúmox, hayáis: rayamos, vayáis ; seamos, seáis ; ten-
gamos, tengáis ; o f gamo i, oigáis; que es la pronunciación de es-
ínsvpersona& en todos los verbos castellanos.— Se dice : yo am-
plió le ampliar; yo vació de variar. — -Los verbos compuestos
liguen la acentuación del simple, v.. gr. ; yo desavío de avío ;
{{ff*rar\o de varío ; de tafia ¡rió de ahucio (anticuado) ; con/ o de
fío ; descrío de crío. Sin embargo, aunque se pronuncia me glo-
río ha de decirse yo m* vanaglorio, porque este verbo no se
compone de vano y glorío ; sirio q\}e se deriva inmediatamente
del nombré compuesto ranag'ória. Yo reconcilio de concilio.
?Si e! verbo compuesto se deriva inmediatamente de un nombre
castellano, que se junta con alguna partícula prepositiva, retie-
ne la acentuación del nombre, v. gr. : yo avío, desvío, envío,
ahucio, acarició, acopio, desquicio, enjuicio, aprecio, abrevio,
ira '¡ció, expío, enfrío, arrecio, enturbio ; compuestos de los nom-
bras lia, rio, húcia (antiguamente confianza) caricia, copia,
(•'¿icio, juicio, precio, y de los adjetivos breve, sucio, pío, frío,
recio, í'rbio.—Cimnáo el verbo se deriva inmediatamente de
ni nombre grave castellano, que sin composición ninguna pa-
:-a a ser verbo, lo mas común es que retenga la acentuación del
hombre, v. gr. : yo atavío, espío, estrío, rocío, me demasío, odio,
fastidió, desperdicio, silencio, presenció, diferencio, ajéncio,
iámiio, presájió, concilio, calumnio, angustio, ansio, oficio, pri-
r<!(jio, ajusticio, estudio, lidio, remedio, beneficio, injurio, agrio,
r\.:io. medie, envidio, me refújio, albricio, vendimio, elójio, en-
kbnúo, tapio, me injfwio, escorpio, columpió,, rabio, agravio. Se
exceptúan yo amplío, 'que se deriva de amplio ; yo contrario de
contrario ; me glorío de gloria ; yo varío de vario ; yo vacio de
vacío. — El uso parece incierto en los verbos caviar, chirriar,
expatriar, vidriar, paliar, escoriar, historiar, auxiliar . foliar.
Me parece que debe pronunciarse ; yo expatrío _, cario, vidrio,
80
ehrio, y alio, folio, historio, escorio. En extasiarse me inclino a
decir yo me extasió. — Los verbos en ti'af llevan el acento en Id
u menos si tienen el infinitivo en ruar o guar, v. gr. : evacuó
de evacuar, averiguo, de averiguar ; valúo de valuar. — En los
nombres compuestos castellanos que no constan de enclíticos,
el acento dominante es el del último componente, v. gr. : pe-
liiáno, boquín úbio, vaivén, traspié.
136. Todo tiiptongo va acentuado en la segunda vocal, v.
gr. : continuáis, averigüéis. — Se pronuncia indiferentemente el
monte Siuaí, ' Sin ai o 'Sí>uii.— leñemos poras uicciones termi-
nadas en dos vocalss c ébiles, eíi' tales palabras carga el acento
sobre una de las dos vocales T ú¿, cuchí', Rut.
' 'Debe pronunciarse : Ataúlfo, ¿alaástre, saúco, aína, bahía,
baraúnda, bilbaíno, C alia nos , cabrahigo, Caístro, Cfeaúsa, de-
vaídó] Láinez, mohíno, paraíso, y por io mismo Valparaíso;
t almila, vahído, vizcaíno, tr alalia (sustantivo y verbo) ateísmo,
politeísmo, hebraísmo, deísmo, egoísmo, baúl, baúles ; país, paí-
ses ; yo ahilo, ahumo, ahuche, a/iiiso, auno, reúno, sahumo, aúllo,
de aullar, maullo, de mayar, reúso de reusar, judaizo de ju-
daizar. ■•■'
137. Los nombres intervalo, -sincero, 'mendigo son graves.
Cátalo por el poeta es grave, y esdrújulo cuando significa al-
gún individuo de la jente lutada. 7 ¿bulo, Nepote, Proserpina,
impío, son graves : los poetas dicen a veces impío. Ha de pro-
nunciarse impar, impares ; pábilo o palito indiferentemente. Da-
tada, nómade, ciliada, náyade, crisálida, Alcibíade's, parnéades,
Milcíades, isócrono, Heródoto, antídoto, ai,écdota, antrof^ófago,
esófago, sarcófago, Panfilo, Teófilo, Telé faro, fósforo, Ugartio,
polígamo, tetrágono, polígono, historiógrafo, epígrafe, filólogo,
Calimaco, Andrómaca, Ariaxímenes, ecójíomo, sínodo, pe) todo,'
Calíope, Mérope, hipótesis, arUipeiístasis, Qaástenes, diástole,
como esdrújulos. ¡Son graves : Aristídes, Atrida, lieraclida,
anagrama, epigrama, ep fonema, epiquenema, epicúreo. Son es-'
drúios : Focíltdes, Eurípides, Meónides, .síntoma/ — ■ Tienen eí
acento en la antepenúltima vocal : academia, anUopofajiu, po-
ligamia, necromancia, quiromancia, sinonimia, enciclopedia, li-
tarjia, metalurjia, cuyas voces son graves acabadas en diptongo.
Teogonia i cosmogottía, calografía, se lian de acentuar en la pe-
núltima vocal, cumoT Sinfonía, y otras en que las vocales /, a
pertenecen a distintas sílabas. — Antilojia, mineralojia, ideoU:jinj
zoolojia, ortolojia, ornitoíojia, fimoloj ¿a, antinoir :v, ¿e dcentúan
90
en la última o. — Dícese estralcjia, disenteria, con el acento en
Ja última e : misántropo, filántropo y ágata son esdrújulos. — -
Dicese diploma con el acento en la o, y estatocracia en la ante-
penúltima vocal. Parásito, ciclope esdrújulos. Aristócrata, de-
mócrata y demás análogos lo son también, Dícese Análisis,
pará'isis.
De la Cantidad. 13S. Cantidad de una sílaba es el tiempo
que gastamos en pronunciarla. Esta cantidad no es una cosa
absoluta, de manera que en pronunciar una sílaba dada, consu-
mamos una duración exactamente fija La cantiadad consiste
en la duración relativa que tienen unos con otros los tiempos de
las sílabas. Estas guardan siempre entre sí una misma propor-
ción, ya hablemos lenta o apresuradamente.
139. La duración de las sílabas depende del número de ele-
mentos de que se componen, y del acento. Es indudable, por
ejemplo, que en la palabra constante tiene mas duración la pri-
mera sílaba que se compone de cuatro elementos, que la segun-
da que se compone solo de tres, bien que por ser ia sílaba acen-
tuada, puede reputarse como de igual duración a la anterior;
pero es evidente que la tercera compuesta solo de dos elemen-
tos inacentuados es mas breve qué las otras. Sin embargo las
cantidades o duraciones en todas las sílabas castellanas, seacer-
can mas a la razón de igualdad que a la que hai entre uno y
dos ; por lo que no atendemos cuasi a la cantidad para la me-
dida del verso, yasí'para que éste conste nos fijamos preferen-
temente en el número cié sílabas que requiere cada uno, y' en
el acento, el cual ha de recaer indispensablemente en tal o tal
sílaba, según el metro en que se escribe.
140. Mas no se crea que la cantidad de las sílabas es tan in-
diferente, que no nos merece la menor atención ; antes bien ha
de tenerse entendido, que como una sílaba breve no llena tal
vez completamente la medida por defecto, y una larga acaso la
excede, los buenos poetas cuidan de entremezclarlas, de manera
que lo que falte por una parte se compense por la otra. Tam-
bién es preciso entender que según el asunto y jénero de la com-
posición poética, convendrá multiplicar mas o menos el uso de
las breves o largas. A estose reduce en la poesía castellana la
im parta ncia de las sílabas breves o largas.
De La cantidad tn la concurrencia de vocales pertenecientes a
una misma dicción. 141. El acento puede hallarse colocado de
tres maneras diferentes con respecto a las vocales concurrentes:
91
en una de ellas, en una sílaba precedente ó en: una posterior.
1.a Estando el"' acento en una de ellas, si las dos vocales con-
currentes son llenas, pertenecen naturalmente a distintas sílabas;
son pues naturalmente disílabas : Pa'ez, Jaeri9 cae, brea, león;
y trisílabas : azahar, caova, leernos, beato, canoa Aunque los
poetas observan jeneral mente esta regla, les es permitido a ve-
ces, contraer las dos vocales formando un diptongo impropio.
2.a Cuando concurren dos vocales, la primera llena y la segun-
da débil, si el acento está en la llena, las vocales forman cons-
tantemente diptongo, v. gr. : tarai, canto, peine, carei, feudo,
convoi, disílabos, hai, hoi,rei, leí, soi, monosílabos. Kn el caso
de la presente regla no puede disolverse el diptongo ni' aun por
licencia poética, o. a Cuando concurren dos vocales, la primera
llena y la segunda débil, si el acento carga en la débil, forman
las vocales dos sílabas, v. gr. raíz, baúl, creí, disílabos ; roído,
saúco, oímos, trisílabos. Los buenos -poetas se permiten pocas
veces contraer las vocales en este caso. 4.a Si las dos vocales
concurrentes son la primera débil y la segunda llena, y el acen-
to recae sobre la débil, dichas vocales forman naturalmente dos
sílabas, v. gr. : día, fie,. rio, disílabos ; ganzúa, valúe, trisílabos;
desvirtúo, tetrasílabo, y en el pentesílabo lloraríamos. La con-
tracción de las vocales.no es tan rara en estas conbinaciones
como en el caso de la regla anterior. 5.a Cuando concurren dos
vocales, la primera débil y llena la segunda, si la llena es la
acentuada, las vocales forman unas veces diptongo y otras no.
Fiemos es natural mente trisílabo, y Dios constantemente mo-
nosílabo. En las palabras diente, fuente, huerto, muerto, viento,
pienso, quiero, ruego, forman las dos vocales diptongo absolu-
tamente indisoluble.
La analojía de la conjugación determina la cantidad lejítima
de las dicciones verbales. La primera persona de plural del pre-
sente de indicativo, y la misma del pretérito absoluto, tienen
una sílaba mas que la primera de singular del presente de in-
dicativo, . así fiamos, cambiarnos, tienen tres sílabas, porque
fio y cambio son disílabos : acopiamos es tetrasílabo por ser
acopio trisílabo. Por motivos análogos son disílabos fié, fió ; y
forman diptongó las combinaciones i'é, ?6, en las voces cambié,
cambió. Las de uá,ué, disilabas en valuamos, valuemos9íormñn
diptongo en fraguamos, fragüemos.
Del misino modo la tercera persona de singular del pretérito
absoluto, de los verbos de la segunda y tercera conjugación^
12.
92
tiene el mismo número de sílabas que la primeva de singular
del mismo tiempo, v. gr. temí, partí, son disílabos, luego tam-
bién lo serán temió, partió ; vi, fui, son monosílabos, luego tam-
bién lo han de ser vio, fué. Es claro que en todos estos casos for-
man diptongo las combinaciones íé íó. Eti rió, deslió, pertene-
cen por el contrario, las vocales i, o, a distintas sílabas, porque
así sucede en reí, desleí. Cuando las combinaciones a que se re-
fiere esta regia son de suyo disílabas, admiten fácilmente la con-
tracción; pero cuando forman naturalmente diptongo se prestan
con suma dificultad a la diéresis o disolución. La combinación ié
formadiptongo indisoluble, en las terminaciones ieron;¿era, ierast
iera, iéramos, iérais, ¿eran; ¿ese, teses, iese, ¿eternos, iéteis, tesen',
¿ere, ¿eres, ¿ere, ¿tremas, ¿éreis/ieren; del pretérito absoluto, preté-
rito imperfecto y futuro de subjuntivo de los verbos de la segunda
y tercera conjugación, v. gr. : murieron; muriera, murieras, &a.;
muriese, murieses, Sci.;muri0re, murieres, &a.; y en la terminación
iendo del jerundiq en las mismas conjugaciones: temiendo , par -
tiendo. — -Los nombres derivados tienen una sílaba mas que sus
primitivos, asi naviero es tetrasílabo, porque navio tiene tres sí-
labas; brioso trisílabo, porque brío es disílabo; glorieta es trisí-
labo, porque glroria tiene dos sílabas; ambicioso tetrasílabo, por-
que ambición es trisílabo. Guando alguna de las combinaciones
a que se refiere esta regla es naturalmente disílaba, se permite
la contracción; mas si forma diptongo, es regularmente indiso-
luble.— La combinación io forma diptongo indisoluble en los
sustantivos verbales en ion, v. gr. : 'transacción, de transijir ;
variación de variar ; lección de leer ; institución de instituir ;
traición del verbo latino traiere (no es castellano traicionar).
En los demás casos hai que atender al buen uso, seguun el cual
forma a veces la combinación un diptongo indisoluble, v. gr. :
Dios, fué, pié, y otras diptongo soluble, o dos sílabas que se
prestan fácilmente a la contracción, como en las palabras : Dia-
na, suave, que se usan indiferentemente como disílabas o trisí-
labas. 6.a Cuando concurren dos vocales débiles , si está acen-
tuada la primera, las dos forman diptongo indisoluble ; v. gr.
Túi. 7.a Cuando concurren dos vocales débiles, y va acentuada
la secunda; es varío el uso. Ei algunos casos forman las dos
vocales di ptong) inlisoluble, v. gr.: fui, cuita; cuiij, descuido,
y otras disoluble, v. gr. : ruin, ruiía, ruich, viuda. — Vamos a
hablar de las combinaciones de vocales prece lidaa por el acen-
to. 8 a Cuando las do3 vocales concurrentes son llenas, forman
93
naturalmente diptongo, v. gr.: Dánao, Cesárea, cutáneo, purpú-
reo ; mas en el caso de esta regla se permite fácilmente la di-
solución o diéresis a los poetas. 9.a Cuando es llena la primera
vocal y débil la segunda, forman naturalmente diptongo las dos
vocales, v. gr. : aviabais, temierais, partierais,- partiereis. 10.a
Siendo la primera vocal débil y llena la segunda, las vocales con-
currentes forman diptongo indisoluble, v. gí. : injuria, cambie,
limpio, arduas, fragüen, continuos. — En castellano no hai pa-
labra alguna en que concurran dos vocales débiles después del
acento : vamos pues, a tratar de las combinaciones de dos vo-
cales que preceden a aquel.— 1 l.a Cuando ambas vocales son
llenas, forman naturalmente dos sílabas. Ejempkft : Saaredra,
aerostática, Faetón, Laodamíu, lealtad, leeríamos, Leovi/iido,
Boadicea, raedor, cooptar. En este caso se permite la contrac-
ción o sinéresis a los poetas, particularmente si entra la vocal e
eu la combinación. 12. a Siendo la primera vocal llena y la se-
gunda débil, forman naturalmente diptongo, v. gr. : vaivén, en-
baular, peinado, feudatario. Se exceptúa regularmente de esta
regla, el caso en que los vocablos componentes pertenecen a dos
elementos distintos, el primero de los cuales es una partícula
prepositiva monosílaba, como sucede en prohibir,' prohijar, tri-
sílabos ; bien que entonces se permite la contracción. 13.a Si la
primera vocal es débil y la segunda llena, hai variedad en el
uso. Las inflexiones y derivaciones conservan la cantidad de sus
raices, como : criador, trisílabo ; criatura, tetrasílabo ; fiaría-
mos, pentesílabo ; derivados de criar, fiar, disílabos ; endiosa-
do, tetrasílabo, derivado de Dios, monosílabo. En los demás
casos las dos vocales forman naturalmente diptongo ; y en todos,
si no lo forman, es permitida la contracción. 14.a. Siendo débi-
les las dos vocales forman naturalmente diptongo.
Pasemos a la combinación de tres vocales. 15.a Cuando
el acento esta en la primera de las' tres vocales, la combinación
se resuelve en dos : la primera compuesta de dos vocales, acen-
tuada la primera e inacentuada la segunda, cuya cantidad se de-
termina por las reglas l.a, 2.a, 4.a y (3.a. La segunda combina-
ción que es de dos vocales colocadas después del acento, se de-
termina por las reglas 8.a, 9.a y 10.a Ejemplos: en la voz iríais,
concibo dos combinaciones: ka que forma dos sílabas por la re-
gla cuarta, y ai que forma diptongo por la regla 9.a, luego las
tres vocales forman dos sílabas. I (3.a Cuando el acento se halla
en la segunda vocal, la combinación se resuelve también en dos:
94
la primera de Jos vocales con acento en la segunda, y la segura
da de dos con acento en la primera. Para determinar su canti-
dad se aplican las reglas 1.a, 2.a, 3.a, 4.a# 5, a. 6.a y 7.a Ejem-
plo: en fiaos, la combinación iá, es disílaba por la regla 5.a y la
combinación áo, disílaba por la regla primera : fiaos por consi-3
guíente es tetrasílabo. 1 7.a Por último, cuando el acento recae en
la tercera vocal, resultan dos combinaciones parciales, la pri-
mera de dos vocales a que sigue el acento ; y la segunda de dos
vocales con el acento en la segunda. Se aplican, pue?, ala pri-
mera de estas combinaciones, las reglas 1 l.a, 12,a, 13.a y 14.a; y
ala segunda las reglas 1.a, 3.a, 5.a y 7.® Estas reglas de reso<
lucion se aplican con igual facilidad a las demás combinaciones
de vocales acentuadas o inacentuadas.
De la Sinalefa. 162, Sinalefa es la unión de dos, tres y
aun cuatro vocales que se hallan seguidas en diversas dicciones,
por acabar una de éstas en vocal y empezar ia siguiente asimis-
mo con vocal, formando todas ellas una sola sílaba, esto es, pro-
nunciándose en una emisión de voz, y no contando semejantes
combinaciones sino como una sola sílaba para la medida del
verso. Esta figura tiene cabida tanto en la prosa como en la
poesía. En la sinalefa se han de pronunciar con su correspon-
diente sonido todas las vocales concurrentes, pero en un solo
tiempo. Ejemplos :
Hasta que mi dolor llegue a acabarme,
Y suba en vuelo alegre arrebatado
Donde pueda por siempre a tí juntarme,
(Melenclez Váleles.)
En el primero de estos verses se comete la sinalefa eaa, con
las vocales que concurren en : llegue a acabarme. En el segun-
do hai tres sinalefas: baen, oa y ea. En el tercero solamente
una, prea de siempre a. —Se comete esta figura con el objeto
de evitar el hiato, que no es otra cosa sino la abertura incómoda
de la boca, que habría que hacer para pronunciar varias voca-
les seguidas si no se contrajesen, cuya abertura produce una
pronunciación desapacible, contraria a laenfonía (buen sonido).
— Sin embargo no siempre que pueden encerrarse en un solo
tiempo las vocales concurrentes en dicciones seguidas, convie-
ne usar de la sinalefa, pues a veces, por el contrario, es favora-
ble el hiato. El distinguir cuando deben o no evitarse los soni-
dos hiulcos , es obra del buen gusto, y de nn entendimiento
elaro y ejercitado. (1) — La h muda no m opone a la sinalefa;
pero sí la h aspirada. En el siguiente verso de Lope d@ Vega:
La vida ¡lumilde y pobre que entretengo,
hai sinalefa porque es rauda la h. En el siguiente :
Que, al Jin, eran de hueso y carne humana
(D. Alonso Ercilla).
No tiene lugar esta figura, porque se aspira la h° Con las in-
terjecciones ah y oh, en que la h es aspirada, no puede usarse la
sinalefa ; excepto si preceden a la vocal e, pues entonces bien
puede cometerse, como en el siguiente pasaje de Melendez
Valdes :
¡ ArTEspafía infeliz ! en agua
Mi jfaz se inunda en tan cruda
Memoria, y la voz me falta.
De la Diéresis. 143. La diéresis o disolución consiste en
hacer de un diptongo dos sílabas, como, por ejemplo, si del di-
sílabo Dia-na, hago el trisílabo Dia-na. Lo que es una licen-
cia poética.
De la Sinéresis. 144. La Sinéresis o contmecion (que es otra
figura poética), consiste en hacer de dos vocales seguidas, per-
tenecientes ambas a una misma dicción; pero a distintas sílabas,
un diptongo, v. gr. : si hago monosílabos a león y caer, que son
naturalmente disílabos, cometo esta figura ; la cual así como la
diéresis no tiene cabida en Ja prosa, por lo que se dice que am-
bas figuras son poéticas.
(1) Para facilitarse el tino necesario en este pimto tan delicado, puede
consultarse la Ortolojia y Métrica del Sr. D. Andrés Bello,
MÉTRICA.
Del consonante, del asonante y del terso Ubre. 145. Los ver-
sos castellanos pueden ser aconsonantes, asonantes, libres, suel-
tos o blancos.
146. Se llaman versos consonantes aquellos que terminan por
dicciones cuyas ultimas letras desde la vocal acentuada inclusive,
son unas mismas : consonan, pues, herí con tahalí ; don con
mansión, templo > con ejemplo, bélica con anjéiiea ; y no hai con-
sonancia entre observe y observé, gótico y pórtico. Es preciso
advertir que no gustan I03 consonantes triviales, o demasiado
fáciles de hallar, como son, por ejemplo, los adjetivos terminados
en able y oso9y los formados por las terminaciones aba, ia, asé,
ando, crido y otras de los verbos. Ninguna palabra puede con-
sonar consig© misma : permítese consonar una voz que lleva la
letra b después del acento, can otra escrita con v ; pero en nin-
gún caso consona la $ con la z o c suave.
147. Versos asonantes son los que acaban en unas mismas
letras vocales, desde la acentuada inclusive, siendo distintas la
consonante o consonantes que la siguen; o acabando en vocal
uno de los versos si el otro termina en consonante. Son aso-
nantes : cayó y flor; cuesta y pesa; frenético y acérrimo; álamo
y tálamos. — Cuando los asonantes terminan por esdrújulos, si
la penúltima vocal es una de las débiles, basta pera la asonan-
cia, que la acentuada y la úliima sean unas mismas en ambos ver-
sos, por lo que son asonantes: oráculo y máximo; décimo y bené-
volo; tantas y lágrimas. La asonancia o semirima es del gusto
nacional y exclusiva para ciertos j eneros.
148. El verso suelto, libre o blanco no está sujeto al consonante
ni al asonante, sino tan solo al número de sílabas y al acento, el
97
cual reclama de un modo especial la atención del poeta en este
j pnero de poesía. Es precia que el verso libre presente imáje-
nes fuertes y muí poéticas, para que no se olvide que son versos
Jos que se están leyendo. El siguiente pasaje de Jovellanos, es
un modelo entre las composiciones de esta clase :
Til pesado morrión, la penachuda
Y alta cimera ¿acaso se forjaron
Para cráneos raquíticos? ¿Quién puede
Sobre la cuera y la enmallada cota
Vestir ya el duro y centellante peto?
Quien enristrar la ponderosa lanza?
De las diferentes especies de versos. 149. La acentuación mas
común de nuestras voces consiste en que, jeneralmente hablan-
do, acaban siempre por el acento grave, debiéndose, por consi-
guiente, mirar como excepciones las palabras agudas en la últi-
ma o antepenúltima sílaba.
150. Cuando el verso acaba en dicción grave, esto es, acentua-
da en la penúltima sílaba, se denomina llano. — Si acaba en voz
aguda, esto es, acentúa la en la última sílaba, se llama agudo; y
esdrújulo cuando la última dicción del verso está acentuada en
la antepenúltima sílaba. En nuestra lengua nunca terminan los
versos en palabras sobresdrújulas.
151. El verso llano requiere el número cabal de sílabas que
le corresponde según su denominación; el agudo una menos, y
una mas el esdrújulo.
152. Nuestros versos tienen desde dos htfsta catorce sílabas;
pero puede aumentarse e^te número, con tal que se dé al verso
una estructura agradable al oido. En todos se halla el acento
predominante en el último pié, esto es, en la penúltima
sílaba de las que se cuentan en el verso, v. gr. : el de dos síla-
bas canto, lloro, sea, lleva el acento en la primera; y el de tres:
su madre, temido, en Ja segunda. — Estas dos especies de verso
son ahora poco usadas, y solo las empleaban los antiguos como
pies quebrados en composiciones formadas, por lo jeneral, de
metros de mayor dimensión.
153. El verso de cuatro sílabas lleva el acento predominan-
te en la tercera, como se ve en este pasaje de Iriarte ;
Señor mío ,
de ese brío ,
Jijereza
y destreza
no rae espauto
que otro tanto, &a.
Llenar lina composición con versos tan cortos,. y mas si son con-
sonantes, debe mirarse como un esfuerzo del arte.
154. El de cinco sílabas es bastante usado por nuestros can-
cioneros : he aquí una preciosa oda de D. Nicolás Moratin, com-
puesta en este metro :
Hoi mi Dorísa
se va a la aldea
pues se recrea
viendo trillar.
Sígola aprisa ;
cuantos placeres
Mantua tuvieres
voi a olvidar.
Que ya no quiera
mas diguidádes :
las vanidades
nié quitó amor.
Ni fama espero,
ni 'anhelo a nada ;
sólo me agrada
ser labrador.
Voi amoroso
para servirla :
quiero seguirla
por donde vá.
Verá el hermoso
trigo amarillo ;
luego en el trillo
se sentará , &a,
155. El ectasílabo, o verso de seis silabas, es cuasi peculiar
de las endechas y letrillas, y lleva el acento predominante en la
quinta, como se ve en este pasaje de Melendez :
Parad airecillos ,
no inquietos voléis
que en plácido sueño
reposa mi bien , &a.
15'G. El verso de siete sílabas es de frecuente uso para las
anacreónticas, y para toda composición cantable. Tiene el acento
99
predominante en la sexta sílaba, como se ve en el siguiente pa-
saje de Burgos :
Reina de Puf» y CjLnfdb,
fipjM a tu Chipre amada,
y ven do mi adorada
te llama con fervor, sea.
Los versos mencionados hasta aquí se denominan quebrados, de
pié quebrado t o de redondilla menor. Llámanse enteros los que
siguen.
¡olí. En los versos de ocho sílabas o de redondilla mayor ,
se hallan escritos cuasi tocios nuestros romances y comedias,
j^nero en que ninguna nación aventaja a la española.
158. El verso de nueve sílabas empleado por Iriarte en el
siguiente pasaje, es de muí poco uso, y lleva porsupuesto ei
acento predominante en la octava :
Si querer entender ele lodo
Es ridicula pies une ion,
Servir solo para una cosa
Suele ser falta no menor.
, 1^9. El verso de diez, silabas se emplea regularmente para
los himnos. Esta clase de verso tiene tres acentos necesarios,
gue han de caer precisamente en la nona, tercera y sexta. Si
falta en alguna de las dos últimas hai que suplirlo; la siguiente
estrofa de Baña cumple con todos ios riquisifcos exijidos :
Ocho veces la candida lúr.a
itenovó de su faz los aibóres ,
Cada vez contra riesgos mayores
Ocho veces los vio combatir ;
Y envidiosa los vio la fortuna
í*u poder arrastrar atrevidos,
Y los vio de su rueda caídos ,
Y su esfuerzo no pudo rendir.
1 60. Ei verso c?}deca$'dabo, o de once silabas, que también
se llama verso heroico, es el de mas frecuente uso, por cuanto
entra en los tercetos, octavas, sonetos, y jeneralreeníe en los
versos asonantados y los sueltos que se emplean en la épica y la
trajedia. Es lei precisa que ademas del acento predominante en
ja décima, tenga piro en la sexta, y en defecto de éste, ha de
llevar acento en la cuarta y octava, sin cuyo requisito no será
grato al oído ni se considerará como verso ;
13
100
6 10
Cuan grande os la eterna) misericordia; (Saavedra).
4 8 10
Proporción, orden, sencilcz, belleza, (Martinez de la Rosa).
Son mas sonoros y cadenciosos los endecasílabos cuanto mas
abundan de acentos en las sílabas pares, como se ve en estos dos:
' 2 • ' 4 6 8 10
El eco unir no sabe acorde y blando
> 2 4 6 10
Al son robusto, al numero y cadencia; (Martínez de la Rosa).
De lo dicho se deduce que no convienen para éste j enero de
poesía, las palabras de muchas sí-abas/ porque no teniendo ca-
da voz, por lo regular, mas que un acento, no es fácil evitar que
falte en alguna de las sílabas en que la armonía lo pide. — En
muchas poéticas se previene que la eesura, esto es, la pausa que
se hace en medio del endecasílabo, se halle después de la cuarta,
quinta, sexta o sétima sílaba, y que la sexta sea la acentuada
si la cesura cae después de ella.
161. Los versos de doce sílabas, llamados de arte mayor, y
puestos en boga por Juan de Mena, son poco usados al presen-
te. Su estructura es la de dos ectasílabos juntos, y hai un des-
canso perfecto en la sexta, donde termina siempre la palabra;
de suerte que si la quinta es aguda vale por dos, como en este
verso de Moratin :
E iuego e de sí { voceros mandó
Y también puede tener catorce sílabas, sisón esdrújulas las vo-
ces finales de ambos emistiquios (partes del verso), como sucede
en el siguiente :
Pasaran las águilas ¡ de Galia los términos.
En cuanto a la acentuación de los dodecasílabos , el acento ha
de recaer en la quinta, octava y undécima. Para que estos ver-
sos sean numerosos, conviene que tengan acento en la segunda
sílaba de cada emistiquio.
170. Los versos de trece sílabas son aun menos usados que
los de doce. Tenemos un ejemplo de esta clase de metro en la
fábula de Iriarte, que principia :
En cierta catedral una campana habia
Que solo se tocaba algún solemne dia.
162. Con los versos de catorce sílabas, llamados ahjandri-
101
nos, se escribieron las primeras poesías castellanas. Liarte em-
pleó este metro en la fábula que principia :
Yo leí no sé donde, que en la lengua herbolaria
Saludando al tomillo la yerba parietaria, &a.
A todas estas clases de metro, deben añadirse las varias tenta-
tivas hechas por nuestros poetas, para imitaren castellano el
hexámetro, el pentámetro, el asclepiadeo, y el sáfico y otros de
los latinos; masen todos sus ensayos se echa de ver lo incierto
de nuestra prosodia, y la gran diferencia que bajo este respec-
to, hai entre las lenguas antiguas y modernas.
163. Délas composiciones poéticas cortas de mas frecuente
uso. Infinita es la variedad de combinaciones que pueden for-
marse con los pies o versos de que hemos hablado, y muchos
los rumbos nuevos que descubrirán nuestros poetas. Aquí ha-
blaremos solo de aquellas composiciones que por mas usadas han
recibido un nombre particular. .......
164. Se llaman pareados o paiejas dos versos de cualquier
medida, que van colocados consecutivamente, cuando tienen ua
mismo consonante. Tales son los siguientes de D. J. J. de
Mora; . #
Primer año de leyes estudiaba
Micifuf, y aspiraba
Con todos sus conatos
A ser oidor del crimen délos gatos.
Estudiando una noche en las partidas,
Halló aquellas palabras tan sabidas:
** Judgador non semeye a las garduñas,
Ca manso et non de furto es su oficio,
Et faga el sacrificio
í)e cortarse las uñas" &a.
Como las composiciones que constan de solo pareados, son las
menos apacibles al oido por su poca variedad y sobrada inme-
diación de la rima, suelen los poetas entremezclar otra conso-
nancia, según se ve en el ejemplo anterior después del sexto
verso. .
165. El terceto consta de tres endecasílabos ; y si los versos
son de arte menor, se denomina tercerilla. La consonancia de
los tres, admite, en las composiciones mui cortas, toda la va-
riedad de que son susceptibles, pues a veces terminan por un
solo consonante ; otras es uno mismo el de los versos primero
y segundo ; otras consona el- primero con el tercero, y por fin
102
otras ei segundo con el tercero. Pero si las composiciones son
cíe alguna extensión, como las descriptivas, las églogas, ios idi-
lios, la3 epístolas, eiejiás y sátiras, se tiene por lei lija : que los
versos primero y tercero del primer terceto se correspondan en-
tre sí, y que el segundo vaya enlajado con ei primero y tercero
del segundo terceto, y así de los demás, como se ve en esto*
versos de Jorje Pitillas : - *
No mas, no mas callar; ya es imposible:
Allá voi, no me tengan: fuera digo,
Que se tlesati mi maldita horrible.
]S»o censures mi intento, o Leiio amigo,
ip.ues sabes cuanto tiempo he contrastado,
Eí fatal movimiento que ahora sigo, &a.
166. La cuarteta o redondilla, que también se llama cuarte-
to si se compone de endecasílabos, consta de cuatro versos que
conciertan entre tí, bien los dos dei medio y \< s dos de los ex-
tremos, bien el primero con eí tercero, y el segundo con el cuar-
to.— -Les 'polos y tiranas, jénero tan u¿>ado en España para el
canto nacional, no son mas que cuartetas con asonantes o con-
sonantes en los versos segundo y cubito : los romances se com-
ponen jenevalmsníe de cuartetas de versos'de ocho tíiabas, con
una misma asonancia desde ei principio hasta el fin. Los ro-
mances se distinguen ds las endechas mas bien por eí objeto
doloroso y triste de las ''últimas, ~que por las seis o siete sílabas
de la medida en que jeñéralmente van escritas. En todas ias
composiciones asonantadas ha de evitarse el que la asonancia
recaiga en los versos impares. — Los cuartetos semejantes a los
cuatro primeros verso? de una octava, se llaman sertentesios,
los cuales suelen emplearse para las epístolas, como sucede en
la de Noraña, que principia por este verso :
Al abrir esie pliego, Silvia amada, <fea.
Otra variedad mui frecuente en las cuartetas, es la de mezclar
los versos endecasílabos con los eptatílabos, como lo hizo No>
raña en este pasaje :
Corilo amado, cuando con dulzura
Celebras a Filena,
O mitigar intentas la amargura
De mi terrible pena, &a.
167. La quintilla se compone de cinco versos, en que los
poetas admiten respecto de lo» áo$ consoñantes diversos que de-
103
he tener cuasi todas las combinaciones posibles ; y para twle
aun mayor variedad, empleen el eptasí'abo^en los versos \,\ 3.*
y 4.° entremezclado con dos endecasílabos en el *2.° y .5.* E>£g
j«'nero de metro'y el que sigue son los mas usados para la o##¿
y en él tradujo el maestro Ffái Diego González el M igntfivat,
cuya primera estrofa dice:
Alaba y engrandece
Él su Dios y 8efior el alma rula,
Y en mi espíritu cr^ce
Él gozo y alegría
Éti Dios, iui salvador, en quien confía,
168, La sextilla denominada también redondilla de seis ver-
sos, admite seis formas por lo menos en la variación de sus con-
sonantes. Es frecuente, interpolar en este j enero versos que-
brados de siete sílabas con los de once; nías en composiciones
largas y didácticas, se prefiere sienpre el endecasílabo, como
en el siguiente pasaje de D. Nicolás Moratin :
Hnbo algún tiempo en los remotos años
Del inundo infancia, en que !a dura tierra
No le causaba al hombre algunos daños,
Ni con zarzas, ni abrojos hizo guerra,
V sin cultivo pródiga y esclava
Los frutos de sus árboles le daba,
169. Las composiciones en estancias de siete versos no son
frecuentes, bien que no faltan entre los modernos, pues las usan
algunos en la oda.
La seguidilla no consta de un número fijo de versos ; mas
por lo regular se compone de siete : el 1.°, 3.* y 6." eptasílaboe,
y los demás pentesílabos. Su parte primera es una cuarteta,4
cuyos versos 2.° y 4.° son asonantados (aunque hai otras en
que estos dos versos tienen una perfecta consonancia), toman-
río después un asonante diverso para el 5.* y el 7.°, los cuales'
forman con el 6." lo que se llama estribillo. E«ta especie de.
composición se canta a la guitarra, y la acompaña el baile íUí
seguidillas o bolero. He aquí un ejemplo :
Parece tu carino
flor del üinitcv'ro ;
nace prooty» y fallece
al primer viento.
104
No es así el mío,
pues no le acaba el aire
de tus desvíos.
170. La octava, denominada así porque consta de ocho ver-
sos, es riiai usada por nuestros poetas, tanto para asuntos suel-
tos, cuanto en los razonamientos y descripciones de las comedias
antiguas. Sirve en particular para los poemas didácticos, y pue-
de decirse que exclusivamente para los épicos. El nombre de
octava solo le conviene propiamente cuando consta de versos
endecasílabos : pues si son de ocho sílabas, la copla se llama
redondilla de ocho versos. Las consonancias de los seis prime-
ros versos puede combinarlas el poeta como mejor le parezca;
mas Los dos últimos han de acabar por un pareado. Ejemplo:
Los sueños que con sombras voladoras
Jf£ng¡añan al humano entendimiento,
| Ni sacros templos, ni en calladas horas
Envían Dioses del celeste asiento;
JVÍas con falsas visiones formadoras
De las cosas, que ofrece al sentimiento ;
Cada uno los hace, y los figura
En1 el reposo de la sombra oscura.
( F. de Herrera)
A laclase de octavas pertenece la copla de arte mayor : sus
versos constan de doce sílabas, y consonan el 1.°, 4.°, 5.° y 8.°;
el 2.° con el 3.°, y el 6.° con el 7.° D Leandro Moratin repro-
dujo estas estancias en el canto que principia :
A vos el apuesto complido garzón,
Asmáudovos grato la péñola mía, &a.
171. lias coplas de nueve versos no tienen una denominación
peculiar : pertenecen a las estrofas que se adaptan a la oda, a
las canciones, idilios, &a. En este jénero de composición todas
las estancias de la oda o canción, han de constar del mismo nú-
mero de versos, y lo$ consonantes de todas deben guardar la
misma lei que los de la primera.
181. La décima se compone de diez versos octasílabos. Por
lo regular consonan el 1.° con el 4.° y 5.° ; el 2." con el 3.° ; el
G.° con el 7.° y el 10.°; y el 8.° con el 9.° ; bien que puede dar-
se a los consonantes otra distribución. Cuídese en esta, como
en toda composición de consonantes, de no interponer entre
105
ellos mas de tres versos, para que no se olvide el eco de la con-
sonancia, ni desaparezca este artificio de la poesía. La siguien-
te décima es de D. Nicolás Moratin :
Admiróse un portugués
De ver que en su tierna infancia
Todos los niños en Francia
Supiesen hablar trances.
Arte diablóíica es,
Dijo, torciendo el mostacho,
Que para hablar en gabacho
tJnfidalgo en Portugal,
Llega a viejo, y lo habla mal ;
Y aquí lo parla un muchacho.
\12. El soneto es la última composición corta de un deter-
minado número de versos. Consta de catorce endecasílabos, di-
vididos en dos cuartetos y dos tercetos, cuyos consonantes es-
tán entrelazados con suma variedad, los del primer cuarteto con
los del segundo, y los de ambos tercetos entre sí. El siguiente
soneto es de Lupercio de Arjensola :
I majen espantosa de la muerte,
Sueño cruel; no turbes mas mi pecho,
Mostrándome cortado el nudo estrecho,
Consuelo solo de mi adversa suerte.
Busca de algún tirano el muro fuerte,
De jaspe las paredes, de oro el techo :
O el rico avaro en el angosto lecho
Haz que temblando con sudor despierte.
El uno vea el popular tumulto
Romper con furia las herradas puertas,
Y al sobornado siervo el hierro oculto.
El otro sus riquezas descubiertas
Con llave falsa, o con violento insulto;
Y déjale al amor sus gloriae ciertas.
Hai varias especies de soneto : la mas digna de mencionarse es
el soneto con estrambote, nombre que se da a la copla que a
veces se añade a los catorce versos de que se compone aquel,
con el objeto de concluir y redondear el pensamiento. El es-v
trambote tiene por lo regular de tres a cinco versos. Sonaío con
estrambote de Lope de Vega :
Lope dice, Señor, que a vuestro abuelo
Sirvió en íngalaterra con la espada,
106
I aunque con ella entonces no hiato nada,
>iénos después ; mas fué valiente el celo.
También a vuestros padrea, que en el cielo
^>tán, sirvió con pluma, que clorada
fin su -splendor pudiera bien cortada
De pyíu a polo dilatar el vuelo.
Tengo una hija y teu^o muchos años .'
JLas musas dan honor (mas no ¡lan renta) ;
Curio en ios propios, largo en los est.raño8.
Dios cria, el sol enjendra, el rei sustenta :
Criad, dad vida, reparad mis danos,
Qne un novio de resultas traigo en venta.
Fortuna un; amenaza, fe me alienta :
Haced, o gran Felipe,
Que de vuestras grandezas participe :
A>-í tengáis mas oro y nías diamantes,
Que yo tengo vaha í los consonantes.
Las composiciones de que se ha hablado hasta aquí se com-
pon ett todas de un número determinado de versos; Pasemos
ahora a las cortas que no lo tienen fijo.
173. De Ids Arias. Esta composición destinada al canto, se
forma de versos compuestos desde tres hasta diez pilabas. Se le
da el nombre de cavatina, si tiene una sola estancia ; si dos se
liorna propiamiente aria ; la que tiene tres se denomina rondó.
— í>as estancias de las arias constan de dos versos cuando me-
nos , y de siete cuando mas. Siendo dos las estancias, la di-
mensión de cada una y de sus versos es arbiüaria; mas comun-
mente tienen ambas igual número de versos y de sílabas, y su
consonante final es agudo y uno mismo,, vallándose los inter-
medios, y aun intercalándose algún verso suelto. Cuasi todas
*^tas circunstancias se verifican en el ejemplo siguiente, de D,
Le-and ro M o ra í i n .
Yírjen, madre, casta esposa,
Sola tu ia; venturosa,
La escojída sola fuieste,
Que en tu seno concebiste
Ll tesoro celestial.
Sola til con tierna planta
Oprimiste la gaiganta
De la sierpe aborrecida, fv
Que en la humana frájil vida
fc.sparcio el dolor mortal.
10
Otras veces el poeta suple la falta de la conso^ricia empleando
voces esdrújulos, como se ve en la siguiente aria de Quintana ?
Dos ayer éramos,
y hoi sola y mísera
me ves llorando
a par de tí.
Mira estas lágrimas,
mírame trémula,
donde gozando
rae estremecí.
1 74. Del Romance. Esta denominación se da a aquellas com-
posiciones, comunmente cortas, que están formadas de octosíla-
bos, cuyos versos pares tienen todos un, mismo asonante, siendo
sueltos Jos impares. La composición que guardando la regla an-
terior,, consta de endecasílabos, se llama romance real o heroico.
También hai romances en eptasílabos; pero estos versos sirven
inas ordinariamente para las anacreónticas. Pondré para ejera-
plo del romance parte de uno de Jaúregui :
Mueve mi lengua, Bernardo,
Para cantar de tí mismo,
Qne en mil prodijiosos santos
Fuiste el único prodijio.
Pues las virtudes, que a todos
Dieron blasones distintos, »
En tí reducidas, hacen
Solo un compuesto divino.
¡ O nueva luz de creyentes!
Que en el páramo escondido,
Cual a Abrahan, te promete
Dios innumerables hijos.
Fué un tiempo figura o sombra..
Tuya el. insigne Benito,
Hasta que a su manto oscuro
Dio luz tu blanco vestido, ¿fea.
175. La letrilla suele ser mas corta que el romance, y se dis-
tingue de él en la gracia y iijereza de las imájenes. A veces está
en asonantes, y otras en consonantes : sus versos constan de seis
u ocho sílabas, repitiéndose en algunas ocasiones al fin de cada
estancia uno o dos versos. Esta repetición se, llama estribillo.
176., El madrigal comprende dos o mas estancias, que todas
10G
juntas no exceden de quince versos, cuya consonancia y número
de sílabas están al arbitrio del poeta.
177. El epigrama no se diferencia del tierno y delicado ma-
drigal sino por su objeto. El fin del madrigal es elojiary
balagar, y el del epigrama satirizar y morder, o cuando menos
criticar con agudeza. El siguiente es de D. Tomas de Iriarte :
De libros un gran caudal
Aquí un ético dejó :
No temáis comprarlos, no,
Que no se les pegó el mal.
178. La oda se ditingue mas por la nobleza de los pensamien-
tos y por su tono elevado, que por la clase de sus estancias y de
su metro. Nuestros poetas acostumbran escribirlas en quintillas
o sextillas compuestas de endecasílabos, mezcladas con versos
de siete sílabas.
179. La canción es una cda, cuyas estancias guardan una
misma lei en sus consonantes y en el número de sílabas de cada
verso, y que tiene al fin una estrofa menor, llamada despido,
vuelta, remate o retornelo ; en que unas veces se recapitula la
canción, otras se expresa su objeto principal : los versos de la
canción constan de once sílabas entremezclados con eptasílabos.
* 180. De la silva. Esta es la composición poética mas libre
de todas : no tiene medida determinada para bus estancias, ni
éstas guardan entre sí la menor conformidad, ni hai regla fija
en cuanto a la cansonancia de sus versos, que constan de siete
u once sílabas arbitrariamente, pudiendo el poeta intercalar al-
guno suelto en los parajes que quiera.
No se indican los caracteres de la égloga, idilio, elejia, oda
pindárica, oda lírica, sátira y demás composiciones en verso,
porque su explicación excedería los límites de esta obra. Pero
se advierte que tanto las elejías como las epístolas, sátiras y
todos los poemas escritos en tercetos, concluyen siempre por un
cuarteto, cuyo verso último va encadenado ccn el segundo.
FIN.
Setiembre, 15 de 1643,
ERRATAS NOTARLES.
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Dice j
Léase :
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35
esta
eetá
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fíl acompaña
El acompaña
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29
Flamen, virago »
Flamen, virago
Id.
38
aújentíleskómbres forma
, así jentilhombre forma
jeiítil hombre.
je n t i Isho m b res .
Id.
41
babacana,
barbacana,
7
31
se eceptúa
se exceptúa
8
1
obeja :
oveja :
Id.
20
albricias víveres ;
albricias, víveres;
Id.
28
anatema arte,
anatema, arte,
Id.
29
dote emblema ;
dote, emblema ;
Id.
32
si este
si éste
Id.
38
de nompers
de nombres
]d.
39
orno se ve
como se ve
Id.
40
depipa
de pipa
9
32
mineral cardinal,
numeral cardinal,
10
25
Los disminutivos
Los diminutivos
11
5.
como : de abundamiento.
como : de abundar, abun-
damiento.
11
22
antecámara;
antecámara;
11
23
prenombre,
pronombre,
11
41
triplo,
triplo,
12
11
al
el
14
23
esto eso
esto, eso
16
14
I.
Y.
Id.
18
lo cual
la cual
Id.
32
V. es bueno;
VC es bueno ;
Id.
41
el vino,
él vino,
18
8
que lo admiten,
que la admiten.
Id.
11
aborrecer al vicio.
aborrecer el vicio.
Id.
35
por sí solo
por sí solos
Id.
37.
o de alguna
y de alguna
22
16
dudo que,
dado que,
Id.
29
estitdaraio estudiase ;
estudiara o estudiase ;
25
últ.
V. habéais
V. habíais
26.
25.
( Carece de imperativo
(Carece de imperativo
como auxiliar. )
como auxiior.) (1)
29.
30.
fúesais. Kilos fueron,
fueseis. Ellos fueran,
Id.
Penúl
. guien
guión
38.
29
Uovinar,
lloviznar,
39.
14
soer
roer
41.
30
a sucede
o sucede
42.
23
sustantivos adjetivos
sustantivos adjetivados
43.
16
no conocen
no conoce
Jd.
17
nos existe.
no existe.
Id.
31
por su si ñor •
para su señor;
46
10
se suprima
se suprime
48
3
Ejemplos :
K jem pío:
Id.
4
vi vi rreis
viviereis
Id.
16
que siew pxe va r ¿a
(/ue siempre varía.
49
5
viviereis
viviereis
Id.
10
vivierais
viviereis
Id.
11
varia,
varía,
Id.
12
varia,
varía.
di.
13.
viviereis
viviereis
54
(5
agradunme,
agrédanme,
Id.
9
juzgándose.
juzgándose.
Id.
22
esta
está
55.
3o
y france'r
y francés
56
2
el verbo
el verbo
56
28
pues hasta
pues basta
59
21
auxiliares como tales,
auxiliares, como tales»
61
40
consúltase la
consúltese la
Id;
37
de que :
de que:
62
41
anunciar
enunciar
64
3
proceda
precede
Id.
12 y 13 de proposición.
de preposición.
Id.
17
cuando se juntan
cuando se junta
64
29
las formulas de
las fórmulas de
41
invertiendo
invirtiendo
66
29
italianicismos,
italianismos,
70
30
en castellana,
en castellano,
Id. 38 y 39. ambos
ambas
72
24
cerconflejo.
circunflejo,
76
9
ortográficas
ortográficas
Id
23
pitsimo,
84
2
siouendo
¡d,
32
y fáciles
ft. 1
>enül
. pocas palabras
83
2
del talento de la hermo-
sura.
Id.
31
la ihterogacion
84
8
suave Diana.
86
10
varia
87
18
Acuértaté
id.
20
tienene
88
1
en
\á\ 12
Jyl4
[. yo amplio
89
cario,
Jd.
7
varven,
Id.
10
Sínai, Sínai © Sínai.
rd.
14
bilbaíno, üalaino, Cabra-
higo, Canto, Creaúsa,
id.
15.
paraíso, y por lo mismo
Valparaíso;
id.
18
auno,
Id.
30
sínodo,
id.
33
epiqnenema,
90
3
estatocracia en
Id.
36
convendrá
Í>1
10
canto,
94
6
es tetrasílabo,
96
23
basta pera
100
12
endecasílabo,
104
34
octasílabos.
friísimo,
siguiendo
y fáciles
pocas palabras :
del talento, de la hermo-
sura,
la interrogación
suave, Diana.
varía
Acuérdate
tienen
ni,
yo amplio
chirrio,
vaivén,
Sínai, Sinái o Sitiaí,
bilbaíno, Calaínos, Cabra-
higo, Caístro, Creúsa,
paraíso, y por lo mismo
Valparaíso ;
auno,
sínodo,
epiquercma,
estratocracia en
convendrá
cauto,
es trisílabo,
basta para
endecasílabo,
octosílabos»
\4wtp
femlft
DE
GRAMÁTICA CASTELLANA,
DEDICADO
A I*A JUVENTUD AMERICANA
DE LOS PUEBLOS QUE HABLAN LA LENGUA ESPAÑOLA,
POR EL LICENCIABO
\jftei,nancw Aeaeté.
El verdadero progreso de las
ideas está íntimamente enlazado,
en cada pueblo, con el conoci-
miento del idioma patrio.
Sk anteado ,
Imprenta del Crepúsculo.
— 1844.—
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